miércoles, 29 de octubre de 2008

LA GLORIOSA COMUNIÓN DE LOS SANTOS EN LUZ…
Todos los Santos
Fiesta Mayor
01 de noviembre.
Traducido y compilado con datos de los artículos “Comunión de los Santos” y “Todos los Santos”, en Wikipedia: La Enciclopedia libre, y aumentado, por el
Padre Miguel Zavala-Múgica+


Colecta del Día de Todos los Santos.

Oremos:
Dios Todopoderoso, tú has entrelazado a tus elegidos en una sola comunión y hermandad, en el Cuerpo Místico de tu Hijo Cristo nuestro Señor: Danos gracia para que de tal modo sigamos a tus benditos santos en toda virtuosa y santa vida, que alcancemos los gozos inefables que tú has preparado para los que te aman sinceramente; por Jesucristo nuestro Señor, quien contigo y el Espíritu Santo vive y reina, un solo Dios, en gloria sempiterna.
Amén.
ARRIBA: Todos los Santos:
Icono griego anónimo ca. 1700 de la Parusía usado también para el Domingo de Todos los Santos. Cristo aparece entronizado, rodeado de las jerarquías uránicas (celestiales) de Ángeles y Santos. El
Paraíso aparece en la parte de abajo, con el Seno de Abraham (sentado, a la izquierda), y el Buen Ladrón (derecha), llevando su cruz.

El Día de Todos los Santos (también llamado en inglés: All Saints, All Hallows-, o Hallowmas[1]), es una festividad –considerada como Fiesta Mayor o de precepto en la mayoría de las iglesias cristianas. Se celebra como fiesta fija el día 01 de noviembre en la Cristiandad Occidental por católicos romanos, anglicanos, luteranos y algunos otros protestantes, y –como fiesta movible-, el Primer Domingo después de Pentecostés en la Cristiandad Oriental (tanto ortodoxos como orientales-católicos), en honor de todos los santos, conocidos y desconocidos. Un énfasis más inclusivo interpreta la celebración en el sentido de la Comunión de Todos los Santos vivos y difuntos.

I. La Comunión de los Santos.

La Comunión de los Santos (en griego: Koinonía tôn 'Ágiôn Pántôn, en latín: Communio Sanctorum), es una de las doctrinas básicas del Cristianismo, y se basa en I Corintios 12, donde San Pablo compara a los cristianos con un solo cuerpo humano.

Esta Comunión (koinonía) se realiza de dos maneras:

A.- La común participación de todos los miembros de la Iglesia en las cosas santas (griego: tá ‘ágia, latín: sancta), como: la Gracia; la fe; el compañerismo y fraternidad de los miembros de la Iglesia como comunidad de los que han sido salvados en Cristo; los sacramentos (en particular la Eucaristía), los carismas y otros dones espirituales. En la raíz de la comunión está el amor: la caridad que “no busca su propio interés” (1 Co 13, 5), sino que impulsa a los fieles a “ponerlo todo en común” (Hechos de los Apóstoles 4: 32), incluso los propios bienes materiales, para el servicio de quienes más necesitan.

B.- Designa también la comunión entre las personas santas (griego: ‘oi ‘ágioi / latín: sancti), es decir, entre quienes por la obra de la Gracia de Dios (especialmente mediante el Bautismo) están unidos a Cristo muerto y resucitado: 1. Los que viven aún peregrinos en este mundo (Iglesia Militante); 2. Los que, ya difuntos, expectan la plenitud de su salvación en Cristo o bien se purifican (Iglesia Expectante o Iglesia Purgante), ayudados también por las intercesiones de los fieles vivos; y 3. Los que finalmente, gozan de la gloria de Dios e interceden por todos. Todos juntos forman el Cuerpo Místico de Cristo, con él como cabeza, y en él, una sola familia, la Iglesia, para alabanza y gloria de la Trinidad: al Padre, por el Hijo, en el Espíritu Santo. La Comunión de los Santos el vínculo místico que une a vivos y difuntos en el amor y la firme esperanza.

En el segundo nivel, la Iglesia Anglicana y algunas iglesias Protestantes, usan la denominación Iglesia Expectante, mientras la Iglesia Católica Romana, merced a su doctrina del Purgatorio, habla de la Iglesia Purgante. La Iglesia Ortodoxa y otras orientales, hablan de los “dormidos en el Señor”, como se verá más adelante.

El uso más primitivo del término Comunión de los Santos, del cual se tenga noticia, se remonta a San Nicetas de Remesiana (ca. 335–414); y desde entonces, la noción de Comunión de los Santos ha jugado un papel central en las formulaciones de los credos o confesiones de fe cristianas [1] . la inclusión más solemne de este término es la del Credo de los Apóstoles, la profesión de Fe Cristiana más básica que se remonta al siglo II, pero que adquirió su forma final en el siglo VIII. (William Barclay, The Plain Man Looks at the Apostles Creed, pages 10-12).

¿Quiénes son “los Santos”?

En principio sólo Dios es Santo. La palabra hebrea usada en el Antiguo Testamento es Kadósh ( = “Santo”), cuya etimología viene del verbo kadâsh (= “cortar”), por lo cual, la santidad (kedusháh) de Dios no se refiere al aspecto ético o moral, sino a una condición propia de su ser: la trascendencia, es decir, su total diferencia con este mundo inmanente.

Sin embargo, el Dios-Santo se interesa por la humanidad, la crea, la conserva, la redime cuando se interpone el pecado entre Dios y la humanidad, y la salva, elevándola hasta él, en el Nuevo Testamento –en Cristo-, incluso deificando al ser humano por medio de la Gracia.

“…el Altísimo, el que vive para siempre y cuyo Nombre es Santo, dice: ‘Yo habito en la altura de mi Santidad, pero camino con el humilde y afligido, y le doy ánimo y aliento.’ ”

(Isaías 57:15).
En el corazón del documento conocido como “Código de Santidad” en el Levítico, Dios hace esta exigencia al pueblo israelita.

“Yahvéh se dirigió a Moisés y le dijo: "Di a los hijos de Israel lo siguiente: ‘Sean ustedes santos, pues Yo, Yahvéh su Dios, soy Santo.”

(Levítico 19: 1,2).

La santidad para el pueblo judío quedaba entendida en términos éticos y morales, de una ley que alternaba las exigencias de reverencia, respeto, solidaridad y compasión, junto con las obligaciones de carácter ritual y ceremonial:

"Respete cada uno a su padre y a su madre. Respeten también mis sábados. Yo soy Yahvéh su Dios. No recurran a los ídolos, ni se hagan dioses de metal fundido. Yo soy Yahvéh su Dios. Cuando presenten al Señor sacrificios de reconciliación, háganlo de tal manera que Dios se los acepte… …Cuando llegue el tiempo de la cosecha, no recojas hasta el último grano de tu campo ni rebusques las espigas que hayan quedado. No rebusques todas las uvas de tu viñedo ni recojas las uvas caídas; déjalas para los pobres y los extranjeros. Yo soy Yahvéh, el Dios de ustedes. No roben. No mientan ni se engañen unos a otros. No hagas promesas falsas en mi nombre, pues profanas el nombre de tu Dios. Yo soy Yahvéh. No uses la violencia contra tu prójimo ni le arrebates lo que es suyo. No retengas la paga del trabajador hasta el día siguiente. No maldigas al sordo. No pongas ningún tropiezo en el camino del ciego. Muestra tu reverencia a Dios. Yo soy Yahvéh. No actúes con injusticia cuando dictes sentencia: ni favorezcas al débil, ni te rindas ante el poderoso. Apégate a la justicia cuando dictes sentencia…"


(Levítico 19: 3-5, 9-15).


