miércoles, 19 de noviembre de 2008

HÉROES DE LA FE
Atilano Coco Martín,
Presbítero y Mártir.
España, 1936

Compilado y aumentado por el
Padre Miguel
Zavala-Múgica
con datos de
Wikipedia: la Enciclopedia libre
http://es.wikipedia.org/wiki/Atilano_Coco
y “Rojo y Azul” (véase abajo: Enlaces Externos).


Atilano Coco fue un presbítero de la Iglesia Española Reformada Episcopal (IERE), que es la expresión eclesiástica del Anglicanismo español, y que había sido organizada a partir de 1868 por el Obispo Joan Baptista Cabrera. Coco nació en Guarrate, provincia de Zamora, en 1902, y fue fusilado en Salamanca el 09 de diciembre (o bien el 08 de noviembre, según otras fuentes) de 1936 era Vicario de la Iglesia de El Redentor y un hombre muy apreciado en la ciudad de Salamanca. Casado con Enriqueta Carbonell-Carratalá, tuvo dos hijos, Alicia y Enrique.
Masón, clérigo y socialista a un tiempo.
Atilano estudió en Inglaterra, allí fue iniciado francmasón en fecha imprecisa entre 1920 y 1921, como la mayoría del clero anglicano británico de aquel entonces. A su vuelta a España, impulsó la masonería; en Alicante ingresó en 1928 en la Respetable Logia Simbólica Constante Alona, del Grande Oriente Español (GOE).

Aspecto del Taller de la Logia Constante Alona, de Alicante, hacia la época en que Atilano Coco era miembro de su Cuadro Logial (Foto: ca. 1935 http://www.logiaconstantealona.org/).


Cuando llegó Coco a Salamanca no había ninguna organización masónica; en 1932 se fundó la logia Helmántica, dependiente de la Gran Logia Española (GLE), pero Coco no participó en ella por pertenecer él a distinta obediencia masónica.

En 1933, Atilano Coco y José María Friera (gobernador civil, del Partido Radical) refundaron la Helmántica, poniéndola bajo la dependencia del GOE, siendo Coco Secretario y más tarde Venerable Maestro. La logia Helmántica nunca superó la veintena de miembros ni tuvo una vida exitosa. De hecho, las tenidas se desarrollaban en la casa pastoral de Coco por carecer de medios para tener un local propio.

Vuelto a España, trabajó en Alicante y en Salamanca (1929) –ya casado con Enriqueta Carbonell–, como evangelista y maestro en la escuela adjunta a la iglesia anglicana, una muy pequeña congregación, aunque arraigada en la ciudad desde 1879. Los anglicanos de Salamanca contaban con un edificio levantado a sus expensas que incluía el templo (la Iglesia de El Redentor), una escuela y la vicaría.

Atilano Coco –a semejanza de otras personalidades de la España Republicana, como Federico García Lorca–, nació en el seno de una familia de labradores acomodados, y llegaría a convencerse de los postulados del socialismo. Su padre, Eugenio Coco, era miembro de la Iglesia Española Reformada Episcopal.

Fue –a la sazón-, miembro destacado del Partido Republicano Radical Socialista fundado por Marcelino Domingo en 1929, y luego, desde su fundación en 1934, formó parte del Comité Provincial de Unión Republicana (UR), partido dirigido por Diego Martínez Barrio, caracterizado por su ideario liberal avanzado y su laicismo radical.

Arriba: Sello del Gran Oriente de Francia, bajo cuya obediencia funcionaron las logias del Grande Oriente Español, cuando la Masonería constituyó delito en la España de Franco y las logias fueron disueltas.

Coco y otros miembros de UR promovieron en 1935 la sección local salmantina de la Liga Española de los Derechos del Hombre, fundada en España en 1932. Este perfil político de Atilano Coco, aunado a su condición de clérigo, está en línea con la fuerte –aunque muchas veces ignorada o silenciada-, tradición de socialismo cristiano tanto en Inglaterra, como en los Estados Unidos.

El Clérigo de la IERE.

La Iglesia Española Reformada Episcopal, había sido organizada en la segunda mitad del siglo XIX, bajo la protección del liberalismo español, por varios ex–sacerdotes católicos romanos españoles, a la cabeza de los cuales estaba Juan Bautista Cabrera -su primer obispo-, quien fue prolífico escritor y traductor de himnos que aún forman parte del patrimonio lírico musical tanto anglicano como evangélico en general.

Muerto Cabrera en 1916, la Iglesia Española, tuvo una historia tan azarosa como los cambios políticos del país. Durante un largo tiempo, esta Iglesia no pudo tener obispo propio, y llegó casi a carecer completamente de clérigos. Hubo pues, de depender de la administración episcopal del Obispo de Dublín, John Allen Fitzgerald Gregg –quien por entonces era el Obispo en funciones para España. (Gregg fue después –en 1939–, elegido Arzobispo de Armagh y Primado de la Iglesia de Irlanda).

En tal capacidad, Gregg viajaba tan constantemente a España como podía, para administrar la Confirmación a los laicos preparados para ella, y la Ordenación de diáconos y presbíteros. El 22 de septiembre de 1933, el Obispo Gregg ordenó de diáconos a dos candidatos españoles: Juan Francisco Torollo y Atilano Coco, y a uno portugués: Antonio Pinto Ribeiro. En la misma ceremonia fue ordenado de presbítero el diácono portugués, Agustín F. Arbiol. El Obispo Gregg concelebró con los presbíteros españoles: Daniel Regaliza (Presidente del Sínodo), Femando Cabrera, Manuel Borobía, Progreso Parrilla y por el portugués Antonio A. Fiandor.

