jueves, 27 de agosto de 2009

VIDA Y OBRA DEL OBISPO
JOSÉ GUADALUPE
SAUCEDO MENDOZA

En ocasión del XI Aniversario de su Pascua eterna.

Sermón predicado durante la Eucaristía memorial del 08 de agosto del A.D. 2009, en la Parroquia de Christ Church de la Ciudad de México.



Pbro. Julio César Martín+
(Foto. J.C. Martín es el Rector de la Parroquia de la Catedral Anglicana de San José de Gracia, en la Ciudad de México)


¿Predicar sobre la vida o sobre el ministerio de José Guadalupe Saucedo? La disyuntiva es falsa:
La vida personal de un genuino cristiano es inseparable de su ministerio. La vocación, el llamado que Dios nos hace es a nuestra vida TODA. Por ello hablar de la vida de José Saucedo es –inevitablemente-, hablar del ministerio cristiano mismo y hasta de la vida de la Iglesia misma.

Al igual que muchos de los primeros cristianos, él sufrió persecución. Desde joven tuvo que escuchar escarnios y mentiras, tal y como lo hicieron los primeros cristianos, y también –al igual que muchos de ellos- sufrió en carne propia los golpes y el maltrato cruel de los enemigos de Cristo. En aquel entonces, a los quince años, no pudieron arrebatarle la vida, pero él después la daría toda a Cristo voluntariamente hasta el final.

Y a lo largo de su vida ministerial conocería también obstáculos dentro de la misma Iglesia. Su propia juventud cuando fue consagrado obispo le hizo vivir experiencias parecidas a las del joven obispo Timoteo, o experiencias que muchos, como clérigos, también hemos vivido; pero que en su caso se intensificaron ante la visión humana de las cosas: demasiado joven para ser obispo o pastor de un clero mucho mayor y con más experiencia que la que él tenía en aquel tiempo, como a muchos de nosotros nos ha pasado en nuestras propias congregaciones y parroquias. O bien, demasiado viejo para ser obispo y líder de nuevas generaciones de clérigos que, con sus nuevas ideas, creen que convertirán a Cristo a media humanidad. Sin embargo la vida, el ministerio del Obispo Saucedo puede servirnos como ventana y espejo para ver nuestra propia vida y nuestro propio ministerio, hoy y mañana.

I.- El cristiano habrá de compartir su Fe, su Esperanza y
su Caridad con los demás hijos e hijas de Dios.

Incansablemente, como Pablo y tantos otros misioneros de la historia, recorrió amplios territorios, y predicó en lugares remotos. Llevó la semilla del Evangelio a pueblos a donde llegar era aún una aventura y una genuina faena. Lugares a los que -como el decía-, había de llevar el alimento espiritual de la Palabra y el Sacramento del Señor. Impregnó su ministerio con un sentido de emprender la Buena Lid, la Buena Batalla por las almas por las que el Señor murió.

Un día me dijo: “Así como el soldado genuino ama a sus compañeros y está dispuesto a dar su libertad y arriesgar su vida por ellos, así amo a nuestra gente”. “No puedo olvidarme y dejar de pensar en su salvación”. Así podría explicarse ese celo por el trabajo ministerial que lo caracterizó, así podría explicarse porqué tan tenazmente ministraba en lugarcitos que no producen riqueza material, nunca podrán de suyo pagarse un clérigo. Así podría resumirse su actitud: “Míralos, están como ovejas sin pastor”.

II.- El Cristiano debe guiar su vida con base en la
Palabra de Dios revelada en la Escritura.

Pastor de muchos, el Obispo Saucedo –surgido del pueblo-, caminó muchas veces con su pueblo, y escuchó más de una vez los sufrimientos callados y silentes de las ovejas a él encomendadas y, como tal, llevaba en oración las peticiones de su pueblo.
Era pues, pastor, orante, y conocedor de las Sagradas Escrituras, de la Palabra de Dios. Y de ellas se servía para dar respuesta al hambre espiritual del pueblo de Dios. Fue siguiendo las directrices de la Palabra de Dios revelada en la Escritura, que quiso guiar los pasos de su episcopado y de su pastoral. Y hemos de admitir que –como pocos de nosotros lo viviremos-, su estrategia fue puesta a prueba en más de una ocasión por laicos y clérigos ¡por igual!
Fue un hombre intelectualmente brillante, con un profundo y potente intelecto, que no desarrolló por la senda académica, debido a las exigencias del ministerio que le correspondió ejercer. Fue más pastor que teólogo. ¿Pero no es acaso este nuestro llamamiento primero? ¿De qué nos sirve tener estudios en el extranjero y hablar en lenguas humanas si no tenemos amor?


III.- El cristiano, particularmente el ministro cristiano,
no está solo en su ministerio.

La vocación es a nuestra vida TODA, incluida también la de nuestras propias familias. Sí, porque así como de niño la familia de José Guadalupe salía de madrugada de su casa en las montañas de Michoacán para emprender una marcha de horas y poder llevar a su hijo ante el altar de Dios, así también su esposa Juanita, sus hijos e hijas: Richard, Mike, Linda y Liz, hicieron sacrificios y renuncias para que él sirviera en su altar. No sólo su padre se privó activamente de tiempo y momentos que pudo compartir más con ellos, también ellos –siquiera pasivamente-, hubieron de renunciar y privarse de muchos momentos y tiempos con su padre.

El ministerio del genuino cristiano no se vive en soledad: lo que hagamos, lo que padezcamos, lo que gocemos, lo que suframos, lo que soñemos, impactará en quienes nos rodean; especialmente en quienes más nos quieren y aman. Por ello les pido no un aplauso como reconocimiento al ministerio del Obispo Saucedo, sino un aplauso como reconocimiento al ministerio de su familia en la persona de su viuda Juanita, porque la cruz no sólo la tomamos los ministros, también nuestras familias.

Ya es tiempo de que reconozcamos explícitamente esta realidad de la vida del cristiano comprometido, especialmente del cristiano ordenado, presbítero u obispo.


IV.- El Cristiano habrá de dar frutos espirituales.

¿Dio frutos su ministerio? ¿Sólo dejó tras de sí casas parroquiales, templos, internados, seminarios? ¿Fondos de dinero en Nueva York?. ¿O –como dice la Escritura misma-, dio frutos espirituales? La respuesta tendremos que verla en su familia primero, en sus antiguos feligreses después, y en quienes hemos –a través de su episcopado-, recibido la encomienda del ministerio ordenado.