Cuando se habla de Israel o de la Iglesia como de la “comunidad de los santos”, se entiende a la colectividad de quienes –cualquiera que sea el nivel de su santidad personal-, han sido separados, elegidos, consagrados y llamados a la santidad por cuanto han sido consagrados a Dios mediante una Alianza con él (la Circuncisión en el Pueblo Judío, y el Bautismo en la Iglesia).

El uso de la palabra “santos” –en el sentido que acabamos de aparece unas cincuenta veces en todo el Nuevo Testamento. El Catecismo de Heidelberg defiende esta visión citando Romanos 8:32, I Corintios 6:17, y I Juan 1:3 para argumentar que todos los miembros de Cristo están en comunión con él y son partícipes de todos sus dones.

Las personas que están entre sí ligadas en esta comunión incluyen a aquellas que han muerto y quienes la Epístola a los Hebreos 12:1 describe como “una gran nube de testigos” que abarca a todos los cristianos, por toda la tierra. En el mismo pasaje, el autor dice a los cristianos en la tierra…:

“Ustedes… se han acercado al Monte Sión, y a la ciudad del Dios vivo, la celestial Jerusalén, y a muchos miles de ángeles reunidos para alabar a Dios, y a la comunidad de los primogénitos de Dios inscritos en el cielo. Se han acercado a Dios –Juez de todos-, a los espíritus de los hombres buenos que Dios ha hecho perfectos, a Jesús, mediador de una Nueva Alianza, y a la sangre con que hemos sido purificados, la cual nos habla mejor que la sangre de Abel.”
La santidad se comparte en comunión y compañerismo, y esta comunión no se acaba con la muerte, como se deduce de este pasaje de la Carta a los Romanos:

"A los que de antemano Dios había conocido, los destinó desde un principio a ser como su Hijo, para que su Hijo fuera el primero entre muchos hermanos. Y a los que Dios destinó desde un principio, también los llamó; y a los que llamó, los hizo justos; y a los que hizo justos, les dio parte en su gloria... …Estoy convencido de que nada podrá separarnos del amor de Dios: ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los poderes y fuerzas espirituales, ni lo presente, ni lo futuro, ni lo más alto, ni lo más profundo, ni ninguna otra de las cosas creadas por Dios. ¡Nada podrá separarnos del amor que Dios nos ha mostrado en Cristo Jesús nuestro Señor!"

(Romanos 8: 29-30 y 38-39).

Basadas en la doctrina de la Comunión de los Santos, La Iglesia Católica Romana, la Iglesia Ortodoxa y las demás Iglesias Orientales, como la Iglesia Asiria del Oriente apoyan la doctrina de la intercesión de los santos en el cielo (cfr. Apocalipsis 5:8) cuyas oraciones ayudan a sus hermanos cristianos en la tierra. Esta misma doctrina apoya la práctica de orar por los difuntos.

En las iglesias de la Comunión Anglicana y en diversas iglesias Luteranas, la doctrina de la Comunión de los Santos igualmente apoya la intercesión de los cristianos unos por otros, lo mismo los santos en el cielo que los santos en la tierra; sin embargo, la invocación a los santos, está completamente excluida de la liturgia, forma parte exclusiva de la piedad privada de los fieles, es optativa y no es, en modo alguno, obligatoria. Vale decir que: No se ora a los santos, sino a Dios, en compañía y comunión con todos sus santos.


II. Escatología o Teología de las Postrimerías del ser humano.

1. En el Cristianismo primitivo y en Oriente.

El cristianismo primitivo no desarrolló grandes sistemas sobre la Escatología o destino futuro de los difuntos. La generación apostólica –aún no completamente independiente del judaísmo tradicional de los fariseos-, creía en la inminencia de la Venida del Mesías, el Juicio y la conclusión final de la historia con la inauguración del Reino de Dios. Con la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, se enfatizó aún más la creencia en la Resurrección General de los difuntos para enfrentar el juicio de Dios y su destino final de gloria o condenación.

San Pablo responde que el Señor Jesús ha de venir de nuevo por su Iglesia, y que los muertos también resucitarán para ser llevados junto con los vivos… “al encuentro del Señor en los aires, y estar para siempre con él” (I Tesalonicenses…) .

Sin embargo, la escatología cristiana (principalmente en la ortodoxa –como también la anglicana–, con matices occidentales), se denomina a este estado intermedio: Paraíso (en griego Parádisos, en hebreo Pardés y ambos derivados del persa Baradisu), la base bíblica son las palabras de Jesús en la Cruz, quien aseguró al “Buen Ladrón”: “Hoy estarás conmigo en el Paraíso”. Pedro, además, afirma que Cristo bajó al lugar de los muertos (en griego: el Hades, en hebreo el Sheol), a predicar a los espíritus allí cautivos.

Las Iglesias Orientales –como la Ortodoxa, la Armenia, la Copta, la Etíope, la Asiria y otras, no admiten ninguna idea de juicio individual, aunque –como se ha visto- sí de un estado intermedio entre la muerte y la resurrección general (como veremos más adelante que se hace en las iglesias de Occidente). Al hablar de los difuntos, los cristianos orientales se refieren a éstos como los “dormidos en el Señor” (Muerte).

De aquellos santos que han dado un especial ejemplo de vida, se dice que “esperan en los cielos” (espera uránica de los santos) la Resurrección General, el Juicio Universal y la Gloria Eterna, ya con todos los resucitados. Con estos cuatro conceptos. 1. Muerte, 2. Resurrección, 3. Juicio y 4. Gloria, tenemos los cuatro destinos de la humanidad y el resumen de la escatología ortodoxa.

2. En Occidente.

En términos de la teología cristiana occidental, la fiesta conmemora a todos aquellos que han alcanzado la visión beatífica en el cielo, mientras que el día siguiente: Día de los Fieles Difuntos (conocido en inglés como All Souls' Day, o “Día de Todas las Almas”) conmemora a los fieles que –habiendo muerto-, han pasado por un Juicio individual, pero aún no han completado un período de purificación que les permita alcanzar la gloria eterna.

Esta purificación puede variar según los sistemas teológicos de las diversas iglesias. Para los católicos romanos, se trata del Purgatorio, donde las almas reciben castigos análogos a los del infierno de los condenados, aunque más leves en intensidad y en duración, pues las almas del Purgatorio aspiran a la gloria eterna, mientras que las de los condenados no. En el Purgatorio, las almas pueden recibir el auxilio de los méritos de Cristo y de los santos, y se pueden ofrecer oraciones en favor suyo.

La tradición teológica anglicana considera un estado al que se denomina Paraíso, y que consiste en una espera celestial de las almas, posterior a su juicio individual, que puede revestir incluso un estado penitencial y de maduración. Los textos anglicanos para las exequias suelen reflejar tanto la teología oriental de los “dormidos en el Señor”, como la occidental, del crecimiento continuo, como respectivamente podemos ver en estas dos oraciones:

“Señor Jesucristo, por tu muerte quitaste el aguijón de la muerte: Concede a tus siervos que de tal modo caminemos por fe hacia donde tú nos has precedido, que al fin durmamos apaciblemente en ti, y despertemos a tu semejanza; por amor de tu tierna misericordia.”

“Acuérdate de tu sierv__, oh Señor, según el favor que muestras hacia tu pueblo, y concede que, creciendo en conocimiento y amor a ti, pueda ir ascendiendo de fortaleza en fortaleza en la vida de perfecto servicio en tu Reino celestial; mediante
Jesucristo, nuestro Señor .”

Rito de Entierro: Oraciones Adicionales.
Libro de Oración Común (1979), pp. 406, 407.