En septiembre de 1935, el propio Atilano Coco era ordenado presbítero en Madrid por el mismo Obispo Gregg.

El Educador durante la crisis de 1936.

En 1936, el año del inicio de la Guerra Civil Española, Atilano Coco obtuvo el título oficial de maestro otorgado por la Escuela Normal de Maestros de la Universidad de Salamanca. En abril de ese año, ya había reorganizado la escuela parroquial, y fue precursor de unas clases de alfabetización para adultos. Fue íntimo amigo del célebre escritor y Rector de la Universidad de Salamanca, Miguel de Unamuno y Jugo (Foto a la derecha). Para el verano, Atilano Coco era ya una persona muy conocida en Salamanca, tanto por ser el único pastor protestante de la ciudad (fraseología del Anglicanismo en España), como por su labor educativa y su notable actividad política.

Unión Republicana se había presentado a las elecciones legislativas de febrero de 1936 formando parte del Frente Popular, coalición que en Salamanca obtuvo las actas de José Andrés y Manso (PSOE), Valeriano Casanueva (PSOE) y Casto Prieto Carrasco (Izquierda Republicana).

Detención, mediación de Unamuno y fusilamiento de Atilano Coco.
(vid. Bibliografía No. 7).

Coco fue detenido por los militares sublevados franquistas el 31 de julio de 1936, acusado de “propalador de noticias falsas” e ingresó en la Prisión Provincial de Salamanca, y puesto a disposición del comandante militar. Durante todo el tiempo que permaneció en prisión nunca fue acusado formalmente de nada, pero en su detención fueron determinantes cuatro cosas, ser: protestante, maestro, republicano y masón.

A finales de septiembre de 1936, Don Miguel de Unamuno se hallaba en una de sus últimas crisis de enfermedad. La esposa de Coco, Enriqueta Carbonell, fue a su casa para dejarle una nota en la que, desesperada, le pedía su ayuda, recordándole la situación su marido.

A principios de octubre, Unamuno –quien era concejal del Ayuntamiento por nombramiento de los sublevados–, hizo gestiones ante el gobernador civil para suplicar inútilmente clemencia para sus amigos presos, entre los que estaba Atilano Coco. Incluso visitó a Franco, quien se hallaba en el palacio episcopal, con idénticos resultados. Este hecho influiría en el cambio de rumbo político de Unamuno, quien en un principio había apoyado a los alzados.

La nota de Enriqueta Carbonell era, precisamente, el papel que Unamuno tenía en el bolsillo, y en cuyo dorso garabateó las notas del discurso en el que pronunció la célebre frase: “Venceréis, pero no convenceréis”, discurso que le costó la destitución como Rector y el ostracismo político para lo poco que le quedaba de vida: Unamuno moriría en diciembre de 1936.

La situación en la prisión provincial de Salamanca era de altísima tensión. Inaugurada en 1931 y prevista para un centenar de presos, a finales de 1936 albergaba a un millar de detenidos, todos ellos presos políticos. El 09 de diciembre de 1936, Atilano Coco oficialmente fue puesto en libertad por orden del gobernador militar nacionalista (08 de noviembre según otras fuentes, véase abajo: “Rojo y Azul”), pero en realidad fue conducido al cementerio local y fusilado contra sus tapias, sin formación de causa –junto con el alcalde y otros dos concejales del municipio. Se supone –como con tantos otros, como en el caso de García Lorca–, que esté enterrado en la fosa común.

El asesinato de Coco no fue un hecho aislado en de la España franquista. Los sublevados persiguieron sañudamente a los masones, pero también los protestantes sufrieron la represión, con el cierre de sus iglesias y otros lugares de culto y sus escuelas. Numerosos pastores fueron detenidos, torturados y fusilados.

En la España dominada por los sublevados se comenzó a fraguar el nacional-catolicismo como doctrina del régimen, sin libertad religiosa, y además se daba por sentado que los protestantes –que habían apoyado la legislación republicana separando la Iglesia del Estado–, eran todos, automáticamente, partidarios del Frente Popular.


El Centro Atilano Coco, residencia universitaria donde se reúne aún la congregación
que pastoreara en su día el Presbítero de origen zamorano.



En 2005 fue inaugurada en Salamanca la residencia universitaria Centro Atilano Coco, promovida por Iglesias Anglicanas de todo el mundo como homenaje al clérigo fusilado en Salamanca.


“Venceréis, pero
no convenceréis…”

Breve extracto de la discusión entre
el General Millán Astray, Don Miguel de Unamuno
y el poeta José María Pemán.

De Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Miguel_de_Unamuno
El 12 de octubre de 1936 tuvo lugar la celebración del Día de la Raza, en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca tuvo lugar el célebre encontronazo entre Don Miguel de Unamuno, Rector, y el General franquista José Millán-Astray. En este acto, Unamuno se arrepintió públicamente de su apoyo a la sublevación franquista.
Varios oradores soltaron tópicos acerca de la “anti-España”. El indignado Unamuno, que había estado tomando apuntes sin intención de hablar, se puso de pie y pronunció un apasionado discurso.
Unamuno:
“Se ha hablado aquí de guerra internacional en defensa de la civilización cristiana; yo mismo lo hice otras veces. Pero no, la nuestra es sólo una guerra incivil. (...) Vencer no es convencer, y hay que convencer, sobre todo, y no puede convencer el odio que no deja lugar para la compasión. Se ha hablado también de catalanes y vascos, llamándolos anti-España; pues bien, con la misma razón pueden ellos decir otro tanto. Y aquí está el señor obispo, catalán, para enseñaros la doctrina cristiana que no queréis conocer, y yo, que soy vasco, llevo toda mi vida enseñándoos la lengua española, que no sabéis...”.

En ese punto, el general José Millán-Astray (el cual sentía una profunda enemistad por Unamuno, que le había acusado de corrupción), empezó a gritar:

Millán Astray:
“¿Puedo hablar? ¿Puedo hablar?”.

Su escolta presentó armas y alguien del público gritó:
“¡Viva la muerte!”.
En lo que, según Ridruejo, fue un exhibicionismo fríamente calculado, Millán habló:

Millán Astray:
“¡Cataluña y el País Vasco, el País Vasco y Cataluña, son dos cánceres en el cuerpo de la nación! ¡El fascismo, remedio de España, viene a exterminarlos, cortando en la carne viva y sana como un frío bisturí!”.

Unamuno:
“Acabo de oír el grito necrófilo e insensato de ‘¡viva la muerte!’. Esto me suena lo mismo que, ‘¡muera la vida!’. Y yo, que he pasado toda la vida creando paradojas que provocaron el enojo de quienes no las comprendieron, he de deciros, con autoridad en la materia, que esta ridícula paradoja me parece repelente. …El general Millán Astray es un inválido. …Me duele pensar que el general Millán Astray pueda dictar las normas de psicología de las masas. Un inválido que carezca de la grandeza espiritual de Cervantes, que era un hombre, no un superhombre, viril y completo a pesar de sus mutilaciones, un inválido, como dije, que carezca de esa superioridad de espíritu suele sentirse aliviado viendo cómo aumenta el número de mutilados alrededor de él. ... El general Millán Astray quisiera crear una España nueva, creación negativa sin duda, según su propia imagen. Y por ello desearía una
España mutilada...

Millán Astray:
“¡Muera la inteligencia!”.

José María Pemán:
“¡No! ¡Viva la inteligencia! ¡Mueran los malos intelectuales!”.

Unamuno:
“¡Éste es el templo de la inteligencia! ¡Y yo soy su supremo sacerdote! Vosotros estáis profanando su sagrado recinto. Yo siempre he sido, diga lo que diga el proverbio, un profeta en mi propio país. Venceréis, pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta; pero no convenceréis, porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesitáis algo que os falta: razón y derecho en la lucha. Me parece inútil pediros que penséis en España”.

Arriba Derecha: Entre los amenazantes brazos en "impasible ademán", de los falangistas, Miguel de Unamuno sale del Paraninfo de la Universidad de Salamanca, acompañado del Obispo católico romano de Salamanca Enrique Pla i Deniel, el 12 de octubre de 1936. Paradójicamente, salvó a Unamuno la intervención de Carmen Polo, la esposa de Franco, quien -tomándole del brazo, le puso bajo la protección de su guardia personal.

Bibliografía

1. Severiano DELGADO CRUZ y Santiago LOPEZ GARCIA, "Víctimas y Nuevo Estado, 1936-1940", en: Ricardo ROBLEDO (ed.), Historia de Salamanca. Volumen V: El siglo XX. Salamanca : Centro de Estudios Salmantinos, 2001, p. 219-324.

2. Severiano DELGADO CRUZ y Santiago LOPEZ GARCIA, "Que no se olvide el castigo: la represión en Salamanca durante la Guerra Civil", en: Ricardo ROBLEDO (ed.), Esta salvaje pesadilla : Salamanca en la Guerra Civil española. Barcelona : Crítica, 2007, p. 99-188.

3. Severiano DELGADO CRUZ y Javier INFANTE MIGUEL-MOTTA, "Nadie preguntaba por ellos: guerra y represión en Salamanca" , en: Enrique BERZAL DE LA ROSA (ed.), Testimonio de voces olvidadas. León : Fundación 27 de Marzo, 2007, vol. 1, p. 283-345.

4. Luis P. MARTIN, "La otra cara de la Guerra Civil: la represión de la Masonería salmantina", en: Salamanca: revista provincial de estudio , 1997, n. 40, p. 431-446.

5. Gonzalo REDONDO, Historia de la Iglesia en España, 1931-1939. Tomo II: “La Guerra Civil, 1936-1939”. Pamplona : Rialp, 1993, p. 151-156.

6. Juan Bautista VILAR, "La persecución religiosa en la zona nacionalista: el caso de los protestantes españoles", en: Miguel Carlos GÓMEZ OLIVER (ed.), Los nuevos historiadores ante la Guerra Civil española. Granada : Diputación de Granada, 1990, vol. 2, p. 169-188.

7.a b Paul Preston, Franco, capítulo 7 “La forja de un Caudillo: agosto-noviembre de 1936” , pp. 242-243, ISBN 84-397-0241-8.