Su familia continúa en la Iglesia, trabajando para ella, adorando en ella, orando en ella, y reencontrándose con el Resucitado en ella. De sus antiguos feligreses, quienes ya han partido al encuentro de nuestro Dios, murieron en la Fe, en la Esperanza y en la Caridad, y de los que viven aún, continúan en la Fe, en la Esperanza y en el Amor. De aquellos a quienes ordenó concentrémonos en quienes continuamos en el ministerio y decidimos tomar de su mano la estafeta del ministerio ordenado, y/o estamos por decidir tomar la estafeta para continuar con su labor en el ministerio episcopal.

Hasta para este caso podemos extraer enseñanzas de su dilatado ministerio y aplicarlas en nuestro presente. Y es que –entre equívocos, tinos, y omisiones-, podemos concluir que él fue pastor (más que un gerente general con experiencia internacional, estudios en el extranjero, relaciones internacionales, y habilidades tecnológicas de última generación). Más que un gerente general, fue Pastor.

Y si fue pastor más que administrador, entonces ahora nos corresponde a nosotros buscar, en otros, los talentos que a nosotros nos falten. Un obispo no puede serlo todo. No debe serlo todo. Antes que nada debe ser pastor de su pueblo, y de su clero también, ¡y de las familias del clero también!


V. El cristiano –y más el pastor cristiano-, debe también ver a lo lejos y planear la ruta:

José –“el soñador”- alguien le llamó alguna vez, tuvo un sueño; dicen algunos que por fin se hizo realidad, dicen otros que a veces pareciera que el sueño se ha convertido en pesadilla, pero eso depende enteramente de nosotros: ahora nos toca a nosotros. En cierto día, encontré al obispo muy meditativo, tanto, que le pregunté en qué pensaba, y me dijo: “En los años 70’s Morelos fue el emporio de la Iglesia mexicana, ahora ya no”. Le dije: –“Lo mismo fue el Norte de África hace 1700 años, y no nos lamentamos de eso, sino que trabajamos para nuevamente predicar el Evangelio en esas tierras.” Hermanos ahora nos toca a nosotros predicar de nuevo el Evangelio en Morelos; nos toca a nosotros hacer realidad el sueño y vivirlo como él lo soñó, como la oportunidad de reconvertir al pueblo de México al Evangelio. No miremos hacia atrás, sino hacia delante.


VI.- El cristiano debe estar presto a arriesgar su vida y su libertad por el pueblo a su cuidado y por la fe de Cristo. Y dar testimonio de su Fe donde sea.

José Guadalupe –valiente y arrojado-, fue líder genuino en horas de calma y de peligro. Recuerdo las palabras de admiración expresadas por un clérigo de Morelos cuando describía cómo, en medio de una gran inundación en plena noche-, el Obispo Saucedo y él acudieron al llamado desesperado de una de nuestras feligresas… y cómo el obispo saltó a las aguas, sin dudarlo, para sacarla de la corriente que amenazaba con ahogarla en su propia casa. Y esto, ya a sus sesenta y tantos años.

Poca cosa quizá, comparada con tres meses de encierro forzado e indigno: indigno por injusto, NO por la manera en que él lo vivió, pues ahí, en la mismísima cárcel –al igual que Pablo-, predicó el Evangelio con la palabra y el ejemplo. Porque ahí, al igual que Pablo, convirtió a sus carceleros. Porque ahí, al igual que Pablo, llevó la semilla del Evangelio y la esperanza de salvación a muchos que ahí viven en su propio infierno, y creen que para ellos ya no habrá quien les lleve el mensaje de salvación. Lupe lo hizo.

Con enorme dignidad, con dignidad episcopal, con dignidad cristiana, supo –incluso ahí mismo-, vivir su vocación, su llamado ministerial, su llamado a ser pastor en ese infierno de iniquidad humana. Y de este episodio de su ministerio dan testimonio las palabras de sus propios carceleros cuando al salir de aquel encierro le dijeron cayendo ante él y afianzándose, aferrándose a él: ¡Y ahora, ¿qué vamos a hacer sin usted?!


VII.- El Cristiano debe aspirar a recibir algo al final de su carrera, al final de su andadura en Cristo.

Qué nos trae el ministerio cristiano ordenado o laico, cuando lo vivimos en consecuencia? ¿Honores, reconocimiento, aprecio, simpatía?, Apenas esta semana un clérigo me decía: si por algún descuido, desde el púlpito parafraseo el Evangelio todos quedan complacidos, pero cuando lo predico, se asustan, y me gano enemistades críticas y antipatías. Pero esto es poco comparado con las incomprensiones o críticas de nuestros propios hijos o cónyuges! Y poco, muy poco, ante la división entre nuestra vida ministerial y la familiar!

Si a esto aunamos un salario limitado a las posibilidades de nuestras congregaciones en comparación al de otros profesionistas (quienes al igual que nosotros estudiaron), si a esto agregamos, a veces, persecuciones, desprecios, y sacrificios, pareciera que develar una placa en nuestra memoria, o dedicar algún salón parroquial a su nombre, fuera poca cosa. Pero no hemos de engañarnos cayendo otra vez en el error de ver las cosas desde la visión humana.

Hace algunos meses me topé con la sección de obituarios del Anglican Digest y me pregunté: ¿acaso al final obtenemos que nuestro nombre aparezca en una nota de tres líneas de un obituario en algún periodiquito eclesiástico? Es que después de todas las faenas, sólo eso obtendremos al final? NO. No, pero nuestro nombre sí aparecerá escrito en otro libro. Y yo estoy cierto que el nombre de José Guadalupe ya está escrito en el Libro de la Vida.

Por Cristo y su Iglesia... Amén.

U.I.O.G.D.

lunes, 17 de agosto de 2009

Lo que piensan los cristianos sobre...
El Infierno
Paul Evdokímov

(1901-1970)


Nació el 2 de agosto de 1901 en Petrogrado (San Petersburgo), en una familia de la aristocracia rusa. Llegó a Paris en 1923 y fue alumno del Instituto San Sergio. Casado en 1927 con una francesa de madre rusa, enviudó en 1945, y casó de nuevo en 1954 con una joven japonesa. Hospitalario artista organizó jornadas teológicas para jóvenes griegos. Ha sido uno de los más grandes teólogos modernos, y pertenece a la venerable tradición de teólogos laicos de la Iglesia Ortodoxa. Entre muchas otras obras, escribió La Mujer y la Salvación del mundo (1958), Gogol y Dostoievsky o el Descenso a los Infiernos (1961), Sacramento del Amor (1962), El Conocimiento de Dios en la Tradición Oriental (1965), Ortodoxia (1968), El Arte del Icono: Teología de la Belleza (1970). Murió el 16 de septiembre de 1970.