En principio, toda persona ha sido salvada por Cristo, en Cristo, y mediante los méritos de Cristo en su Encarnación, Pasión, Muerte y Resurrección, únicamente un rechazo franco y directo de la salvación por medio del pecado puede hacer que un alma se condene. Es posible orar por los difuntos bajo el principio de la Comunión de los Santos (Credo de los Apóstoles), pero la salvación se da sólo por la Gracia de Dios, de modo que las buenas obras son obligatorias para cualquier cristiano como una respuesta a la Gracia de Dios, pero no se admiten como una especie de “moneda de cambio” (méritos) para con Dios.

La opinión teológica anglicana más extendida, permite las oraciones incluso por los suicidas; y se recomienda la atención litúrgica y pastoral hacia sus familias (a diferencia de los cristianos orientales, quienes prohíben los servicios litúrgicos para ellos), bajo el principio teológico de que sólo Dios –“para quien todos los corazones están manifiestos, todos los deseos son conocidos, y ningún secreto se halla encubierto”-, es el último Juez de los pensamientos, palabras, obras y sentimientos de las personas, y la declaración del profeta Jeremías de que Dios exigirá a cada cual cuenta de sus obras, y no castigará a unos parientes por las culpas de otros.

"El Señor se dirigió a mí, y me dijo: ‘¿Por qué en Israel no deja de repetirse aquel refrán que dice: Los padres comen uvas agrias y a los hijos se les destemplan los dientes? Yo, Yahvéh, juro por mi vida que nunca volverán ustedes a repetir este refrán en Israel. A mí me pertenece todo ser humano, lo mismo el padre que el hijo. Aquel que peque, morirá… …Sólo aquel que peque morirá. Ni el hijo ha de pagar por los pecados del padre, ni el padre por los pecados del hijo. El justo recibirá el premio a su justicia; y el malvado, el castigo a su maldad. "

(Ezequiel 18: 1-4 y 20).

El Libro de Oración Común de la Iglesia Anglicana de Australia, contiene oraciones especiales por las personas suicidas.

La idea de Purgatorio e “indulgencias” administradas por los ministros de Dios, es únicamente patrimonio doctrinal de la Iglesia Católica Romana, y en general, han sido siempre rechazadas por todas las demás iglesias cristianas, desde la Iglesia Ortodoxa hasta los protestantes más radicales.

III. Historia.
1. En Oriente.

En la iglesia primitiva, los cristianos celebraban el aniversario de la muerte de un mártir o “testigo” de Cristo interpretándolo como el verdadero día del nacimiento del santo, pues se traba de su nacimiento en Dios. Tenían una Vigilia de toda la noche, al término de la cual celebraban la Eucaristía sobre las tumbas de estos mártires o en el santuario edificado en el lugar de su martirio (martýrion).

Con frecuencia, un número de cristianos sufría martirio el mismo día, lo cual llevaba naturalmente a una conmemoración conjunta. Tal cosa como la conmemoración de “Todos los Mártires”, comenzó a celebrarse en fecha tan temprana como el año 270, d.C., si bien no se menciona mes ni fecha específica, sí está clara su existencia histórica [2]. En la persecución de Diocleciano el número de mártires llegó a ser tan grande que no era ya posible asignar un día de fiesta a cada uno.

En el siglo IV, las diócesis circundantes a los santuarios de los mártires, iniciaron la costumbre de transferir reliquias, y de celebrar en común los días de fiesta de mártires específicos. . La Iglesia, sintiendo que cada uno de los mártires debía ser recordado y venerado, dispuso un día común para la celebración de la memoria de todos. Anteriormente, pues, sólo los mártires y San Juan Bautista eran honrados en días especiales.

El primer vestigio de una celebración común de los mártires está atestiguado en Antioquía el Primer Domingo después de Pentecostés [3]. Y un sermón de San Efrén de Edesa (373), menciona tal festividad, lo mismo que San Juan Crisóstomo (†407) en su 74ª. Homilía, donde habla de la “Fiesta de los Mártires del mundo entero” [4]. Hacia 411, hallamos entre los Cristianos Caldeos una conmemoración general de “Todos los Confesores (Commemoratio Confessorum), celebrada el Viernes de Pascua [3] .

Entre los Cristianos Ortodoxos y los Católicos Orientales, existe la fiesta del Domingo de Todos los Santos (en griego: Αγίων Πάντων, ‘Àgiōn Pántōn = “Todos los Santos”), sigue la antigua tradición de la conmemoración conjunta del Primer Domingo después de Pentecostés.

La Fiesta de Todos los Santos adquirió gran preeminencia en el siglo IX, durante el reinado del Emperador Bizantino, León VI "el Sabio" (886-911). Su esposa, la Emperatriz Teófano (conmemorada el 16 de diciembre) vivió una vida devota; y a su muerte, su esposo edificó un templo, con la idea de dedicarlo a ella. Cuando se le amonestó y prohibió hacerlo, el Emperador decidió dedicarlo a “Todos los Santos”, de modo que –si efectivamente Teófano había sido verdaderamente recta, quedaría honrada dentro de la compañía de los santos siempre que la fiesta se celebrara. Conforme a la tradición, fue León VI quien extendió la primitiva festividad de Todos los Mártires a ser la conmemoración general de Todos los Santos, mártires o no.

Este domingo –en el calendario oriental-, indica el cierre del Ciclo Pascual. A los servicios dominicales ordinarios, se añaden lecturas bíblicas e himnos a Todos los Santos (conocidos y desconocidos), tomados de la colección conocida como Pentecostarion.

El Domingo que sigue al de Todos los Santos (el II Domingo después de Pentecostés) se dedica a la conmemoración de todos los santos venerados en la comunidad local, como Todos los Santos de América, o bien: Todos los Santos del Monte Athos, etc. El III Domingo después de Pentecostés puede guardarse también como extensión de las conmemoraciones de santos locales, como: Todos los Santos de San Petersburgo, o para santos de una clase particular, como la conmemoración de los Nuevos Mártires del Yugo Turco.

Además de los domingos arriba mencionados, los sábados a lo largo del año, son días de conmemoración de todos los santos, así es como se cantan himnos especiales del Octoeco a todos los santos.

2. En Occidente.

La Fiesta cristiana occidental de Todos los Santos es siempre el 01 de noviembre, seguida de la del Día de los Fieles Difuntos el 02 de noviembre, la primera es Fiesta Mayor o de precepto tanto en el Rito Latino de la Iglesia Católica Romana, como en las iglesias de la Comunión Anglicana.

El origen de la Fiesta de Todos los Santos, tal como se celebra en Occidente, se remonta al 13 de mayo del año 609 o 610, cuando el Papa Bonifacio IV consagró el Panteón de Roma a la Bienaventurada Virgen María y Todos los Mártires; la fiesta de la dedicatio Sanctae Mariae ad Martyres se ha celebrado en Roma desde entonces. El día elegido en aquel tiempo, 13 de mayo, era una fiesta pagana muy antigua, culminación de los tres días de la Fiesta de los Lemures, en la que eran propiciados los espíritus incansables y malevolentes de los muertos.

Parece que los liturgistas medievales basaban la idea de que esta fiesta de Lemuria era el origen de la de Todos los Santos en sus fechas idénticas y en el tema similar relacionado con todos los muertos.

Todos los Santos Fra Angelico.

Esta vigilia suele coincidir con la festividad celta pagana del Samhain, el 31 de octubre, y que marcaba el fin del año celta, y significaba la apertura dimensional entre el mundo tangible y el mundo de las tinieblas; tema similar al de la Lemuria romana, pero que implica también un festival de cosecha. Los irlandeses, a quienes pertenecía la fiesta de Samhain, no celebraban el Día de All Hallows en esta fecha del 01 de noviembre, pues numerosos documentos históricos parecen atestiguar que la celebración en Irlanda tenía lugar durante la primavera: “...el Felire of Oengus y el Martirologio de Tallaght prueban que las primitivas iglesias medievales (en Irlanda), celebraban la fiesta de Todos los Santos el día 20 de abril” [6] .