Enlaces externos


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Para que en todas las cosas sea Dios glorificado…

lunes, 17 de noviembre de 2008


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U.I.O.G.D.
Para que entodas las cosas sea Dios glorificado...
LA LÍNEA.- europasur.es
Tamayo defiende la necesidad de un Estado y una sociedad laicos
El teólogo afirma en la UIMP que la resistencia de la jerarquía católica y un sector conservador se debe a que consideran derechos lo que "son privilegios"
Estrella Blanco 15.11.2008 - 01:00

El teólogo Juan José Tamayo, ayer en la sede linense de la UIMP.


El profesor Juan José Tamayo, director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones de la Universidad Carlos III de Madrid, dio ayer una conferencia en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) bajo el título Laicismo y cristianismo: ¿contencioso histórico?, dentro de unas jornadas sobre laicismo y libertad religiosa que continúan hoy. Tamayo abordó frente al público asistente el laicismo y la actitud del cristianismo frente a éste desde un punto de vista sociológico, sin implicar a las creencias.
El prestigioso teólogo destacó la "resistencia que ofrecen las instituciones eclesiásticas, especialmente la jerarquía católica y algunos sectores conservadores de esta religión sobre el laicismo y el fenómeno de laicidad de la sociedad, el Estado y sus instituciones". A Tamayo le sorprende esta actitud por parte de los obispos "porque si fueran fieles a los orígenes del cristianismo tendrían que coincidir" con este fenómeno puesto que se "encuentra en los orígenes del mismo".
El ponente tiene claro que esta resistencia viene dada porque la jerarquía de la Iglesia Católica "defiende como derechos lo que en realidad son privilegios y no quiere renunciar a ellos", como tampoco "quiere perder influencia en la orientación moral y en la educación de las conciencias de los ciudadanos ya que una sociedad pluralista tiene que tener una ética cívica y no religiosa, y no acepta que no puedan intervenir".
Juan José Tamayo explicó también que laicismo "no es ateísmo, ni agnosticismo, ni una persecución contra las creencias, ni la reducción de la fe al ámbito privado. Es un sistema de pensamiento y modelo organizativo de la sociedad. Hace 50 años lo que cohesionaba a los ciudadanos era la religión pero hoy en día, en una sociedad plural religiosa, política y culturalmente es precisamente la categoría de ciudadanos lo que la cohesiona".
El teólogo señaló que el principio "fundamental es la libertad de conciencia" y aclaró que puede "implicar creer o no pero el compromiso de los creyentes con su fe no debe imponerse a los no creyentes, ni el de los no creyentes a los creyentes" porque las creencias "son algo personal e intransferible y no se pueden imponer. Por eso hay una separación entre la religión y el Estado, entre la ética religiosa y la ética cívica".
Tamayo recordó que el cristianismo surgió precisamente como un movimiento laico porque Jesús de Nazaret "no pertenecía a ninguna familia religiosa y no defendió la alianza entre la religión y el poder romano de entonces. Cuando nació no había sacerdotes, ni lugares sagrados. Los creyentes vivían su fe en los espacios públicos sin diferenciarse del resto, si acaso en su entrega a los más necesitados". Además, resaltó que los cristianos "se negaron a conocer al emperador como dios, no le daban culto y por eso se les llamaba ateos".
El teólogo afirmó que el Estado laico "no atenta contra las creencias sino que potencia la igualdad entre ellas, la libertad de expresión y de culto y por eso las religiones deben apoyar la laicidad del Estado y más el cristianismo dado sus orígenes".
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domingo, 16 de noviembre de 2008

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Dies iræ, dies illa...
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La grande y definitiva
Evaluación final.
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HOMILÍA DOMINICAL
XXVII Domingo después de Pentecostés,
16 de Noviembre, A.D. 2008.

Por el Padre Miguel Zavala-Múgica+

Léanse los Propios de la Santa Eucaristía, artículo que aparece
inmediatamente debajo de éste.



“Quédense tranquilos, tenemos más qué ver con un Dios misericordioso, más parecido a un gentil maestro, listo para enmendar aquello que en nuestra debilidad o ignorancia hubiésemos errado, y presto a sacar lo mejor de lo poco bueno que podamos hacer, que con una especie de sofista capcioso que lleva cuentas de lo peor de cada cosa en la que nos equivocamos…”

Richard Hooker (1554-1600).


Al carácter conciliador y razonante del Anglicanismo siempre le ha repugnado pensar en Dios como un patriarca o un déspota que lleva cuentas del mal. Uno de nuestros padres tradicionales, el Presbítero Richard Hooker –teólogo de tiempos de Isabel I-, y cuya memoria celebramos el 03 de noviembre–, tuvo que batallar muchísimo, contra las supersticiones acumuladas en la Iglesia del Medievo, pero sobre todo contra el determinismo calvinista que pugnaba por entrar –con sus estrictos énfasis moralistas–, dentro de la Iglesia de Inglaterra, como hasta la fecha trata de hacerlo, diezmando la Comunión Anglicana desde dentro.
Sin embargo, ni el pensamiento cristiano en general, ni el anglicano en lo particular, son ajenos a la responsabilidad que tenemos las personas con las bendiciones que hemos recibido de Dios. El primer crimen, –como lo narra el Génesis-, fue el asesinato de Abel a manos de su hermano Caín, y de inmediato es la voz de Dios la que le pide cuentas sobre su responsabilidad. La respuesta insolente de Caín es un rechazo irresponsable: “¿Soy yo acaso guardián de mi hermano?”
Luego entonces, tenemos una responsabilidad recíproca y común hacia los demás seres humanos, y ahí es donde Dios se muestra –no tiránico ni “cuentachiles” como decimos en México–, pero sí, ciertamente serio y listo a defender a sus hijos de sus otros hijos que vulneran sus derechos.
El Día de Yahvéh: Shabat de liberación.
A eso se refiere la expresión de El Día de Yahvéh de la que habla el Profeta Sofonías: el “día de ira” que inspiraría el cántico medieval Dies irae escrito por el franciscano Tomás de Cellano. Detrás de esta idea se halla también la idea del Shabat, el Sábado, el día sagrado de la tradición judía. Dios creó el mundo –según el relato simbólico–, en seis días, y descansó el séptimo, también es un día instituido para celebrar la liberación del pueblo de Dios de su esclavitud en Egipto, una especie de Pascua semanal.
Pero no sólo se trata de eso; el Shabat tiene implicaciones éticas poderosísimas, las órdenes de guardarlo están en los mandamientos mismos de Dios:

