viernes, 15 de agosto de 2008

¿Dormición de la Theotókos?
¿Asunción?
Lo que piensan los
cristianos
sobre la Fiesta del
15 de Agosto
Traducción del Pbro. Miguel Zavala-Múgica+ del artículo en inglés: Dormition of the Theotokos, en Wikipedia, la enciclopedia libre, sobre la observancia de esta fiesta en la Iglesia Ortodoxa y otras orientales. Los comentarios sobre la práctica en la Tradición Anglicana, y algunas precisiones sobre la Tradición Oriental, son adición del traductor.


La Dormición de la Madre de Dios (Griego: Koimêsis) es una opinión teológica acerca del destino final en la tierra de María, la Madre de Jesús, y es una Fiesta Mayor de la Iglesia Ortodoxa, de otras Iglesias Orientales y de las Iglesias Orientales Católicas Romanas y que conmemora la “dormición” (o muerte) de la Theotókos (María, la madre de Jesús; literalmente traducida como Deípara, o aquella “que parió a Dios”).


El Greco: Icono de la Dormición de la Theotókos, s. XVI, período cretense del artista (Catedral de la Dormición, Ermoûpolis). Véase: Dormition of the Virgin (El Greco).

Fiesta y ayuno entre los cristianos orientales.
Se celebra el 15 de agosto (28 de agosto para los ortodoxos veterocalendaristas y otros, que usan el Calendario Juliano (véase: N.S.) con el título de Fiesta de la Dormición de la Madre de Dios. La Iglesia Armenia Apostólica la celebra, como fiesta movible, el Tercer Domingo de agosto. En todas las tradiciones orientales, esta fiesta va precedida de un ayuno de dos semanas que se conoce como Ayuno de la Dormición. Del 01 al 14 de agosto (inclusive), el ayuno consiste en una abstinencia de carnes rojas (y cárnicos en general), aves, y sus derivados (como huevos y lácteos), y aún de pescado, aceites y vino. El Ayuno de la Dormición es aún más estricto que el que practican los mismos cristianos orientales como Ayuno de Navidad (impropiamente llamado: “Adviento Ortodoxo”) o el Ayuno de los Apóstoles, en el que se permiten aceite y vino (pero no pescado, sólo permitido en domingo). Como pasa con otros ayunos a lo largo del año litúrgico oriental, siempre hay una Fiesta Mayor que cae durante el ayuno; en este caso se trata de la Transfiguración (6 de agosto), en la que se permiten pescado, vino y aceites.
En algunos lugares, los servicios entre semana, durante el ayuno, son parecidos a los que se hacen durante la Gran Cuaresma (con variantes). Muchas iglesias y monasterios dentro de la tradición eslava (rusa, especialmente), celebran un servicio cuaresmal al menos el primer día del Ayuno de la Dormición. Durante el ayuno se cantan los oficios marianos conocidos como: la Gran Paráklisis (Mégas Paraklitikón Kánon o Canon deprecatorio mayor), o bien la Paráklisis Menor (Mikrón Paraklitikón Kánon o Canon deprecatorio menor), que se oficia todas las tardes, -salvo la del sábado-, y las Vísperas de la Transfiguración y de la Dormición [1] .
El primer día del Ayuno de la Dormición es un día de fiesta denominado Procesión de la Cruz (01 de agosto), en ese día es costumbre tener una Crucesión o procesión precedida con la Cruz y oficiar la Santificación Menor de las Aguas.
Significado teológico de la Fiesta.
En la Sagrada Escritura, la muerte es comúnmente llamada “sueño” o “dormir con los antepasados” (en griego: κοίμησις significa “yacer inerte” de donde proviene la palabra κοιμητήριον – en latín: coemetērium: “cementerio”, o “lugar para dormir”). Así se habla también –entre cristianos orientales-, de la Fiesta de la Dormición de Santa Ana, madre de María.
Tradiciones primitivas de la Iglesia –posteriores al canon de la Biblia-, sostienen que la Virgen María, después de Pentecostés apoyó y sirvió a la naciente comunidad cristiana, vivía en la casa del Apóstol San Juan, dondequiera que éste trabajó –en Éfeso, por ejemplo-, y estaba con él en Jerusalén, cuando el Arcángel Gabriel –el mismo que le había anunciado la Encarnación del Verbo-, le reveló que dormiría en el Señor en un plazo de tres días. Los Apóstoles –desperdigados en misión por todo el mundo-, habrían sido milagrosamente transportados hasta su lecho de muerte, con la sola excepción de Tomás, cuya característica jocosa en la literatura apócrifa (basado en el relato canónico de la Resurrección), era llegar retrasado a todo (bueno... como quiera se supone que estaba hasta la India).
Tomás llegó tres días después de la muerte de María, preguntando por el lugar de su sepultura para poder despedirse de ella. El relato sigue diciendo que María había sido sepultada en Getsemaní, conforme a su petición. Cuando llegaron a la tumba, el cuerpo no estaba, quedando en lugar suyo, una dulce fragancia. Se dice que una aparición confirmó que Cristo mismo había tomado el cuerpo de la Virgen llevándolo al cielo para reunirlo allá junto con su alma, como una pregustación de la Resurrección General venidera. A la Dormición de la Theotókos se la llama también “Pascua Veraniega” o “Pascua de la Theotókos” .
He ahí la causa por la cual el reposo o muerte de María se relacionó –eventualmente-, con su Tránsito a los cielos (denominación muy común en la Iglesia Católica Romana) –en anticipación a la general resurrección-, siguiendo los pasos de Cristo en su vida resucitada, y el por qué el Ayuno de la Dormición de los ortodoxos, se asimila tanto a los preparativos cuaresmales para la Pascua. Se trata de ver en María, un anuncio de lo que la totalidad de los cristianos pueden llegar a ser.
Dormición vs. Asunción.