La Fiesta de Todos los Santos, en su fecha actual, se remonta a la fundación por parte del Papa Gregorio III (731-741) de un oratorio en San Pedro para las reliquias “de los Santos Apóstoles y de Todos los Santos, Mártires y Confesores, y de todos los Justos que se han perfeccionado y descansan ya, por todo el mundo”, el día de la celebración se transfirió permanentemente al 01 de noviembre [5]. La fiesta del 01 de noviembre llegaría a celebrarse con toda amplitud hasta la época de Carlomagno. Y se convirtió en fiesta de precepto por todo el reino de los francos en 835, por decreto de Ludovico Pío, “a instancias del Papa Gregorio IV (quien la convertiría en observancia universal), y con la venia de todos los obispos”. La vigilia parece haber sido llevada a cabo antes que la misma fiesta. Y la octava (los ocho días posteriores a la fiesta) fue añadida por Sixto IV en el siglo XV (1471-1484) [3] .

La fiesta se conserve aún después de la Reforma del siglo XVI en el calendario de la Iglesia de Inglaterra (de donde ha pasado a toda la Comunión Anglicana). En países de habla inglesa –y en general, en las provincias de la Comunión Anglicana que hablan otras lenguas-, la fiesta se celebra con la Eucaristía, con sufragios especiales por los difuntos-, e incluyendo, en lo posible, a la tradición popular local, durante la liturgia se cantan himnos como For All the Saints (Por los gloriosos Santos del Edén) de William Walsham How. La tonada más conocida de este himno es la alegre marcha Sine Nomine del compositor británico Ralph Vaughan Williams, que da a la Fiesta de Todos los Santos un timbre de gloria eterna y triunfo pascual.

En muchas Iglesias Luteranas, como la Iglesia de Suecia, donde asume el papel general de conmemoración de difuntos. En el Calendario Sueco, la festividad tiene lugar el sábado entre el 31 de octubre y el 06 de noviembre. De hecho, muchas Iglesias Luteranas mueven la fiesta al primer domingo de noviembre. La de Todos los Santos es una fiesta guardada por otros Protestantes de tradición inglesa, como la Iglesia Unida del Canadá y la Iglesia Wesleyana. [1]

En la Iglesia Metodista Unida, la celebración es también el primer domingo de noviembre, y se guarda para recordar a todos los que han muerto cada congregación local. Un acólito enciende una candela conforme en las preces se va nombrando a cada persona difunta.

IV. Tradiciones y costumbres populares.

Por mucho que el cristianismo insista en disociarse de las tradiciones paganas, casi cada una de las costumbres rituales o culinarias de los días 01 y 02 de noviembre, tiene un trasfondo pre-cristiano rastreable con mayor o menor dificultad. El catolicismo romano y la ortodoxia –mucho más frecuentemente que el protestantismo clásico-, han dejado vivas muchísimas tradiciones pre-cristianas, ya permaneciendo indiferentes ante ellas, o revistiéndolas de un sentido cristiano o para-cristiano.

En países de mayoría católica romana, como Bélgica, Francia, Hungría, Italia, Malta, Portugal, España y América Latina –con México a la cabeza-, la gente pasa este día, a veces con su víspera y el día siguiente, visitando las tumbas de los seres queridos difuntos, rezando en ellas y ofreciendo flores y candelas; las tumbas mismas son aseadas, reparadas y pintadas y adornadas. Las candelas suelen cubrir las tumbas; ésta última costumbre ocurre también en los países eslavos (católicos romanos u ortodoxos), como Polonia, Chekia, Eslovaquia, Eslovenia, Lituania, Croacia y Rumania, así como: Suecia, Finlandia, Austria, Hungría y zonas católicas romanas de Alemania.

Aspecto de la celebración de la Vigilia de Todos los Santos en Polonia.

En las Filipinas, el día de hoy se llama Undas, “Todos los Santos”, y a veces recibe el nombre indígena de: Araw ng mga Namayapa (aprox.- “Día de los Difuntos”) que se guarda como Día de todas las Almas.

Aspecto culinario de las fiestas de Todos los Santos y Fieles Difuntos: España por regiones, México y Guatemala.

En Cataluña se celebra la castañada en que se comen boniatos al horno, castañas y dulces especiales para este día llamados panellets”. Hay una costumbre de dibujar y recortar una mujer asando castañas con siete piernas, a la que se le corta una pierna cada día hasta el día de la celebración. En la Dehesa de Guadix se comen también boniatos y pestiños. Y en Galicia se celebra el Magosto”.

En Cocentaina (Alicante) se celebra la "fira de tots sants" o Feria de Todos los Santos. Una licencia de mercado concedida por el rey de Aragón Pere IV el Cerimonios (Don Pedro el Ceremonioso), la convierte en una de las ferias de productos más antiguas e importantes de España.

En Cádiz se celebra el 31 de octubre los “Tosantos”, disfrazando a los conejos, cochinillos y gallinas de los mercados de la ciudad; también se hacen muñecos con frutas, verduras y frutos secos que reflejan de modo crítico y humorístico la realidad social del año.

En Ceuta es el “Día de la Mochila”, la gente sale al campo portando una mochila de frutas y frutos secos con la que pasa el día; mientras que en Extremadura, se va de gira al campo a merendar la chaquetía”.

En México, se conjugan ambas fiestas. La tradición popular consagra el día 01 a los niños difuntos si bien cada vez se diluye más la creencia en el Limbo (donde se suponía que iban los niños muertos sin bautismo), y el día 02 se dedica a los adultos difuntos. Se hacen vistosísimas ofrendas con cirios y veladoras, flores de cempasúchil (en idioma náhuatl tzempoalxóchitl), cuyos pétalos son de un vivo color naranja azafranado, y se colocan tanto enteras las flores como esparcidos los pétalos, formando caminos hacia las ofrendas, pues la creencia popular invita a los difuntos a degustar la esencia de los alimentos ofrecidos.

Se hacen calaveras de azúcar con los nombres de vivos y difuntos de la familia o de la comunidad local, se hornean panes con forma de media esfera, de estilo europeo, cubiertos de azúcar, conocidos como “Pan de Muerto”, y que llevan de relieve figuras de cráneos y huesos. Se colocan los retratos de los difuntos, y delante de ellos se ponen las viandas que en vida más les agradaban (lo cual incluye desde una enorme variedad de guisos de la cocina mexicana hasta refrescos embotellados, cigarros, tabaco y bebidas alcohólicas). Estas ofrendas suelen retirarse el día 02 por la noche, pudiéndose consumir en ese momento.

En Guatemala –que comparte muchas costumbres mexicanas-, se realizan visitas a los cementerios dejando usualmente flores y a veces comida a los difuntos, se vuelan Barriletes Gigantes en Sumpango y Santiago Sacatepéquez y se degusta el Fiambre (combinación de embutidos y verduras, con color morado).

En España y México, la obra de teatro Don Juan Tenorio de José Zorrilla se representa tradicionalmente en estos días.


I. Para el apartado: Comunión de los Santos.

Véase también:
Communion (Christian)

Referencias
1. ^ Encyclopaedia Britannica

Enlaces externos:
Catechism of the Catholic Church: The Communion of Saints
Catholic Encyclopedia: The Communion of Saints
The Communion of Saints - A statement of Evangelicals and Catholics Together
Catholic Apologetics: The Communion of Saints
Encyclopaedia Britannica Online: Communion of Saints
Church of Ireland (Anglican): The Communion of Saints
Claude Beaufort Moss, D.D.: The Communion of Saints
First Reformed Presbyterian Church, Cambridge, Massachusetts: Sermon Notes - Communion of Saints
John Henry Newman: Parochial and Plain Sermons, Sermon 11. The Communion of Saints
"The Communion of Saints". Catholic Encyclopedia. (1913). New York: Robert Appleton Company.