" ‘Acuérdate del sábado, para consagrarlo a Yahvéh. Trabaja seis días y haz en ellos todo lo que tengas que hacer, pero el séptimo día es de reposo consagrado a Yahvéh tu Dios. No harás ningún trabajo servil en ese día, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tus animales, ni el extranjero que viva contigo. Porque el Yahvéh hizo en seis días el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos, y descansó el día séptimo’. Por eso Yahvéh bendijo el sábado y lo declaró día sagrado.”

(Éxodo 20: 8-11).

La razón principal que plantea el legislador de la Toráh es: “...porque tú también fuiste esclavo en Egipto”, veamos esta otra glosa del mismo mandamiento:

“ ‘Ten en cuenta el sábado para consagrarlo a Yahvéh, tal como Yahvéh tu Dios te lo ha ordenado. Trabaja seis días y haz en ellos todo lo que tengas que hacer, pero el séptimo día es día de reposo consagrado a Yahvéh tu Dios. No harás ningún trabajo en ese día, ni tú, tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tu buey, ni tu asno, ni ninguno de tus animales, ni el extranjero que vive en tus ciudades, para que tu esclavo y tu esclava descansen igual que tú. Recuerda que también tú fuiste esclavo en Egipto, y que el Señor tu Dios te sacó de allí desplegando gran poder. Por eso el Señor tu Dios te ordena respetar el día sábado’.”
(Deuteronomio 5: 12-15).

De esta manera, el sentido ético del Shabat tiene que ver con ponerse en el lugar de las personas, compartir... transmitir a otros la liberación que Dios ha efectuado en nosotros, y también a los animales y la creación entera. Es hacernos responsables por la creación de Dios: trabajarla y conservarla, no esclavizarla, explotarla ni aniquilarla. No se trata simplemente de guardar un día para el culto litúrgico, sino para la adoración que Dios exige de nosotros, que es la práctica de la justicia.
Ese es el sentido principal de lo que significa el Día de Yahvéh, en otras palabras: el “Día del Señor”. El Dios de toda misericordia –por ello mismo–, es también el Dios de toda justicia, por eso el profeta Sofonías reprende a quienes se burlan de Dios diciendo: ‘¡ Yahvéh no hará nada, ni bueno ni malo!’, o que, al menos, no “le temen” (respetan), como diríamos en un lenguaje eclesiástico quizá un poco anticuado.
Sofonías hablaba de las consecuencias concretas de la falta de observancia del Shabat, es decir, de la falta de caridad y de justicia en la sociedad: “En el día de la ira de Yahvéh, no salvará a la gente ni su plata ni su oro, porque el fuego del enojo de Yahvéh consumirá todo el país...”.
La Segunda Venida: la última Evaluación.
El tema del Día del Señor se extiende al Nuevo Testamento –en la segunda lectura), como el Día del Regreso del Señor (de Jesús), al que conocemos como Parusía ( en griego: “Presencia”) que...

“...llegará cuando menos se lo espere, como ladrón que de noche llega. Cuando la gente diga: --“Todo está en paz y tranquilo”, entonces vendrá de repente sobre ellos la destrucción...”

Lo primero que habría que entenderse es que no hay que abusar de la paciencia de Dios, y que –como ya veíamos la semana pasada–, el tiempo se acaba y hay que aprovecharlo sabiamente; en estos últimos días de nuestro calendario litúrgico, reflexionamos las postrimerías del ser humano, y la realidad de nuestra muerte, del fin de este mundo, pero, especialmente, del juicio personal y universal.
Pero San Pablo señala también la importancia de lo que somos espiritual y místicamente como cristianos en relación a la Segunda Venida del Señor.

“...Ustedes, hermanos, no están en la oscuridad, como para que el Día del regreso del Señor los sorprenda como ladrón.”

“...no debemos dormir como los otros, sino mantenernos despiertos y en nuestro sano juicio.”

Habla de oscuridad y sueño, opuestos a luz y estar despiertos. La iniciación cristiana en el Bautismo es un despertamiento de una conciencia eficaz (como dice la 1a. Carta de Pedro) es un nacer de nuevo a una experiencia interior de la iluminación de Dios que nos hace ver la vida con nuevo enfoque y ojos nuevos.
Cuando se habla de una evaluación a la que serán sometidas las obras de nuestra vida, surge también el tema de los dones con los que Dios nos ha agraciado. Cada persona hemos recibido un diferente caudal de dones:

“...A uno ...le entregó cinco mil monedas, a otro dos mil y a otro mil: a cada uno según su capacidad.”