El infierno...
La concepción corriente de los sufrimientos eternos es sólo una opinión escolar una teología simplista de tipo "penitencial", que descuida la profundidad de textos como Juan 3:17 y 12:47. Lo que es inadmisible es imaginar que –junto al Reino eterno-, Dios prepara un infierno eterno, es decir, un fracaso del designio divino y una victoria parcial del mal. (...)
El V Concilio Ecuménico (Constantinopla II, 553) no examinó el problema de la duración de los sufrimientos infernales. El emperador Justiniano (que, en este caso, se parece a Jonás, decepcionado porque el castigo no tocó a las culpables), presentó al Patriarca su doctrina personal. A partir de ella, el Patriarca elaboró las tesis contra Orígenes, quien negaba los sufrimientos eternos. El Papa Virgilio las confirmó y, por error, se las atribuyó al V Concilio Ecuménico. Pero esta doctrina es sólo una opinión personal y la de San Gregorio de Nisa –que le es opuesta-, no fue jamás condenada.
El problema queda abierto, quizá suspendido de la caridad humana. San Gregorio de Nisa habla de la redención del diablo y San Gregorio Nacianceno, el Teólogo, habla de la apocatástasis (el retorno final y eterno de todo al Reino). San Antonio decía que la apocatástasis no era una doctrina, sino la plegaria para la salvación de todos. El que bajó a las regiones inferiores (infernales) de la tierra es el mismo que subió por encima de todos los cielos “para llenarlo todo" (Efesios 4: 9-10).
Mi actitud es luchar contra mi infierno, que me amenaza si no amo para salvar a los demás. La caridad de la Iglesia es ilimitada, ella porta y entrega el destino de los "rebeldes" entre las manos del Padre, y estas Manos, según San Ireneo, son el Cristo y el Espíritu Santo.
(Evdokìmov, Paul: Le Buisson Ardent Cap. IX, “L'eschatologie”. Paris: Lethie Ueux. 1961. (La Zarza ardiente Cap. IX “Escatología”).




U.I.O.G.D.


Jueves 17 de Septiembre,
17:30 hs.
Casa de la Cultura en Tlalpan de la
Universidad Autónoma del
Estado de México
Calle Triunfo de la Libertad No. 9,
entre Congreso y Juárez,
Tlalpan Centro, Ciudad de México.
Metrobús: Fuentes Brotantes
Para mayor facilidad, llegue a la plaza del
Centro de Tlalpan y desde allí ubíquese.
Teléfono: (52+55) 55.13.58.02

U.I.O.G.D.
...Para que en todas las cosas sea Dios glorificado.

jueves, 13 de agosto de 2009

Anglicanismo:
¿Una Iglesia humanista?

Miguel Zavala-Múgica+

Hace años, como por 1990, en la Ciudad de México, tenía yo una amiga --muy querida, y que lamentablemente, no sé si aún viva--, Ziuta Kerlow: enfermera, actriz, judía, polaca, trotskista y agnóstica, un conjunto de cosas que sé que a alguno de mis lectores le incomodará, pero que son mucho menos malas que algunas toxinas que a diario nos tragamos...

Ziuta había llegado a la Parroquia de San Jorge --cuando ésta estaba en las antiguas instalaciones de la vieja Christ Church en la calle de Artículo 123, en el Centro de la Ciudad de México-, acompañando a su primo, el Profr. Nelson Stone, de la Universidad de Berkeley, que era anglicano y buscaba una iglesia para comulgar aquel domingo.

Con el tiempo, nos hicimos buenos amigos, supe que Ziuta era esposa del actor Max Kerlow y mamá de una gran muchacha, Carolina Kerlow, a su vez, artista, trabajadora de televisión y no sé cuántas hermosas cosas más... Ziuta había interpretado el personaje de Natalia Sedova, la esposa de León Trotsky en la película Frida: Naturaleza viva (1986), protagonizada por Ofelia Medina.

En alguna conversación --criticando ella ciertas actitudes de las iglesias--, yo intenté defender el Anglicanismo, Ziuta me replicó con su delicioso acento eslavo aún perceptible después de tantos años.
---"Bueno Miguel, pero no es lo mismooo..., la tuya es una Iglesia humanista...". Esas palabras me sonaron fuerte, pero muy fuerte, aprendí que había cosas --como esa--, que había que guardar en el corazón. (Bueno... ¿y de veras es una Iglesia humanista?, me encantaría comprobar que sí).

He escuchado que al Anglicanismo le llamaron en algún tiempo: “la Santa Laicidad”; pero, en realidad, no conozco la fuente, y me encantaría saber la verdadera razón de ese mote, muy atractivo para mí, en tanto que lo entiendo como un reconocimiento a que los anglicanos sabemos mirar –aún desde la Iglesia--, los asuntos humanos con los valores de la laicidad y la democracia, como la tolerancia, el respeto a la pluralidad, y la dinámica de “chequeo y balance”… (valores que algunos anglicanos --en algunos lugares de todo el mundo--, se encargan de enviar al bote de la basura).

Creo que si me impresionó tanto lo que dijo mi amiga Ziuta, fue por contraste con lo que escuché decir a un clérigo anglicano --en medio de una intervención suya en un encuentro ecuménico--: que no nos iba a salvar el humanismo (entre otras cosas), sino el creer en Cristo. Esas palabras también me sonaron muy fuerte, pero aprendí que había actitudes contra las que había que estar prevenido.

Los anglicanos somos cristianos, luego entonces, aceptamos que Dios nos salva (esto es, nos madura, trasciende y eleva como personas y como comunidad humana) mediante la intervención de Jesús, el Cristo. Sin embargo, aquel choque de oposiciones, eso de que: "no salva el humanismo, sino el creer en Cristo", me ha llevado durante toda mi vida a razonar mi fe, la fe que yo he elegido para mi vida.