II. Para el artículo general: Todos los Santos:

Notas:
1. ^ Hallows significa “santos”, y mas significa Mass = Misa; la víspera o Halloween es la “Víspera de Todos los Santos”.
2. ^ Parroquia de Todos los Santos, Celebration of All Celtic Saints
3. ^ a b c The Catholic Encyclopedia (New York, Robert Appleton Company, 1907), s.v. "All Saints' Day" (ver: Enlaces externos, abajo).
4. ^ San Juan Crisóstomo: sermón Laudatio Sanctorum Omnium (“En alabanza de todos los santos”) (J. P. Migne, Patrologia Graecae, I. 705-712).
5. ^ “All Saints Day”, The Oxford Dictionary of the Christian Church, 3rd edition, ed. E. A. Livingstone (Oxford: Oxford University Press, 1997), 41-42.
6. ^ Hutton, Ronald (1996). Stations of the Sun: A History of the Ritual Year in Britain. New York: Oxford Paperbacks. ISBN 0-19-285448-8.

Véase también:
En castellano:
Conmemoración de los Fieles Difuntos
Día de Muertos
En inglés:
Veneration of the dead
Halloween
Dziady
Day of the Dead
Irish calendar
All Saints Chapel of Ease (Anglican)

Enlaces externos:
En castellano:
Fiesta de Todos los Santos en la Enciclopedia Católica.
Canto gregoriano para la misa de Todos Los Santos.
En inglés:
All Saints Church, King's Lynn, Norfolk, UK - Ancient Medieval Church
All Saints and All Souls Day American Catholic.
All Saints' Day artículo en Catholic Encyclopedia
All Saints Sunday Inglaterra Ortodoxa.
A Vigil service for All Saints All Hallows' E'en – “Halloween”
All Saints Church, Barbados
First Sunday after Pentecost, or All Saints Sunday por el Padre Sergei Bulgakov, Manual para acólitos.
Synaxis of All Saints Icon y Synaxarion de la fiesta.



U.I.O.G.D.
Para que en todas las cosas sea Dios glorificado.

martes, 28 de octubre de 2008

CALENDARIO DE FIESTAS
Santos Simón y Judas, Apóstoles.
Fiesta Mayor.
28 de Octubre.


Traducido y compilado por el
Padre Miguel Zavala-Múgica+
Con datos de Lesser Feasts and Fasts 2006 Ed. The Church Pension Group 2006, y de la hagiografía de James E. Kiefer en
http://justus.anglican.org/resources/bio/277.html


Hay diversas listas de los Doce Apóstoles en el Nuevo Testamento (Mateo 10:2-4; Marcos 3:16-19; Lucas 6:14-16, y Hechos 1:13), en ellas, los lugares décimo y undécimo, son ocupados por Simón el Zelota (asimismo llamado: Simón el “Cananeo”), y por Judas de Jacobo (Yehudáh ben Yaaqob, en hebreo), también llamado Tadeo o Lebeo.

Testimonio de los Evangelios.

Simón.

Lo único que los Evangelios cuentan acerca de Simón es que era uno de los discípulos de Jesús, y que era llamado “el Zelota” (Zelótês, en la forma griega).

Simón no es mencionado por nombre en el Nuevo Testamento, salvo en las listas ya mencionadas. Algunos autores modernos –como Oscar Cullman: Jesús y los Revolucionarios de su Tiempo-, han hecho serias conjeturas acerca de su sobrenombre, asociándole con el movimiento Zelota del que escribe el historiador Flavio Josefo, y que era un movimiento independentista judío, contra la opresión romana, que recurría a la guerrilla y el asesinato político.

Sin embargo, parecen haber existido, a principios del siglo I, diversos movimientos denominados zelotas, no todos similares entre sí, y Josefo escribe (Guerra de los Judíos 4:3,9) que el movimiento que él describe no se levantó sino hasta poco antes de la destrucción del Templo por los romanos en el año 70 d.C. Si de hecho Simón fue miembro de alguna de las diversas facciones así llamadas, o si el apodo se refiere –como quieren algunos-, a su “celo” por la Ley judía, en realidad no hay nada claro.

Jesús y sus primeros seguidores podrían –desde luego haber estado en contacto no sólo con los zelotas, sino también con los esenios; pero diversos elementos indican distanciamientos de jesús y sus discípulos, tanto ideológicos como prácticos con estos grupos. Jesús mismo era fariseo, y quedan claras –en los Evangelios-, las numerosas discrepancias que tuvo con su propia gente.

Judas.

Etimología de sus nombres.

El nombre de Judas es, en el hebreo original: Yehudáh. Los nombres hebreos masculinos que terminan en “–áh”, al pasar al griego toman una forma terminada en “–as” (Yehudáh –‘Ioudas, de donde nos llega el latín: Iudas)

Thadai (= Tadeo) es posiblemente una variante de Theudas, que a su vez pudo ser usado como equivalente griego de “Judas”, pues el nombre de Yehudáh contiene, como muchos otros nombres hebreos –en forma de apócope, una mención del nombre de Dios (Yéh = Yahvéh), y en el nombre de Theudas parece haber una sustitución de la forma hebrea por la griega: Theòs (“Dios”, en griego).

Lebeo podría provenir del hebreo leb (= “corazón”), y significar “hombre de corazón”, y ser otra variante de Tadeo, pero es menos probable. No se trata precisamente de que el Apóstol hubiera llevado de hecho, en su persona, las tres denominaciones: Judas, Tadeo y Lebeo, sino que, en su día, los tres nombres podrían haber sino considerados como vagamente equivalentes. Ejemplo: En el Evangelio se menciona a otro apóstol: “Tomás, apodado Dídymo”, ambos nombres son arameo y griego respectivamente, y ambos significan: “gemelo”.

En arameo, thad significa “pecho”, por lo cual puede suponerse que el nombre Theudas pudo haber vuelto a ser adoptado en arameo (re-semitizado) mediante una etimología popular que lo relaciona nuevamente con leb = “corazón”, o que Judas hubiera recibido directamente el sobrenombre de Tadeo.

Mención en los Evangelios.

Después de la Última Cena, es Judas quien pregunta al Señor por qué ha elegido revelarse sólo a los discípulos. Jesús responde:

“Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él y haremos morada en él…”
(San Juan 14:22).
El noveno nombre en las listas de Apóstoles es el de Jacobo (Santiago), hijo de Alfeo. Algunas traducciones tardías de los Evangelios, interpretaban la mención de “Judas de Jacobo” como “Judas hijo de Jacobo”, lo cual ha dado pie a una tendencia a suponer que Judas era hermano de este Jacobo hijo de Alfeo (Santiago el Menor), y por ende también “hermano del Señor”. Pero los Evangelios señalan que los “hermanos” o “parientes” de Jesús no llegaron a creer en él sino hasta después de su resurrección, lo cual los excluye del grupo de los Doce.

Epístola de Judas.

La Epístola que lleva su nombre, en el Nuevo Testamento, puesto que aparece firmada por “Judas, hermano de Jacobo”, podría ser obra de algún discípulo suyo.

Se trata de un breve documento dirigido a toda la Iglesia, que advierte contra toda influencia corrupta del mundo. Contiene referencias poco claras a antiguas tradiciones apócrifas judías, pero incluye también una memorable exhortación a:
“contender por la fe una vez revelada a los santos”


La Epístola de Judas concluye con esta no menos memorable doxología:

“…Y ahora, a Aquél que puede guardaros de caer, y presentaros intachables ante la Presencia de su Gloria con regocijo, al único sabio Dios y Salvador nuestro, sean la gloria, la majestad, el dominio, y la autoridad, mediante Jesucristo nuestro Señor, antes de todo tiempo y ahora y siempre.”
(Judas 24-25).