Es importante desechar la envidia por las bendiciones que hayan recibido otros, quizá principalmente por que no sabemos con cuántas cruces Dios mismo ha acompañado tales bendiciones; conocernos y amarnos a nosotros mismos es lo primero que nos puede ayudar a ubicarnos y calcular la medida de nuestros talentos y vicios humanos. Conocer nuestros dones , con humildad –pero también con justicia–, es la mejor forma de ayudarnos a saber de qué y de cuánto somos capaces con la Gracia de Dios.
Lo único que, en este juego, no cabe ante Dios –y lo que Jesús enfatiza que verdaderamente acarrea la indignación de Dios con nosotros-, es la mediocridad. La mediocridad y la mezquindad parecen ser los principales males de la sociedad y de la Iglesia.
Por mediocridad un individuo se aferra –con avaricia-, a un puesto en su trabajo (que además desempeña mal) y lo defiende con uñas y dientes, pese a que haya otros con mejores capacidades que él para desempeñarlo; por mediocridad trabajamos a solas –con pequeñez y pichicatería espiritual-, sin reunir equipos eficaces o sin llamar a otros cuyos talentos puedan hacer sombra a los nuestros; por mezquindad descuidamos la paga de salarios justos y a tiempo a personas que no sólo los merecen, sino que además –siendo fruto de su trabajo, y siendo ellos mismos humildes y pobres-, los necesitan con urgencia.
Por mediocridad y mezquindad no damos felicitación alguna a los miembros de nuestras familias o comunidades, o a compañeros y colegas, cuando desempeñan bien su vida o su trabajo, por un miedo estúpido a que nuestros egos sufran, o a reconocer que puede haber como dice un refrán: “más lindos ojos en otra cara”.
Esa clase de envidia sólo puede empobrecernos; por ello es que el fruto de la generosidad es la abundancia. No todos servimos para todo, pero todos servimos para algo, de aquí las palabras:

“ ‘...al que tiene, se le dará más, y tendrá de sobra; pero al que no tiene, hasta lo poco que tiene se le quitará. Y a este empleado inútil, échenlo fuera, a la oscuridad. Entonces vendrán el llanto y la desesperación.’ “

La “oscuridad de afuera” o las “tinieblas exteriores” de que habla el Señor, son la renuncia al cultivo de la luz interior con la que hemos sido bendecidos al abrazar a Cristo y a su ideal en el Bautismo, las tinieblas son la consecuencia de cerrarnos a la luz de la armonía y la paz.
Finalmente, estas palabras de San Pablo en la segunda lectura, se unen a las del Bienaventurado Richard Hooker que mencionamos al principio:

“Dios no nos destinó a recibir castigo, sino a alcanzar salvación por medio de Jesucristo nuestro Señor. Jesucristo murió por nosotros, para que, ya sea que sigamos despiertos o que durmamos con el sueño de la muerte, vivamos juntamente con él.”

Si alguna predestinación existe, pues, es la que Dios ha dispuesto para todos sus hijas e hijos a salvarse y estar para siempre con él. Dios, pues, no es “cuentachiles” ni malintencionado, pero no deja de ser Dios y de tener soberanía sobre nosotros, y nosotros mismos responsabilidad con él y con nuestros hermanos; por ello –“al atardecer de nuestras vidas”–, Él nos examinará en la caridad.

AL ATARDECER DE LA VIDA
Cesáreo Gabaráin
R.- Al atardecer de la vida me examinarán en el amor,
al atardecer de la vida me examinarán en el amor.
1. Si ofrecí mi pan al hambriento
si al sediento di de beber,
si mis manos fueron sus manos,
si en mi hogar le quise acoger.
2. Si ayudé a los necesitados,
si en el pobre he visto al Señor
si los tristes y los enfermos
me encontraron en su dolor.
3. Aunque hablara miles de lenguas,
si no tengo amor nada soy,
aunque realizara milagros,
si no tengo amor nada soy.
4. Venid, benditos de mi Padre,
tuve hambre y me disteis de comer,
estaba solo y me acompañasteis,
estaba triste y me alegrasteis,
estaba feliz y sonreisteis conmigo.
Venid, benditos de mi Padre.
R.- Al atardecer de la vida me examinarán en el amor,
al atardecer de la vida me examinarán en el amor.




U.I.O.G.D.
Para que en todas las cosas sea Dios glorificado...
Propios de la Santa Eucaristía
XXVII Domingo después de Pentecostés.
Propio 28
16 de Noviembre, A.D. 2008.