Si las personas creyentes no razonan su fe, entonces vivirán como máquinas, y Dios no nos creó para ser máquinas, sino para parecernos a Él; y si la Iglesia no enseña a la gente a razonar su fe --sino a tragarse frases hechas y convicciones preestablecidas--, entonces no tengo la menor idea de para qué está, o mejor dicho: sí tengo idea, sí tengo tremendas sospechas de para que podría estar..

Vamos a ver: "¿por qué me salva Cristo / cuál es el significado de Cristo / qué es lo que Cristo representa?"

Y pienso que si Cristo salva, es precisamente por haber propuesto el que yo considero como el más grande de los humanismos, el haber creído --hasta la muerte--, en el Ser Humano.

Bien dice buena parte de los cristianos que no se es salvo por obras, sino por fe ( ¡¿ pero "fe = credulidad" o fe = actitud ?! ).

Ojalá tantos cristianos pudiesen reflexionar que cuando dicen que somos salvos "por Gracia" (esto es: "por iniciativa de Dios"), están diciendo que somos salvos no por nuestra fe, ¡sino por la fe de Dios!, vaya... ¡que es Dios quien ha creído en nosotros antes y mucho mejor que nosotros en él! ¡¿y eso no va a ser humanismo!?, y el más grande de los humanismo, por cierto...

Un abrazo a todos...




U.I.O.G.D.
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miércoles, 12 de agosto de 2009

