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1. The royal banners forward go,
The cross shines forth in mystic glow;
Where He in flesh, our flesh Who made,
Our sentence bore, our ransom paid.
2. Where deep for us the spear was dyed,
Life’s torrent rushing from His side,
To wash us in that precious flood,
Where mingled water flowed, and blood.
3. Fulfilled is all that David told
In true prophetic song of old,
Amidst the nations, God, saith he,
Hath reigned and triumphed from the tree.
4. O tree of beauty, tree of light!
O tree with royal purple dight!
Elect on whose triumphal breast
Those holy limbs should find their rest.
5. Blest tree, whose chosen branches bore
The wealth that did the world restore,
The price of humankind to pay,
And spoil the spoiler of his prey.
6. Upon its arms, like balance true,
He weighed the price for sinners due,
The price which none but He could pay,
And spoiled the spoiler of his prey.
7. O cross, our one reliance, hail!
Still may thy power with us avail
To give new virtue to the saint,
And pardon to the penitent.
8. To Thee, eternal Three in One,
Let homage meet by all be done:
As by the cross Thou dost restore,
So rule and guide us evermore.
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Autores de la versión inglesa.
El
Movimiento de Oxford -o
anglocatólico-, dentro de la Iglesia de Inglaterra, en el siglo XIX, entre sus luces (y dejando sus sombras a un lado por ahora), como parte del Romanticismo inglés, tuvo la genialidad de ser un gran empeño de revaloración no sólo del medioevo, sino también de la antigüedad cristiana. En ese sentido, contó con grandes investigadores de las obras de los primitivos Padres de la Iglesia y de los himnógrafos antiguos, y con famosos eruditos que tradujeron, al inglés, literatura cristiana en griego y en latín.
Usando música contemporánea, los eclesiásticos anglocatólicos hicieron posible que muchos anglicanos (y católicos romanos) pudiésemos llegar a cantar en inglés (y también en las versiones castellanas) antiquísimos himnos y antífonas de
San Ambrosio,
San Agustín de Hipona, de las Liturgias orientales de
Santiago y
San Juan Crisóstomo, de
Venancio Fortunato,
Rabano Mauro o
Tomás de Aquino.

Der.: John Mason Neale (1818-1866): Sacerdote anglicano inglés –del Movimiento de Oxford--, famoso por su erudición y sus incontables traducciones de himnos latinos medievales al inglés. Pese a su enorme piedad, pasó muchos años suspendido por su Obispo debido a su apostolado en pro de la tradición anglo-católica. .gif)
Izq.: Lowell Mason (1792-1872): Nacido en Medfield, Massachussets, y muerto en Orange, New Jersey, es considerado “Padre de la Música Sacra Americana”, Lowell Mason alternó su trabajo bancario con su labor como organista en diversas iglesias. Escribió más de mil seiscientas composiciones musicales. Es autor de la tonada Hamburg, asociada tradicionalmente a la traducción de John Mason Neale del himno latino Vexilla Regis.
Vexilla Regis en su original
Hymnus in Honore Sanctae Crucis
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1. Vexilla regis prodeunt,
fulget crucis mysterium,
quo carne carnis Conditor
suspensus est patibulo.
2. Confixa clavis viscera
tendens manus, vestigia
redemptionis gratia
hic inmolata est hostia.
3. Quo vulneratus insuper
mucrone diro lanceae,
ut nos lavaret crimine,
manavit unda et sanguine.
4. Inpleta sunt quae concinit
David fideli carmine,
dicendo nationibus:
regnavit a ligno Deus.
5. Arbor decora et fulgida,
ornata regis purpura,
electa, digno stipite
tam sancta membra tangere!
6. Beata cuius brachiis
pretium pependit saeculi!
statera facta est corporis
praedam tulitque Tartari.
7. Fundis aroma cortice,
vincis sapore nectare,
iucunda fructu fertili
plaudis triumpho nobili.
8. Salve ara, salve victima
de passionis gloria,
qua vita mortem pertulit
et morte vitam reddidit.
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Vexilla regis prodeunt,
fulget crucis mysterium,
quo carne carnis conditor
suspensus est patibulo.