Colecta del Día:
Bendito Señor, tú inspiraste las Sagradas Escrituras para nuestra enseñanza: Concede que de tal manera las oigamos, las leamos, las consideremos, las aprendamos e interiormente las asimilemos, que podamos abrazar y siempre mantener la esperanza bendita de la vida eterna, que nos has dado en nuestro Salvador Jesucristo; quien vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.
Lectura del Libro del Profeta Sofonías
(1: 7 y 12-18)
¡Guarden silencio en presencia de Yahvéh, porque el día de Yahvéh está cerca! ¡ Yahvéh ha dispuesto un sacrificio y ha consagrado a sus invitados!
--“...En aquel tiempo tomaré una lámpara y registraré Jerusalén. Castigaré entonces a la gente que se siente tranquila como el vino reposado, y se dice a sí misma: --‘¡ Yahvéh no hará nada, ni bueno ni malo!’ Por eso, sus tesoros serán saqueados y sus casas destruidas. Construirán casas que no habitarán; plantarán viñas, pero no beberán su vino.”
¡Ya está cerca el gran día de Yahvéh! ¡Ya está cerca, viene de prisa! El estruendo del Día de Yahvéh será amargo: ¡hasta los más valientes gritarán entonces! Será un día de ira, de angustia y aflicción, de ruina y desolación, de oscuridad y tinieblas, nublado y sombras profundas; será un día de trompeta y de clamor contra las ciudades fortificadas y sus altas torres.
Dice Yahvéh: --“Pondré en apuros a la gente: caminarán como ciegos, porque pecaron contra mí; su sangre será derramada como polvo; su carne amontonada como estiércol.”
En el día de la ira de Yahvéh, no salvará a la gente ni su plata ni su oro, porque el fuego del enojo de Yahvéh consumirá todo el país.
¡Todos los habitantes de la tierra quedarán destruidos en un solo instante!
Palabra del Señor.
Pueblo: Demos gracias a Dios.

Salmo
90: 1-8 y 12
R./ Enséñanos de tal modo a contar nuestros días,
que traigamos al corazón sabiduría.
1 Señor, tú has sido nuestro refugio *
por todas las edades.
2 Desde antes que se formaran los montes
y que existieran la tierra y el mundo, *
desde los tiempos antiguos
y hasta los tiempos postreros, tú eres Dios.
......................
3 Haces que el ser humano vuelva al polvo *
cuando dices: “Vuelvan al polvo, seres humanos.”
4 En verdad, mil años, para ti,
son como el día de ayer, que pasó. *
¡Son como unas cuantas horas de la noche!
......................
5 Arrastras a los hombres con violencia,
cual si fueran solo un sueño;
6 son como la hierba, que brota y florece a la mañana,
pero a la tarde se marchita y muere.
......................

7 En verdad, tu furor nos consume,
¡nos deja confundidos!
8 Nuestros pecados y maldades
quedan expuestos ante ti.

R./ Enséñanos de tal modo a contar nuestros días,
que traigamos al corazón sabiduría.

Lectura de la Primera
Carta del Apóstol
San Pablo a los Tesalonicenses
(5:1-10)
Hermanos: En cuanto a fechas y tiempos, no necesitan que les escribamos. Ustedes saben muy bien que el Día del regreso del Señor llegará cuando menos se lo espere, como ladrón que de noche llega. Cuando la gente diga: --“Todo está en paz y tranquilo”, entonces vendrá de repente sobre ellos la destrucción, como le vienen los dolores de parto a una mujer encinta; y no podrán escapar. Pero ustedes, hermanos, no están en la oscuridad, para que el Día del regreso del Señor los sorprenda como ladrón. Todos ustedes son de la luz y del día. No somos de la noche ni de la oscuridad; por eso no debemos dormir como los otros, sino mantenernos despiertos y en nuestro sano juicio. Los que duermen, duermen de noche, y los que se emborrachan, se emborrachan de noche; pero nosotros, somos del día, y debemos estar siempre en nuestro sano juicio. Debemos protegernos, como con una coraza, con la fe y el amor, y cubrirnos, como con un casco, con la esperanza de la salvación. Porque Dios no nos destinó a recibir castigo, sino a alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo. Jesucristo murió por nosotros, para que, ya sea que sigamos despiertos o que durmamos con el sueño de la muerte, vivamos juntamente con él.
Palabra del Señor.
Pueblo: Demos gracias a Dios.

Santo Evangelio de
Nuestro Señor Jesucristo según
San Mateo

(25: 14-15 y 19-29)
Pueblo: Gloria a ti, Cristo Señor.
En aquel tiempo, dijo Jesús:
+ “Sucederá con el Reino de los cielos como con un hombre que, estando a punto de irse a otro país, llamó a sus empleados y les encargó que le cuidaran su dinero. A uno de ellos le entregó cinco mil monedas, a otro dos mil y a otro mil: a cada uno según su capacidad. Entonces se fue de viaje...
“Mucho tiempo después volvió el jefe de aquellos empleados, y se puso a hacer cuentas con ellos. Primero llegó el que había recibido las cinco mil monedas, y entregó a su jefe otras cinco mil, diciéndole: --‘Señor, usted me dio cinco mil, y aquí tiene otras cinco mil que gané.’ El jefe le dijo: ‘Muy bien, empleado bueno y fiel; en lo poco fuiste fiel, al frente de lo mucho te pondré. Entra en el gozo de tu Señor.’ Después llegó el empleado que había recibido las dos mil monedas, y dijo: --‘Señor, usted me dio dos mil, y aquí tiene otras dos mil que gané.’ El jefe le dijo: --‘Muy bien, empleado bueno y fiel; en lo poco fuiste fiel, al frente de lo mucho te pondré. Entra en el gozo de tu Señor.’
“Pero cuando llegó el empleado que había recibido las mil monedas, le dijo a su jefe: --‘Señor, yo sabía que usted es un hombre duro, que cosecha donde no sembró y recoge donde no esparció; por eso tuve miedo, y fui y escondí su dinero en la tierra; pero aquí tiene lo que es suyo.’ El jefe le contestó: ‘Empleado malo y perezoso, pues si sabías que yo cosecho donde no sembré y que recojo donde no esparcí, deberías haber llevado mi dinero al banco, y yo, al volver, habría recibido mi dinero con intereses.'’ Y dijo a los que estaban allí: ‘Quítenle las mil monedas, y dénselas al que tiene diez mil; porque al que tiene, se le dará más, y tendrá de sobra; pero al que no tiene, hasta lo poco que tiene se le quitará. Y a este empleado inútil, échenlo fuera, a la oscuridad. Entonces vendrán el llanto y la desesperación.’
El Evangelio del Señor.
Pueblo: Te alabamos, Cristo Señor.