La Dormición: panel de marfil, de hacia los siglos X u XI (Musée de Cluny). Icono absolutamente bizantino en su trazo, carece de la candela bautismal (el taburete aparece vacío); en cambio hay una interesante dinámica (parte superior), entre los ángeles que sirven a Cristo, y que se llevan el alma -recién nacida al cielo-, de la Virgen tomándola de sus manos --se representa en escenas sucesivas.


El mismo 15 de agosto –sobre la base de la misma festividad antigua-, se celebra la fiesta católica romana de la Asunción de María. Dormición y Asunción, son diferentes nombres del mismo evento, la salida de la Virgen María fuera de este plano terrestre; sin embargo, las creencias no son exactamente las mismas.
La Iglesia Ortodoxa enseña que María murió de una muerte natural, como todos los seres humanos; y que su alma fue acogida por Cristo después de su muerte; que su cuerpo fue levantado al tercer día de su muerte al tiempo que su cuerpo y alma eran llevados al cielo en anticipación a la general resurrección que la Iglesia enseña en sus Credos. Su tumba fue hallada vacía al tercer día. El Obispo ortodoxo británico Kállistos Ware dice:

...la tradición ortodoxa es clara, y no vacila en reconocer como punto central [de la Dormición]: que la Santa Virgen padeció –como lo hizo su Hijo-, una muerte física, aunque su cuerpo — como el de Él — fue posteriormente levantado e entre los muertos y ella llevada al cielo, en cuerpo y alma. Ella ha pasado más allá de la muerte y el juicio, y vive plenamente en la Era venidera. La Resurrección corporal... ha sido –en su caso-, anticipada, y es ya un hecho consumado. Esto no significa –sin embargo-, que ella quede disociada del resto de la humanidad y colocada en una categoría diferente: porque todos aguardamos participar algún día en aquella misma gloria de la Resurrección corporal de la cual ella disfruta desde ahora [2] .