Neprolícore
O el Pan para la verdadera Liberación.
Miguel Zavala-Múgica+
Por favor, lea las lecturas aquí indicadas:
Nuestras lecturas de hoy, nos ofrecen un grupo de conceptos clave: necesidad, proceso de liberación, compromiso, responsabilidad: Neprolícore, suena como Latín? No, no lo es, es sólo una palabra mnemotécnica para recordar estos importantes conceptos: NEcesidad, PROceso de LIberación, COmpromiso, REsponsabilidad...
En el Libro del Éxodo, vemos al pueblo de Israel saliendo de la esclavitud y enfrentando una difícil situación. Ellos habían clamado en su aflicción, oprimidos por verdaderos amos con un poder verdadero y cruel sobre ellos. Israel había sido liberado de la esclavitud, y ahora estaban suspirando por las ollas de carne que había en Egipto.
“Si tan sólo hubiésemos muerto por mano de YAHVÉH en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos junto a las ollas de carne y nos hartábamos de pan; pero ustedes (Moisés y Aarón) nos han sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta asamblea.”
Así que hasta la esclavitud tiene sus secretas ventajas…
Estaban ahora en el desierto, enfrentando hambre, sed y cansancio, afrontando su nueva libertad... ¡pero qué extraña era aquella libertad! Estaban a punto de maldecirse a sí mismos. Me temo que es demasiado fácil hallar lo que quiero, pero no es tan sencillo saber ¡lo que realmente necesito!
El autor de la Carta a los Efesios dice que los paganos habían perdido toda sensibilidad y que se habían entregado a sí mismos a toda clase de concupiscencia. Es asimismo, muy fácil, poner la palabra concupiscencia dentro de una estrecha definición moralista, identificando ésta con toda clase de placer (principalmente el placer sexual); pero las cosas no son tan simples como pudiera verlo una interpretación fundamentalista.
El precio de ser libres.
Tanto los israelitas como el mundo “pagano” descrito en la Carta a los Efesios, padecían su propia necesidad de alimento, libertad, vida, seguridad, ternura, alojamiento, etc. Con frecuencia, los seres humanos confundimos nuestros deseos con nuestras necesidades; esto es porque la mayor parte del tiempo no podemos conectar nuestras necesidades y sentimientos con nuestra sensibilidad.
Semejante conexión depende de un proceso: un proceso de liberación. Cuando somos jóvenes, solemos mostrar nuestro deseo de independencia y libertad, desesperadamente queremos ser autónomos e independientes; del mismo modo, ya de adultos, a veces tenemos que afrontar terribles experiencias en el matrimonio u otro tipo de pareja: uno o ambos miembros de una pareja tienen que pensar en el divorcio o alguna especie de separación. A veces hay que vivir ejemplos similares a estos como la liberación de un auténtico infierno.
Nuestra responsabilidad en la fe.
Si yo reclamo libertad de la autoridad de mis padres, o de la de mi cónyuge o pareja, o aun la liberación de una opresión laboral o política, tengo que estar listo a afrontar y a correr la carrera de un proceso de liberación lo cual demandará mi compromiso y responsabilidad.
Nuestro Catecismo Anglicano dice:
"Un pacto es una relación iniciada por Dios, a la que un
pueblo responde por fe..."
(LOC, pág. 738).
Desde luego que este texto habla principalmente del Antiguo y del Nuevo Testamentos, pero es igualmente cierto que se puede aplicar esto en nuestras vidas particulares y colectivas: Es decir, que cuando experimentamos la necesidad de liberación y nutrición en nuestras vidas, es Dios mismo quien habla dentro de nuestros corazones, y en nuestro interior. Está Él iniciando una relación de GRACIA con nosotros, y nos despierta para ir a caminar con Él.
Toda la Historia de la Salvación a lo largo de la Sagrada Escritura, es una invitación a caminar, a ver cosas nuevas, a conocer gente nueva, y a comenzar nuevas formas de conexión con viejos amigos y parientes: es un proceso de liberación, un proceso de maduración; y se te pide que respondas por fe. Es más que una cuestión de etimologías decir que el ser responsable es una manera de responder.
Hace años tuve que acompañar y auxiliar a una señora que había sido esposa de un hombre rico que le dio a ella una vida de ofensas y humillaciones; el divorcio fue un paso triste, pero necesario que hubo que dar. Ella pidió el divorcio en contra de la voluntad de su marido, y tuvo que padecer que la privasen hasta del acceso a sus tarjetas de crédito y otras facilidades que tenía como esposa de un hombre tan rico.
De pronto, se encontró lavando trastes en un restaurante, y teniendo como compañeros de Trabajo a personas negras, chicas latinas, personas homosexuales, y otros de los así llamados marginados. Tuvo la bendita experiencia de hallar techo y sustento en las casas de estos nuevos amigos.
¡...Qué extraña puede ser la Libertad!
Si has tenido que dejar la comodidad y el bienestar de una situación vieja y opresiva, y te han forzado a enfrentar estrechez y dolor para lograr no sólo lo que tú quieres, sino lo que realmente necesitas, por favor haz tuyas –entonces-, estas palabras:
“Cuando los Israelitas lo vieron, se dijeron unos a otros, Mah-náh ‘¿Qué es esto?’. Pues no sabían lo que era. Moisés les dijo: ‘Este es el Pan que YAHVÉH les da para comer...’ ”
Jesús nos da una clave para conectarnos con nuestra sensibilidad:
“En verdad les digo, que ustedes me buscan no porque hayan visto señales, sino porque se hartaron de pan. No trabajen por el alimento que perece, sino por el alimento que permanece para Vida Eterna, aquél que el Hijo del Hombre les dará.”
Jesús no está en contra de nuestra necesidad de comer, de ser amados o auxiliados.
Pero, por favor, comiencen por revisar las razones que ustedes mismos tienen para venir a la iglesia: Vengo a la iglesia para encontrarme con los amigos; vengo a la iglesia para conseguirme una pareja; vengo a la iglesia porque me gusta como suenan las palabras “Padre” o “Reverendo” cuando la gente se dirige a mí; vengo a la iglesia para escuchar este maravilloso coro, y para ir a comer a ese magnífico restaurante luego de terminar la Eucaristía; vengo a la iglesia para saber cómo puedo ayudar a tal o cual hermano o hermana en su aflicción; vengo a la iglesia para enterarme de ese interesantísimo chisme..., o para hacer negocios antes de cantar el primer himno y después de la bendición.
No se preocupen, quizá todos hacemos esas cosas todo el tiempo, pero, por favor –nuevamente-, conéctense con sus propios sentimientos y necesidades. Cristo ha venido a nosotros para darnos el Espíritu Santo, que nos hace conscientes de su divina Presencia dentro de nosotros: Conéctense ustedes a ello, ¡y vivan así su Bautismo!
Esta era la pregunta que dice San Juan que hicieron a Jesús quienes le escuchaban:
"¿Qué debemos hacer para efectuar las obras de Dios? Jesús les respondió: --‘Esta es la Obra de Dios, que ustedes crean en Aquél a quien Él ha enviado’. ”
De manera que la Obra de Dios es una actitud de parte nuestra: Fe. La misma actitud que nuestro Catecismo dice que es nuestra propia respuesta (responsabilidad) para con Dios cuando Él inicia una Alianza con nosotros.
Fe, ¿qué es eso?: Estamos demasiado acostumbrados y familiarizados con la definición griega de fe (pýstis), una especie de aceptación pasiva de la opinión y punto de vista de alguien más (perfecta para una visión dogmática de la religión y de la vida). Quisiera recordarles que nuestra Religión Cristiana fue inicialmente reflexionada sobre la base de una experiencial hebrea. Esto hace que sea digno de tomarse en cuenta que la palabra hebrea para Fe, es 'emunáh (nuestra palabra litúrgica: 'amén sale de ahí), y se relaciona con las ideas de estabilidad, afirmación, fiabilidad y confianza.
No, no es cosa de aceptación pasiva. Las únicas cosas que realmente debemos dejar fuera, antes de entrar en la iglesia, son: nuestro odio, intolerancia, malos sentimientos (quizá nuestros sombreros o gorras), pero jamás nuestro cerebro.
Cuando confiamos en un amigo, o nos fiamos de una persona, como para dejar los hijos a su cargo, es porque le conocemos, porque hemos experimentado su propia vida. Tal es la clase de fe de la que habla la Sagrada Escritura. Dios se revela como digno de confianza y fe; y también protegiendo a personas humanas de diversa condición.
¡¡Nada de ceguera ni oscuridad, sino luz y cálida experiencia de familia!!
YAHVÉH /JESÚS:
Revelación de fiabilidad y confianza para nosotros...
"YO SOY el Pan de Vida. Quien viene a
mí nunca tendrá hambre, quien en mí cree, nunca tendrá sed…"
Abramos las puertas de nuestros corazones, para que Jesús “entre en nosotros y cene con nosotros y nosotros con Él…” (Apocalipsis 3:20) .
Jesús ha pronunciado el Nombre divino YAHVÉH, para decir: "YO SOY el Pan de Vida…" . Y este Nombre tiene un amplio sentido e interpretación: 'eyéh 'ásher 'eyéh / yahwéh 'ásher yihyéh, esto se traduce NO como una afirmación que truena desde el trono Olímpico de Zeus: “¡YO SOY EL QUE SOY…!”, sino desde un poderoso y compasivo Padre que nos promete: “YO SOY EL QUE SOY, YO HE SIDO EL QUE HE SIDO, Y YO SERÉ EL QUE SERÉ…”, el famoso texto hebreo nos permite traducirlo en esa forma plural: se trata de una promesa, no de una amenaza.
Juliana de Norwich nos da una buena interpretación de esto, en su revelación personal e interior cuando escribe:
"...Todo estará bien, y todo será bien, y toda clase de cosa
estará bien."
(Juliana de Norwich: Revelaciones del Amor Divino)
Dejemos de ver la Religión (nuestra relación personal y comunitaria con Dios) como una aspirina, y empecemos a verla y vivirla como respuesta a su compasión, y como un compromiso para crecer y madurar en el servicio y auxilio de nuestros prójimos, y para con toda la creación.
Si los Israelitas hallaron una Nueva palabra para designar una Nueva comida y una nueva experiencia: Manáh (“¿Qué es esto?”), ¿por qué no aprender una nueva palabra para designar nuestros nuevos valores?: Neprolícore: necesidad, proceso de liberación, compromiso, responsabilidad

Y... para pensar en el
Tiempo de la Oración:
DUODÉCIMA MANIFESTACIÓN
"Yo eso soy..."
Después… Nuestro Señor se reveló
aún más glorificado,
más allá de como podría yo narrarlo,
de lo que antes hubiera yo podido ver.
Entonces supe que nuestra alma jamás descansará
sino hasta que venga a Él:
entonces le conoceremos a Él como verdadera vida nuestra
y seremos llenos de su gozo, de su alegría,
y de su amable acogida.
Y ahora, muchas veces repitió Nuestro Señor:
Yo soy eso, Yo soy eso;
Yo soy eso, lo más alto;
Yo soy eso que tú amas;
Yo soy eso que te agrada;
Yo soy eso que tú sirves;
Yo soy eso que tú esperas;
Yo soy eso que deseas;
Yo soy eso a lo cual tú das sentido;
Yo soy eso que lo es todo;
Yo soy eso que predica y que enseña para ti la Iglesia Santa;
Yo soy eso que te muestra a mí mismo aquí y a ti.