Conmemoraciones de la Semana:
17 de noviembre: Hugo de Lincoln, Obispo (+1200)
18 de noviembre: Hilda de Whitby, Abadesa (+680)
19 de noviembre: Isabel de Hungría, Princesa (+1231)
20 de noviembre: Edmundo de Anglia Oriental, Rey (+870)
22 de noviembre: Clive Staples Lewis, Narrador y apologista (+1963)

Ciclo Anglicano de Oración:
La Iglesia Lusitana
Católica Apostólica y Evangélica
(Portugal).
Diócesis extraprovincial a la Provincia de Canterbury.
Obispo Fernando Soáres
La Iglesia Lusitana se organizó durante la segunda mitad del siglo XIX, fruto del ambiente religioso y social de esa época en Portugal.

La institución de un gobierno liberal y las nuevas ideas culturales y políticas en el mundo, generaron –tanto en Portugal como en otros países-, un clima de cambio y tensión entre muchos sectores de la sociedad y la jerarquía católica romana que continuaba presa de valores anticuados y tardaba en adaptarse a los nuevos tiempos.

En realidad la jerarquía católica romana se mostraba intolerante en la defensa del absolutismo papal, tanto en el plano eclesiástico como secular, situación que se agravó en 1870 con la definición de la jurisdicción universal e infalibilidad papal. Por otra parte, la desconfianza sobre la lectura de la Biblia por los creyentes, el ritualismo distante y pomposo de la liturgia en latín y los excesos del marianismo popular hicieron que muchos cristianos más progresistas se alejaran de la Iglesia Romana.

Entretanto, iba llegando a Portugal la influencia de otras corrientes del cristianismo, relacionadas con las espiritualidad anglicana, la tradición protestante y el movimiento vétero-católico surgido en Suiza y Holanda precisamente para tratar de restaurar en la Iglesia Católica Romana su simplicidad y vivencia ética de los dos primeros siglos del cristianismo. En ese contexto, algunos sacerdores y laicos se separaron de la Iglesia Romana y formaron pequeñas comunidades eclesiales donde se encontraban para vivir y compartir su fe en Jesucristo.

En 1880 se reunió un Sínodo al que fue invitado para presidirlo el anterior Obispo anglicano de México Henry C. Riley; de ese modo se constituyó y reglamentó la Iglesia Lusitana Católica Apostólica Evangélica.


U.I.O.G.D.
Para que en todas las cosas sea Dios glorificado…

sábado, 15 de noviembre de 2008

Oración por la Paz en el mundo


Padre Bueno, tu comunidad se reúne
ante ti en oración,
para pedirte que nos inspires
a construir un Mundo Nuevo
donde abunde la Paz.
Somos tus hijos e hijas que de diferentes lugares
de esta tierra bendita que nos regalaste,
estamos aquí para compartir nuestras necesidades
y ponerlas en tus manos.
Confiamos que nos escucharás y ayudarás,
pues eres un Dios de amor
que te brindas a toda la humanidad.
Transforma los corazones duros
de quienes sólo quieren poder y riquezas.
Te pedimos por nuestros niños y niñas
que mueren día a día de abuso y explotación,
de hambre y violencia,
de enfermedades y marginalidad.
...Por tantas familias que quedan devastadas
por la muerte violenta de sus seres queridos
ocasionados por atentados, robos,
secuestros, e inseguridad.
Ayúdanos a librarnos del egoísmo,
el individualismo, el orgullo y el odio,
que sólo nos llevan a generar más muerte.
Acompáñanos a transitar los senderos más sinuosos
y a llegar a los lugares más inhóspitos
para conocer, ayudar y valorar
a las personas que son ignoradas y abandonadas
por los sistemas políticos y económicos.
Renueva nuestras fuerzas para que seamos
luces en el camino para quienes te estén buscando.
Y, porque sabemos que Tú todo lo puedes,
te pedimos -nuestro Dios-,
que nos ayudes a construir
Comunidades de Paz para Todos.
Tu nos has dado a Jesús;
por Él aprendimos a ser fuertes
y a amar incondicionalmente.
Por Él, con Él y en Él, te lo pedimos.
Amén.


Basada en una plegaria original
de Virginia B. Mínico,
Buenos Aires, Argentina.





U.I.O.G.D.
Para que en todas las cosas sea Dios glorificado...




Seminario Internacional
Estado Laico, Democracia y Libertades
26 de Noviembre de 2008,
de 9:00 a 14:00 hrs.

Con la presencia del Dr. Roberto Blancarte
y otras personalidades del mundo académico.
Palacio Legislativo de San Lázaro
U.I.O.G.D.