"Álzanse ya los pendones del Rey,
fulge el Misterio de la Cruz,
pues en la carne, de carne el Creador
colgado está del patibulo"..jpg)
Der.: Venancio Honorio Clemenciano Fortunato: Mejor conocido como Venancio Fortunato. (Treviso, Italia, 530 – 609 Poitiers, Galia). Obispo de Poitiers y fecundo himnógrafo cristiano.
Este himno fue cantado por vez primera en la procesión del 19 de noviembre de 569, en ocasión de la traslación de una
reliquia de la
Vera Cruz, enviada por el
Emperador Bizantino Justino II desde Constantinopla, a pedido de Santa
Radegunda. La reliquia fue llevada con grande pompa y circunstancia, de
Tours al monasterio de Radegunda en
Saint-Croix de
Poitiers. Su uso procesional original está atestiguado en el
Misal Romano en el Oficio de
Viernes Santo, cuando el
Santísimo Sacramento es llevado en procesión del Repositorio al Altar Mayor.
El uso principal del himno es –sin embargo-, durante el Oficio Divino, el
Breviario Romano lo indica para las
Vísperas diarias, desde el Sábado antes del
Domingo de Pasión y hasta el
Jueves Santo, y para las Vísperas de fiestas de la Cruz, como la
Invención de la Santa Cruz (3 de Mayo), la
Exaltación de la Santa Cruz (14 de Septiembre), y el
Triunfo de la Santa Cruz (16 de Julio).
Originalmente, el himno comprehendía ocho estrofas. En el siglo X, las estrofas 7ª. y 8ª. originales --como se aprecia en los textos latinos que ofrecemos-, fueron gradualmente sustituidas por las famosas:
O Crux Ave, Spes Unica, y la doxología (o glorificación) final:
Te summa Deus Trinitas, (ver abajo, última versión latina) si bien las antiguas fueron preservadas en muchos lugares.
Se ha interpretado que el tema simbólico del
Vexilla Regis sea el Bautismo, la Eucaristía y otros sacramentos.
Clichtoveo explica que los
vexilla eran los estandartes militares de reyes y príncipes, de modo que los lábaros o pendones de Cristo son la Cruz, la Lanza, la Esponja y demás instrumentos de la Pasión
“…con los cuales luchó contra el Antiguo Enemigo y echó fuera al Príncipe de este mundo”.
Johann Wilhelm Kayser disiente de ambos argumentos y muestra que el
Vexillum de Cristo es la Cruz con que Constantino desplazara de sus lábaros y banderas el águila romana. Este estandarte –hecho cristiano--, se convirtió en una pieza rectangular de género bordado con emblemas cristianos (Cruz o Crismón), colgada de un travesaño, suspenso –a su vez--, de un asta.
El esplendor y triunfo que la primera estrofa sugiere, solo pueden apreciarse plenamente recordando la ocasión en que el himno fuera cantado por vez primera: la triunfal procesión desde los muros de Poitiers hasta el monasterio de Santa Radegunda.
“…Y aún –luego de trece siglos--, ¡cuán grande es nuestra emoción cuando estos imperecederos acentos vienen a nuestros oídos!” (
Pimont). Hay unas cuarenta traducciones de
Vexilla Regis al verso inglés.
Vexilla regis prodeunt
(Versión latina del siglo X)
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1. Vexilla regis prodeunt
Fulget crucis mysterium
Quo carne carnis Conditor
Suspensus est patibulo.
2. Quo vulneratus insuper
Mucrone diro lanceae
Ut nos lavaret crimine
Manavit unda et sanguine.
3. Impleta sunt quae concinit
David fideli carmine
Dicens In nationibus
Regnavit a ligno Deus.
4. Arbor decora et fulgida
Ornata Regis purpura
Electa digno stipite
Tam sancta membra tangere.
5. Beata, cuius brachiis
Saecli pependit pretium
Statera facta corporis
Praedamque tulit Tartari.
6. O Crux ave, spes unica
In hac triumphi gloria
Auge piis iustitiam
Reisque dona veniam.
7. Te summa Deus Trinitas
Collaudet omnis spiritus:
Quos per crucis mysterium
Salvas, rege per saecula. Amen.
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Icono de Cristo resucitado con el Lábaro de la Victoria:
IHCOYC XPICTOC NIKÁ
IC + XC + NI + KA
(Jesucristo Vence).