(... ...)
(Juliana de Norwich:
Revelaciones del Amor Divino; No. 26.
Traductor y Editor: John Skinner;
Ed. Image Books Double Day, 1996, pp. 53, 54.
Versión castellana: Miguel Zavala-Múgica).

U.I.O.G.D.
...Para que en todas las cosas sea Dios glorificado.

domingo, 2 de agosto de 2009

Neliprócore
Or the Bread for real Liberation.

Miguel Zavala-Múgica+

Please, read the lessons indicated here: http://anglicanvmscriptorivm.blogspot.com/2009/08/propios-de-la-santa-eucaristia-ix.html


Our lessons today, give us a group of key concepts: necessity, liberation process, committment, responsibility: Neliprocore, sounds Latin?, no it's not Latin, it's just a mnemotechnical word to remember these important concepts: NEcessity, LIberation PROcess, COmmitment, REsponsibility...
In the Exodus, we see the people of Israel coming out from slavery, and facing a difficult situation. They had cried in their distress, oppressed by real masters with a real and cruel power over them. Israel had been set free from slavery, and now they were claiming for the fleshpot of Egypt.
If only we have died by the hand of YAHWEH in the land of Egypt, when we sat by the fleshpots and ate our fill of bread; for you (Moses and Aaron) have brought us out into this wilderness to kill this whole assembly with hunger.
So even slavery has its own secret advantages...
They were now in the wilderness, facing hunger, thirst and tiredness, facing their own liberty... but how strange liberty was!! They were about cursing themselves. I'm afraid it's so easy to find what I want, but not so easy to know what I really need !
The author of the Epistle to the Ephesians says that the pagans had lost all sensitivity and had given themselves to any kind of lusts. It's also easy to put the word lust into a narrow moralistic definition, identifying it with any kind of pleasure (namely sexual pleasure); but things are not so simple as a fundamental interpretation might see.
The cost of being free.
Both the Israelites and the Pagan world described in Ephesians, were experiencing their own necessity of food, freedom, live, security, tenderness, housing, etc. We humans confuse our desires with our needs very often; that's because most of the time we cannot connect our needs and feelings with our sensitivity.
Such a connection depends on a process: a liberation process. When we are young, we usually show our desire of freedom and liberty, we want desperately to be autonomous and independent; likewise, adult people have sometimes to face terrible experiences in their matrimony or partnership: one or both members of a couple -one or both have to think about divorce or a kind or separation. Examples similar to these sometimes have to be lived as a liberation from a real hell.
Our responsibility in faith.
If I claim for freedom from parental authority, or from my spouse or partner, or even a liberation from a laboral or political oppression, I must be ready to face and run the race of a liberation process which shall demand my commitment and responsibility.
Our Episcopal Catechism says:

"A covenant is a relationship initiated by God, to which a body of people responds in faith..." (BCP, page 846).

Of course, this texts speaks primarily about the Old and the New Testaments, but it is also true that we can apply this on our own and collective present lives: I mean, when we experience the need and liberation and nutrition in our lives, then God Himself is talking inside our heart, in our own interior. He's starting a relationship of GRACE with us, and is awakening us for a walk with Him.

All the History of Salvation along Scripture, is an invitation to walk, to see new things, to meet new people, and to start new forms of connection to old friends and relatives: it's a process of liberation, a process of maturity. And you are required to respond in faith; it's more than a matter of etymologies to say that to be responsible is a way of responding.

Years ago I had to company and help a lady who had been the wife of a rich man, who gave her an offensive and humiliating life; divorce was a sad but necessary step to be taken. She asked for divorce against her husband's will, and she had to suffer being deprived even from her access to credit cards and to other facilities she had as the wife of such a rich man.

She suddenly saw herself doing the dishes at a restaurant, and having black persons, Latin girls, gay people and other so called marginalized people for new fellows and coworkers. She had the blessed experience of being fed and welcome even in the houses of these new friends...

...How strange Liberty can be!

If you have had to leave comfort and welfare of an old and oppressive situation, and you've had been forced to facing narrowness and sorrow to reach not only what you want, but what you really need, please make these words yours:


When the Israelites saw it, they said to one another, Mah-náh"What is it?". For they did not know what it was. Moses said to them: "It is the bread that YAHWEH has given you to eat..."


Jesus gives us a key to connect us to our sensitivity:

Very truly, I tell you, you are looking for me, not because you saw signs, but because you ate your fill of the loaves. Do not work for the food that perishes, but for the food that endures for eternal life, which the Son of Man will give you.

He's not against our need of eating, being loved or helped.

But, please, start by checking your own reasons to come to church: I come to church to see friends, I come to church to get a partner, I come to church because I like how sounds the words "Father" or "Reverend" when people address to me; I come to church to hearing that wonderful choir, and to go to that glorious restaurant for lunch after Service is over; I come to church to learn how can I help a sister or brother in distress; I come to church to hear about that interesting gossip..., or to make businesses before the first anthem and after the dismissal.

Don't worry, perhaps everybody does that all the time, but, please -again-, connect to your own needs and feelings. Christ has come to us to give us the Holy Spirit, who makes us conscious of His divine Presence inside us: Connect to that and live your Baptism!

The question that St John says the Jesus' hearers asked to Him was:

"What must we do to perform the works of God? Jesus answered them: --"This is the Work of God, that you believe in Him whom He has sent."

So the Work of God is an attitude on our behalf: Faith. The same attitude that our Catechism says that is our own response (responsibility) to God, when He starts a Covenant with us.

Faith, what's that?: We are too used and familiar to the Greek definition of faith (pýstis), a kind of passive acceptance of somebody else's opinion and point of view (perfect for a dogmatic vision of religion and life). I'd like to remind you that our Christian religion was primarily thought on the basis of a Hebrew experience. That makes worthy to be taken on account that the Hebrew word for Faith is 'emunáh (our liturgical word 'amén comes from that), which is also related to the ideas of stability, affirmation, confidence and trust.

No, it's not a matter of a passive acceptance. The only thing we really have to leave out, before entering church, are our hate, intolerance and bad feelings (perhaps our hats or caps) but never our brains.