Tradiciones sobre Simón y Judas.
La Tradición ha asociado consistentemente a Simón y Judas como Apóstoles a Persia. De ser esto cierto, se explica el por qué haya tan grandes lagunas históricas sobre ellos y por qué son mencionados juntos. Algunos relatos dicen que sufrieron el martirio, tradición generalmente aceptada en la Iglesia Occidental. No obstante, el Menologion de Basilio, dice que Simón murió tranquilamente en Edessa. Judas, llamado Tadeo (Thadai, en arameo), ha sido confundido con otro del mismo nombre, de quien se dice también que tuvo una muerte pacífica en Beirut o Edesa. Cualesquiera que sean los hechos, los relatos chocan y faltan datos confiables.

Durante siglos –hasta el presente-, Judas ha sido considerado en la devoción popular como “patrono de las causas difíciles y desesperadas”, pero la base de esta tradición es muy oscura.
Simón y Judas en Armenia.

Aunque históricamente San Gregorio el Iluminador es el fundador y patrono de la Iglesia Armenia, y se le trata como “Apóstol a los Armenios”, los Apóstoles Judas, Simón y Bartolomé son considerados patronos y fundadores apostólicos de la Iglesia en ese país.

Según la tradición armenia, hacia el año 65 d.C., Simón y Judas habrían sufrido el martirio; sus actas están entre la colección de “pasiones” y leyendas tradicionalmente asociadas con el legendario Abdías, Obispo de Babilonia, y traducidas al latín por su discípulo Tropeo Africano, según la Leyenda Dorada o vidas de santos de Jacobo de Vorágine.
La tradición popular coloca los restos de estos mártires en dos lugares: el lago de Issyk-Kul al norte de Tian Shan, en el Kyrgyzstán, o bien las montañas de Pamir , en el Asia central, donde se juntan las montañas de Tian Shan y Karakoram.

Judas es tradicionalmente representado llevando un medallón con la imagen de Jesús en su mano o cerca de su pecho.

Santos Simón y Judas, de un Apostolario de Domênikos Theotokópoulos, El Greco, España, s.XVII.


Propios de la Celebración:

Colecta del Día:
Oh Dios, te damos gracias por la gloriosa compañía de los Apóstoles, y especialmente en este día por Simón y Judas; y te pedimos que, así como ellos fueron fieles y celosos en su misión, así también nosotros podamos, con ardiente devoción, dar a conocer el amor y la misericordia de nuestro Señor y Salvador Jesucristo; quien vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Colecta Conclusiva:
(Opcional).
Dios todopoderoso, que has edificado a tu Iglesia sobre el fundamento de losApóstoles y Profetas, siendo Jesucristo mismo, la piedra angular; concédenos permanecer en unidad de espíritu por su doctrina, de modo que seamos hechos un Templo santo aceptable a ti; mediante Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.


Lecturas:

Salmo 119:89-96

Deuteronomio 32:1-4

Efesios 2:13-22

San Juan 15:17-27


U.I.O.G.D.

Para que en todas las cosas sea Dios glorificado.

Fiesta de cumpleaños del hermano del Papa causa escándalo en Alemania.

27 de octubre de 2008, 06:46 PM

(Reporte de Josie Cox; editado en español por Marion Giraldo)

FOTO: Georg Ratzinger Foto de archivo del hermano del Papa Benedicto XVI tras una misa en la Catedral de Freising 14 09 06. Reuters.

BERLIN (Reuters) -
Grupos religiosos en Alemania criticaron a la diócesis del pueblo natal del Papa Benedicto XVI por pensar en utilizar el dinero de los contribuyentes para celebrar el cumpleaños de su hermano.
Para celebrar los 85 años de Georg Ratzinger, la fiesta, que de acuerdo a medios alemanes costaría cerca de 100.000 euros (124.400 dólares), sería realizada en la capilla Sixtina en Ciudad del Vaticano, la residencia oficial de su hermano menor, el Papa Benedicto XVI.
Un portavoz de la diócesis de Regensburg en Bavaria confirmó que el dinero cubriría el costo de los pasajes aéreos hacia Roma de 90 cantantes del coro litúrgico de la ciudad, y de 37 músicos barrocos para tocar la misa en DO mayor de Mozart.
"Pese a que estamos entregando el dinero, lo vemos más como un préstamo", explicó el portavoz de la diócesis Jakob Schoetz el lunes.
En Alemania, los ciudadanos protestantes y católicos pagan parte del 9 por ciento de sus impuestos para la iglesia o su parroquia local. Cerca del 70 por ciento de los ingresos de las iglesias viene de los impuestos, que son libres de utilizar por las diócesis para cualquier asunto secular.
Schoetz agregó que los CDs y DVDs del concierto serán puestos a la venta para recaudar dinero, y que personas y grupos también pueden hacer donaciones, ayudando de ese modo a reembolsar a la institución.
Los detractores de la idea dijeron que la fiesta era innecesaria y que sería un golpe a la reputación de la Iglesia Católica en un período en el que el mundo enfrenta un difícil período económico.
"Este es un ejemplo perfecto sobre como son abusados los impuestos eclesiásticos", dijo Sigfrid Grabmeier, portavoz de la rama alemana de We are Church, un grupo católico con más de 1.000.000 de miembros a lo largo de 20 países.
"Podemos compararlo con la crisis financiera", agregó Grabmeier. "En ambos casos hay una falta de transparencia cuando las autoridades gastan el dinero de los contribuyentes", declaró.

(1 dólares = 0,8037 euro).
U.I.O.G.D.

lunes, 27 de octubre de 2008

JUAN CALVINO
500 años
Jubileo del Reformador francés

Despacho de noticias que exhibimos aquí gracias al
Pastor Leopoldo Cervantes, de la Iglesia Presbiteriana.



1509-2009

ACTIVIDADES DURANTE 2008

EN LA CIUDAD DE MÉXICO

ACTIVIDAD 1.-

Conferencia
LA REFORMA PROTESTANTE Y LA MÚSICA

Mtro. Sergio Cárdenas
Ex director de la Orquesta Sinfónica Nacional
y Profesor de la Escuela Nacional de Música de la UNAM

Cuándo: Miércoles 29 de Octubre de 2008, 6:00 p.m.

ENTRADA LIBRE

Dónde: Ave. San Jerónimo No. 137, San Ángel, Del. Á. Obregón; junto al Seminario de San Andrés de la Iglesia Anglicana. Llega por el Metro Copilco o Barranca del Muerto.

..........................................

ACTIVIDAD 2.-

Conferencia

VIGENCIA DE LA REFORMA PROTESTANTE
R.P, Gonzalo Balderas Vega, O.P.
Profesor de la Universidad Iberoamericana
y del Centro Universitario Cultural.



Cuándo: Jueves 30 de Octubre de 2008, 6:00 p.m.

ENTRADA LIBRE

Dónde: Calle de Arenal No. 36, esq. Ave. Universidad, en contraesquina de la Capilla de Panzacola y de la Iglesia de San José del Altillo. Llega por el Metro Miguel Ángel de Quevedo.

.....................................


Actividad 3.-

Liturgia

CELEBRACIÓN DEL 491 ANIVERSARIO DE LA REFORMA PROTESTANTE.

Cuándo: Viernes 31 de Octubre de 2008, 6:00 p.m.