When we trust a friend or keep confidence on a person, even to leave our children at his or her charge, that's because we know him or her, that's because we have experienced his or her life. That's the kind of faith that Scripture talks about. God reveals Himself as worthy to be trusted, as worthy of faith; He also reveals Himself as taking care of human persons of every condition.

No blindness, nor darkness, but light and familiar warm experience!!

YAHWÉH /JESUS: A revelation of confidence and trust for us...

"I AM the bread of life. Whoever comes to me will never be hungry, and whoever believes in me will never be thirsty."

Let's open the door of our hearts, so Jesus shall come into us and eat with us and us with Him (Revelation 3:20) .

Jesus has pronounced the divine Name YAHWÉH, to say "I AM the Bread of Life" . And this Name has a wide meaning and interpretation: 'eyéh 'ásher 'eyéh / yahwéh 'ásher yihyéh, is to be translated NOT as an affirmation thundered from the Olympic throne of Zeus: "I AM WHO I AM...!!", but from a powerful and compassive Father who promises us: "I AM WHO I AM, I HAVE BEEN WHO I HAVE BEEN AND I WILL BE WHO I WILL BE...", the famous Hebrew text allows us to translate it in such a plural way: it's a promise, not a threat.

Julian of Norwich gives us a good interpretation of this, in her personal and interior revealation, when she writes:

"...All shall be well and all shall be well and all manner of thing shall be well"

(Julian of Norwich: Revelations of Divine Love)

Let's stop seeing Religion (I mean our personal and communal relationship with God) as an aspirin, and start to see and experience it as a response to His compassion, and a committment to grow and get mature in service and help to our neighbours, end to the whole creation.

If the Israelites found a new word for a new food and a new experience: Manáh ("What is this?"), why not learning a new word for our new values?, Neliprócore: necessity, liberation process, committment, responsibility.

U.I.O.G.D.

For in all things God be glorified...

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To Think about at the Time of Prayer:

THE TWELFTH SWOWING

"I it am..."

After this our Lord revealed Himself even more glorified, as far as I may tell, than I had seen before. And then I knew that our soul will never be at rest until it comes into Him: then we will know Him as our true life and be filled with His joy, His happiness, and His courteous homeliness.

And now, our Lord repeated many times:

I it am, I it am;

I it am that is highest;

i it am that you love;

I it am that you like;

I it am that you serve;

I it am that you long for;

I it am that you desire;

I it am that you mean;

I it am that is all;

I it am that holy Church preaches and teaches you;

I it am that showed myself to you here.

(... ...)

(Julian of Norwich: Revelations of Divine Love; No. 26; Translator and Editor: John Skinner; Image Books Double Day, 1996, pp. 53, 54).

U.I.O.G.D.

PROPIOS DE LA
SANTA EUCARISTÍA

IX Domingo después de Pentecostés.
(Propio 13).
02 de Agosto, A.D. 2009.
Colecta del Día:
Que tu constante misericordia purifique y defienda a tu Iglesia, oh Señor; y, puesto que no puede continuar en seguridad sin tu auxilio, protégela y dirígela siempre por tu bondad; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lectura del Libro del Éxodo
(16: 2-4 y 9-15).

Toda la comunidad israelita salió de Elim y llegó al desierto de Sin, que está entre Elim y Sinaí. Era el día quince del mes segundo después de su salida de Egipto. Allí, en el desierto, todos ellos comenzaron a murmurar contra Moisés y Aarón. Y les decían:
--¡Ojalá YAHVÉH nos hubiera hecho morir en Egipto! Allá nos sentábamos junto a las ollas de carne y comíamos hasta llenarnos, pero ustedes nos han traído al desierto para matarnos de hambre a todos.
Entonces YAHVÉH dijo a Moisés:
--Voy a hacer que les llueva comida del cielo. La gente deberá salir cada día, y recogerá solo lo necesario para ese día. Quiero ver quién obedece mis instrucciones y quién no. El sexto día, cuando preparen lo que van a llevar a casa, deberán recoger el doble de lo que recogen cada día.

… …Luego Moisés le dijo a Aarón:
--Di a todos los israelitas que se acerquen a la presencia de YAHVÉH, pues él ha escuchado sus murmuraciones.
En el momento en que Aarón estaba hablando con los israelitas, todos ellos miraron hacia el desierto, y la gloria del Señor se apareció en una nube. Y YAHVÉH se dirigió a Moisés y le dijo:
--He oído murmurar a los israelitas. Habla con ellos y diles: 'Al atardecer, ustedes comerán carne, y por la mañana comerán pan hasta quedar satisfechos. Así sabrán que YO SOY YAHVÉH su Dios.'
Aquella misma tarde vinieron codornices, las cuales llenaron el campamento, y por la mañana había una capa de rocío alrededor del campamento. Después que el rocío se hubo evaporado, algo muy fino, parecido a la escarcha, quedó sobre la superficie del desierto. Como los israelitas no sabían lo que era, al verlo se decían unos a otros: “¿Y esto qué es?” Y Moisés les dijo:
--Este es el pan que YAHVÉH les da a ustedes como alimento.

Palabra del Señor.

Demos gracias a Dios.


Salmo 78
(78: 1-9)

Attendite, pópule…

Antífona o Respuesta:
Hizo llover sobre ellos maná para que comiesen, *
y les dio trigo de los cielos.
1 Atiende, pueblo mío, mi enseñanza; *
inclina el oído a las palabras de mi boca.
2 Abriré mi boca en parábolas; *
declararé los enigmas de tiempos antiguos.
3 Lo que hemos oído y conocido,
lo que nuestros antepasados nos contaron, *
no lo encubriremos de sus hijos.
4 Contaremos a las generaciones venideras
las hazañas loables del Señor, y su poder, *
y las maravillas que ha hecho.
5 Entregó sus decretos a Jacob;
estableció su ley en Israel, *
y mandó que la enseñasen a sus hijos;
6 Para que lo supieran las generaciones siguientes
y los hijos aún por nacer, *
y para que a su vez lo contaran a sus hijos;
7 A fin de que pusieran en Dios su confianza,
y no se olvidaran de las obras de Dios, *
sino que guardaran sus mandamientos;
8 Y no fueran como sus antepasados,
generación contumaz y rebelde, *
generación de corazón inconstante,
de espíritu infiel a Dios.
9 Los guerreros de Efraín, provistos de arcos, *
volvieron la espalda en el día de batalla.
10 No guardaron el pacto de Dios; *
se negaron a seguir su ley.
11 Se olvidaron de sus obras, *
y de las maravillas que les había mostrado.
12 Hizo portentos a la vista de sus antepasados, *
en la tierra de Egipto, en el campo de Zoán.
13 Dividió el mar, y los hizo pasar, *
sujetando las aguas como muros.
14 Les guió de día con nube, *
y toda la noche con resplandor de fuego.
15 Hendió las peñas en el desierto, *
y les dio a beber como si fuera de grandes abismos.
16 Sacó de la peña, corrientes, *
y brotaron las aguas como ríos.
17 Pero siguieron pecando contra él, *
rebelándose contra el Altísimo en el desierto.
18 Tentaron a Dios en sus corazones, *
exigiendo comida a su antojo.
19 Vituperaron a Dios y dijeron: *
"¿Podrá Dios preparar mesa en el desierto?"
20 En verdad, hendió la peña, brotaron aguas y los arroyos rebosaron, *
pero, ¿podrá darnos pan, proveer de carne a su pueblo?"
21 Cuando el Señor oyó esto, se enojó; *
se encendió un fuego contra Jacob,
hirvió su cólera contra Israel;
22 Porque no tenían fe en Dios, *
ni confiaban en su auxilio.
23 Por tanto, dio orden a las altas nubes, *
abrió las compuertas de los cielos.
24 Hizo llover sobre ellos maná para que comiesen, *
y les dio trigo de los cielos.
25 Así, los mortales comieron pan de ángeles; *
les mandó comida hasta saciarles.
26 Hizo soplar desde el cielo el Levante, *
y dirigió con su fuerza el viento Sur.
27 Hizo llover carne sobre ellos como polvo, *
y como arena del mar, aves que vuelan.
28 Las hizo caer en medio del campamento *
y alrededor de sus tiendas.
29 Comieron, y se saciaron, *
porque él satisfizo su antojo.
30 Pero no terminó ahí su antojo, *
aunque todavía estaba la comida en su boca.
31 Por tanto, hirvió la ira de Dios contra ellos; *
mató a los más robustos,y derribó a la flor de Israel.
32 A pesar de esto, aún pecaron, *
y no tuvieron fe en sus proezas.
33 Consumió entonces sus días como un soplo, *
y sus años en súbito terror.
34 Cuando los mataba, ellos lo buscaban, *
se arrepentían y lo buscaban de veras.
35 Se acordaban de que Dios era su Roca, *
y el Dios Altísimo, su Redentor.
36 Pero le lisonjeaban con su boca, *
y con su lengua le mentían.
37 Su corazón no era firme con él, *
ni eran fieles a su pacto;
38 Pero él, misericordioso,
perdonaba sus pecados y no los destruía; *
contuvo muchas veces su ira,
y no despertó su enojo;
39 Porque se acordó de que eran carne, *
soplo que se va y no vuelve.
Antífona o Respuesta:
Hizo llover sobre ellos maná para que comiesen, *
y les dio trigo de los cielos.


Lectura de la Carta a los Efesios.
(4: 17-25).

Hermanos: Esto les digo y les encargo en el Nombre del SEÑOR: que ya no vivan más como los paganos, que viven de acuerdo con sus equivocados criterios y tienen oscurecido el entendimiento. Ellos no gozan de la vida que viene de Dios, porque son ignorantes a causa de lo insensible de su corazón. Se han endurecido y se han entregado al vicio, cometiendo sin freno toda clase de cosas impuras. Ustedes no conocieron a Cristo para vivir así, pues ciertamente oyeron el mensaje acerca de él y aprendieron a vivir como él lo quiere, según la verdad que está en Jesús. Por eso, deben ustedes renunciar a su antigua manera de vivir y despojarse de lo que antes eran, ya que todo eso se ha corrompido, a causa de los deseos engañosos. Deben renovarse espiritualmente en su manera de juzgar, y revestirse de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios que se distingue por una vida recta y pura, basada en la verdad.
Por lo tanto, ya no mientan más, sino diga cada uno la verdad a su prójimo, porque todos somos miembros de un mismo cuerpo.

Palabra del Señor.
Demos gracias a Dios.


Santo Evangelio de
Nuestro Señor Jesucristo
según San Juan
(6: 24-35)

+ En aquel tiempo, la gente que estaba al otro lado del lago se dio cuenta de que los discípulos se habían ido en la única barca que allí había, y que Jesús no iba con ellos. Mientras tanto, otras barcas llegaron de la ciudad de Tiberias a un lugar cerca de donde habían comido el pan después que el Señor dio gracias. Así que, al ver que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, la gente subió también a las barcas y se dirigió a Cafarnaúm, a buscarlo.
Al llegar ellos al otro lado del lago, encontraron a Jesús y le preguntaron:
--Maestro, ¿cuándo viniste acá?
Jesús les dijo:
--Les aseguro que ustedes me buscan porque comieron hasta llenarse, y no porque hayan entendido las señales milagrosas. No trabajen por la comida que se acaba, sino por la comida que permanece y que les da vida eterna. Esta es la comida que les dará el Hijo del Hombre, porque Dios, el Padre, ha puesto su sello en él.
Le preguntaron:
--¿Qué debemos hacer para realizar las obras que Dios quiere que hagamos?
Jesús les contestó:
--La única obra que Dios quiere es que crean en aquel que él ha enviado.
Le preguntaron entonces:
--¿Qué señal puedes darnos, para que al verla te creamos? ¿Cuáles son tus obras? Nuestros antepasados comieron el Maná en el desierto, como dice la Escritura: “Les dio a comer pan del cielo.”
Jesús les contestó:
--Les aseguro que no fue Moisés quien les dio a ustedes el pan del cielo, sino que mi Padre es quien les da el verdadero pan del cielo. Porque el pan que Dios da es el que ha bajado del cielo y da vida al mundo.
Ellos le pidieron:
--Señor, danos siempre ese pan.
Y Jesús les dijo:
--YO SOY el pan que da vida. El que viene a mí, nunca tendrá hambre; y el que cree en mí, nunca tendrá sed.

El Evangelio del Señor.
Te alabamos, Cristo Señor.

U.I.O.G.D.

Para que entodas las cosas sea Dios glorificado...