ENTRADA LIBRE

Dónde:
Capilla del Seminario Teológico Presbiteriano de México
Calle del Arenal No. 36, esq. Ave. Universidad, en contraesquina de la Capilla de Panzacola y de la Iglesia de San José del Altillo. Llega por el Metro Miguel Ángel de Quevedo.

.........................................................

ANUNCIO

La Alianza Reformada Mundial ha publicado el libro:

El Legado de Calvino:

Algunas acciones para la Iglesia en el Siglo XXI.



Temas destacados:

+ Justicia social
+ Consumo de energía, reducción del efecto invernadero y cambio del estilo de vida en los países industrializados
+ Violencia y destrucción en tiempos de guerra y conflictos armados
+ La Iglesia y su unidad

El Presbiterio Juan Calvino lo distribuirá próximamente.

Disponible en español, al igual que un calendario con textos de Calvino en estilo caligráfico.
Pedidos a: warc@warc.ch.


Otras Noticias y enlaces en internet:

1.- La Iglesia Presbiteriana de Estados Unidos ha lanzado por internet una máscara con el rostro de Juan Calvino como parte de la celebración. Se puede tener acceso a ella y a más información en la página: www.pcusa.org/calvinjubilee


2.- Más información sobre el jubileo en: www.calvin09.org/ES/home/inicio2.html y http://jcalvino-jubileo-2009.blogspot.com/

U.I.O.G.D.

Para que en todas las cosas sea Dios glorificado.

viernes, 24 de octubre de 2008

_________________________________

"No te portes como prestamista…"
_________________________________

Amor al prójimo y neoliberalismo.
¿Tendrán algo que ver?
_____________________________________

HOMILÍA DOMINICAL
XXIV Domingo después de Pentecostés,
26 de Octubre, A.D. 2008.
Por el Padre Miguel Zavala-Múgica+
Léanse los Propios de la Santa Eucaristía, artículo que aparece
inmediatamente debajo de éste.

En una ocasión, durante una catequesis, una persona hablaba de la necesidad de tener la seguridad de nuestra fe puesta en algo tan firme como las Sagradas Escrituras; en cierta forma se trataba de un reclamo al método del maestro para hacer pensar a los discípulos, y no solamente brindarles conocimientos.
Hay que decir que hoy –la inseguridad económica, social y política en la que estamos viviendo tantos y tan distintos países en el mundo-, hace que la gente reclame que se le marquen lineamientos claros, definidos, pero –sobre todo-, externos, heterónomos, es decir: provenientes de una autoridad que viene de fuera, quieren que se les ahorre el trabajo de pensar y razonar su vida y su fe…
Así parece ser la regla: los pueblos y gentes buscan, ruegan (cuando pueden hasta ordenan y mandan) que se les imponga un yugo uncidos al cual puedan seguir arando el campo de su vida de máquinas, sin que quieran (ni, por lo tanto, puedan) hacerse conscientes de su humanidad ni del Don del Dios que nos diviniza en Cristo por la Gracia del Espíritu.
Tengo para mí –y lo creo con fe firme-, que esa fue la disputa fundamental que tuvo Nuestro Señor con los letrados y escribas de su tiempo: no porque Jesús tuviese pleito con la sabiduría, la cultura y las muchas letras, sino porque aquellos maestros de la Ley –como muchos a lo largo de la historia, y hasta hoy-día-, no tienen vocación de maestros, sino de loros que repiten versículos y fórmulas teológicas que mal-aprendieron en sus años de mocedad, sin gran adelanto posterior, sin aprender a discernir y –desde luego-, sin comprender la necesidad de enseñar a otros a discernir, y a descubrir la Verdad desde la Luz prodigiosa, del Espíritu que habita en nosotros.
Un maestro de la Ley viene y pregunta a Jesús cuál mandamiento es más importante. Hay que ver que el universo religioso sobre los mandamientos que había que guardar en el judaísmo, eran 613 preceptos: mitzvot se dice, en hebreo.
Lo más probable es que –acostumbrado a los debates acalorados-, aquel maestro esperara un largo diálogo en el que Jesús, él, y otros que se fueran sumando a la discusión, aportasen argumentos de igual peso, para defender tal o cuál precepto como más importante que los demás: no comer ciertos alimentos, purificarse bajo ciertas circunstancias, ofrecer los sacrificios de tal y tal modo, e incluso los preceptos que consideraban el bienestar social del pueblo.
Jesús también tuvo maestros, y es muy probable siguiera la escuela de Rabí Hilel, quien dijo cosas parecidas a lo que veremos ahora. Jesús le toma la palabra a su colega rabino y suelta –como ráfagas-, dos preceptos de la Toráh como los más importantes: 'Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.' (que aparece en Deuteronomio 6:5), y 'Ama a tu prójimo como a ti mismo.' (que aparece en Levítico 19:18), nada nuevo, por cierto.
Y además, no sólo dice que sean los preceptos más importantes, sino que de ellos dependen toda la Ley y los Profetas (Toráh ve-Nebiím = “la Ley y los Profetas”), es una expresión que, en una palabra, significa: “la Biblia”, es como si Jesús hubiese dicho: “Mira, en eso está toda la Biblia”.
¿En qué consiste amar uno a su prójimo…?

Me parece descubrir que estos “dos” mandamientos mencionados por Jesús –las dos columnas del nuevo Templo que él edifica: lo humano y lo divino-, son en realidad tres, pues al mandársenos amar a nuestro prójimo, se implica el amor de uno mismo: es un deber amarnos a nosotros mismos, procurar el bien para nosotros, descubrir las necesidades más importantes para nuestra vida, y –partiendo de conocernos (pues nadie ama lo que no conoce) y amarnos-, ponernos en el lugar del otro y compadecerlo. No se puede de otro modo.
El texto que Jesús tomó de Lv. 19:18, viene de un contexto similar al de nuestra primera lectura de hoy (Éxodo 22: 21-27): Israel no debe oprimir al extranjero, porque Israel también lo fue… esto no es sólo una condena sobre el maltrato al pueblo palestino, es más aún, es un dedo acusador sobre nuestro trato a toda persona ajena a nuestra casa, pueblo o ciudad; a los pueblos indígenas de todo el mundo a quienes las poblaciones mestizas volvemos extranjeros en su propia casa, y hasta a los animales cuyo hábitat invadimos con nuestra voracidad.
En repetidas ocasiones, Dios se propone como el goel de los desheredados de la sociedad. En tiempos en que la benemérita profesión de abogado no existía (ni existían tampoco los abusos de algunos infames de la profesión), existía –en el pueblo hebreo-, la obligación de los familiares más cercanos de una persona lastimada, agraviada o asesinada, de acudir prontamente en defensa de sus intereses, y en “venganza de su sangre” (algo similar a la Omertá siciliana, pero bajo un pacto social del pueblo), de modo que el goel era un “vengador de sangre”.
El contexto hay que entenderlo: en una sociedad donde existían familiares obligados a abogar por uno, Dios se proclamaba como Abogado cuando uno no tenía defensor. Y no se andaba con cuentos:
“…porque si los maltratas y ellos me piden ayuda, Yo iré en su ayuda, y con gran furia, a golpe de espada, les quitaré a ustedes la vida. Entonces quienes se quedarán viudas y huérfanos serán las mujeres y los hijos de ustedes…”


La venganza o justicia divina podía venir a través del pueblo hebreo organizado para defender los intereses de sus pobres. De hecho, la justicia de un estado no es sino la venganza social mediante cauces públicamente pactados. Cuando los clérigos (y otras personas) aconsejamos a personas agraviadas “dejar a Dios” el castigo de ciertos abusos y delitos cometidos en contra suya, ¿con cuánta frecuencia estaremos siendo negligentes y cómplices? ¿No deberíamos –antes bien-, ser apoyos en aconsejar y guiar a las personas para reclamar sus derechos de una manera ordenada, legal y desapasionada?
Cada vez que un cura dice tal cosa como: “Allá ellos… déjaselo a Dios”, Dios –por su parte, en el cielo-, anota… “Éste está aceptando una responsabilidad y me la endosa a mí…”
Es muy fácil aconsejar a dos bandos que se “reconcilien” (traducción: “que se sosieguen y se estén en paz”), cuando tengo intereses del lado que tiene más ventajas, y dejando sin procesar delitos que lastiman y ofenden de por vida a quienes los han sufrido. Qué difícil es impartir justicia.
Cuando el amor al prójimo implica conciencia y organización social.
Actualmente, la moda es tirarle piedras a las ideologías comunistas y socialistas (claro no me voy a poner aquí a defender a dictaduras infames); ¿pero qué tanto se conoce bien lo que se critica? El humanismo (por cierto, inspirado) de la Sagrada Escritura en este pasaje, es patente:
“Si le prestas dinero a alguna persona pobre de mi pueblo que viva contigo, no te portes con ella como un prestamista, ni le cobres intereses. Si esa persona te da su ropa como garantía del préstamo, devuélvesela al ponerse el sol, porque esa ropa es lo único que tiene para protegerse del frío. Si no, ¿sobre qué va a acostarse? Y si él me pide ayuda, en su ayuda iré, porque Yo sé tener compasión.”

Pero si el sistema capitalista está basado en el interés y la especulación. Estoy de acuerdo en que se diga que el socialismo del bloque soviético ha caído y demostrado su incompetencia… ¿y luego, qué con el capitalismo?, ¿ese sí sirve y es muy moral, o qué?: no funciona, está visto que no funciona, porque se lleva de corbata a las personas con todo y su vida y su dignidad.
No veo gran diferencia entre el pasaje que acabo de citar y alguno de El Capital de Marx –que en este momento no puedo citar de memoria-, donde éste se pregunta qué dinero habrá que pague lo que un ser humano aporta como fuerza de trabajo: sangre, sudor, lágrimas, y defiende aquí la promoción social: habitación digna, vacaciones, preñeces y lactancias pagadas y facilitadas, las jubilaciones como justa retribución a toda una vida dedicada a una empresa, etc. Cosas que desprecia absolutamente los sistemas neoliberales ¡cuya voracidad no conoce límites!

Por desgracia, muchos estados que han instrumentado el socialismo han acabado en regímenes totalitarios; pero compiten en su autoritarismo con los estados fascistas; además no siempre que se han instrumentado medidas polìticas consideradas como socialistas las cosas han acabado mal, creo que es buen ejemplo el caso de Tommy Douglas (véase), un pastor bautista de elevada moral que trabajó por un socialismo de inspiración cristiana (sin que por ello anduviera comulgando en público ni dejando que las cámaras lo tomaran cuando iba en peregrinación a ningún templo, como ¡otros...!), durante su carrera que lo llevó a Primer Ministro de la provincia de Saskatchewan, en Canadá.
Apenas hace unos días El Cardenal Oscar Rodríguez Madariaga, preguntaba en un foro: “¿Cuál ha sido el papel de la enseñanza de la Palabra de Dios en (la clase política)? ¿Por qué al llegar al mundo público, cualquiera que sea el escenario donde les toque actuar, los valores del evangelio NO son la directriz de sus vidas?”.
La pregunta del cardenal es muy valiosa, pero cabría replicar ¿qué les enseñan en las escuelas confesionales?: ¿una ética que trascienda las fronteras de la religión?, ¿los valores éticos del Evangelio? ¿o simples posturas de la política eclesiástica ante situaciones coyunturales? Se equipa a los alumnos –en las universidades y otras escuelas cristianas-, para que sepan renunciar a la tentación de lucrar con especulación y exacción a costa del dolor y la miseria humanos? ¿Y cómo andamos los clérigos de testimonio de vida?: porque la palabra convence, pero el ejemplo arrastra…
En otras palabras: puede que le estemos dando catecismo a los laicos en general y a las futuras clases políticas en particular, para que se nieguen a permitir leyes sobre el aborto, la homosexualidad, etc. etc., ¿pero se les forma acaso para que miren por el bienestar social y económico de su pueblo?, ¿sabrán cómo diseñar otro sistema económico que pueda remediar los abusos de un capitalismo voraz y de un socialismo estatizado? ¿No tiene eso qué ver con la Biblia?, lo que acabamos de leer dice que SÍ, que claro que SÍ le importa a Dios que sus hijos se mueran de hambre, que tengan sueldos de vergüenza, que les roben las pensiones, y que se juegue irresponsablemente a la especulación. Ah, y además dice que esas cosas las castiga Dios, y el que diga que no, que se las vea con Él y con su voz.
Y todavía en algunas escuelas de teología (no todas, por supuesto), lo que más interesa es que los futuros clérigos aprendan a verse ya moverse bonito en el altar, independientemente de que les capacitemos para tener sentido crítico de su propia fe, ni de la realidad en la que viven, ni menos a comprometerse hondamente con los problemas de la gente. Al fin que de lo que se trata es de maquillar la vida y guardar apariencias…
¿Pues qué hemos de hacer?: Una propuesta ética.
El Salterio o Libro de los Salmos era y es el gran himnario del pueblo de Dios –tanto Israel como la Iglesia-, y es un conjunto de poemas divinos algunos de los cuáles claman a Dios desde lo hondo de la injusticia, o trazan una ética para el pueblo de Dios.
El Salmo 1 es el prólogo más excelente que tener podía el Salterio, es un verdadero camino de iniciación: el trazo de una vía por la que se ha de caminar para agradar a Dios: Alejarse de los malvados y de sus consejos, adoptar una actitud de reflexión y meditación (continua crítica interna), en la enseñanza de Dios (su Ley). A todo esto, el salmista nos promete fecundidad y productividad en la vida espiritual, misma que niega a los malvados, destinados al fracaso.
Este salmo es la introducción a cualquier curso de Educación Cristiana, por cierto ¿qué es eso?; alguien puede decirme qué es Educación Cristiana… porque ahora la gente pretende saber qué es Teología, pero nadie sabe (y a nadie parece interesarle qué cosa sea la Educación Cristiana), y en ella en la educación básica de la fe está la respuesta a la pregunta del Cardenal Rodríguez Madariaga… ¡Valores éticos de compasión y solidaridad antes que nada!
Pero parece que la historia humana fuese una atroz negación de las ideas que contiene este salmo de palabras tan contundentes, seguras y hermosas.
Me habría gustado conocer al autor del Salmo 1, lo imagino como una persona con ideales muy claros, gran firmeza de carácter y seguridad en los caminos que deseaba emprender y de los destinos a donde deseaba llegar. Probablemente yo esté equivocado, pero –a fin de cuentas-, el Espíritu Santo quiso dejarnos esta inspiración en estas palabras.
Estos valores que acabo de enumerar, me parecen la primera condición que necesitamos para emprender el camino de la ética humanista y cristiana de ese amor único y trinitario que Dios nos exige: a nosotros, a nuestro prójimo y a él -en ese orden-: nos exige el amor de nosotros mismos, porque sin él no podemos valorar lo que siente y sufre nuestro prójimo, y sin el amor al prójimo, no hemos de ser gratos a Dios, a quien debemos amar con los tres centros de energía de la antropología bíblica: cabeza, corazón y entrañas, ¿no habla acaso de amar a Dios “con todo tu corazón, toda tu alma y toda tu mente”?
De nada nos sirve la belleza de la liturgia, ni las sentencias de la Escritura, sin la coherencia y la contundencia de la ética en nuestras propias vidas, pues cada cual es hijo de sus obras…



U.I.O.G.D.
Para que en todas las cosas sea Dios glorificado.