La teología y la práctica litúrgica de la Iglesia Ortodoxa, se refieren a los difuntos como “dormidos en el Señor”, lo cual parece mostrar que “dormir”, no es sino una manera cristiana de hablar de una muerte que ya no destruye a la persona, como consecuencia del pecado, sino que es un sueño, en espera de la total restauración del cosmos en la salvación y redención en Cristo.
La enseñanza católica romana sostiene que María fue “asunta” (llevada) a los cielos de manera corporal. Algunos católicos romanos concuerdan con los ortodoxos en que esto sucedió una vez que María hubo muerto, mientras otros sostienen que ella no experimentó la muerte. El Papa Pío XII, en su Constitución Apostólica, Munificentissimus Deus (1950), definió dogmáticamente la Asunción, no obstante, parece dejar abierta la pregunta sobre si María padeció o no la muerte a propósito con su salida de este mundo, pero alude a su muerte como un hecho al menos cinco veces.
Generalmente, la teología católica romana deriva la idea de la no-muerte de María de la creencia de esta Iglesia en la Inmaculada Concepción (definida en 1854 por Pío IX), la cual consiste en que María habría sido preservada de la culpa del Pecado Original “desde el primer momento de su ser natural”, y –por tanto-, de la consecuencia más importante de éste: es decir, la muerte.
Desde la teología Escolástica (decadente) del Concilio de Trento, se enfatizaba la diferencia entre Asunción (que María fue llevada al cielo), y Ascensión (que Jesús ascendió por propio poder al cielo). Sin embargo, estas afirmaciones doctrinales, parece que no toman en consideración los propios textos del Nuevo Testamento que afirman que el propio Jesús “fue llevado”…
“Dicho esto, mientras ellos lo estaban mirando, Jesús fue levantado, y una nube lo envolvió y no lo volvieron a ver.” (San Lucas 1: 9).
Panorama anglicano de la celebración del 15 de agosto.
Las Iglesias de la Comunión Anglicana están de acuerdo en que la Iglesia –como un todo-, está dividida, y ninguna de sus partes, por sí sola (como se consideran ellas mismas, y consideran a la Iglesia Ortodoxa y a la Iglesia Católica Romana), puede definir dogmas sin la intervención de un Concilio Ecuménico –cosa imposible de efectuarse mientras la Iglesia permanezca dividida.
Este es un primer punto que aclara que los dogmas marianos de la Inmaculada Concepción y la Asunción no pueden ser obligados a creerse desde el punto de vista anglicano. En la práctica, algunos anglicanos del ala anglocatólica conservadora, creen privada y piadosamente estas afirmaciones; pero –igualmente en la práctica-, muchos más anglicanos evangélicos, liberales y hasta anglocatólicos liberales, las rechazan como opuestas a la teología general sobre la salvación. En algunos sectores anglocatólicos liberales, se mira con simpatía y se adopta –frecuentemente-, la opinión de la Iglesia Ortodoxa, como una opción de neutralidad.
La razón por la cual la Comunión Anglicana adopta –en sus diferentes provincias-, el 15 de agosto como Fiesta Mayor de Santa María Virgen, Madre de Nuestro Señor Jesucristo, es técnicamente la misma por la cual se suele fijar la fecha de conmemoración de cualquier otro santo –la fecha de su muerte o triunfo en Cristo.Los anglicanos sostienen las afirmaciones del Concilio de Calcedonia (año 451) –al igual que los católicos romanos, los protestantes clásicos, los ortodoxos y la mayoría de los cristianos orientales. Este Concilio Ecuménico afirma la Maternidad divina de María, a la cual se llama en griego: Theotókos (Deípara o “aquella que parió a Dios”), es decir, Theotókos no se traduce precisamente como: “Madre de Dios”, ni en el sentido de que María sea una “Diosa Madre”, o fuente originaria de donde Dios hubiera salido (o algo así). En la época en que la Iglesia definió este título para María, lo que se trataba de enfatizar era que Jesús era una sola Persona con dos naturalezas: una divina y otra humana, sin mezcla ni confusión, y que --siendo Dios--, había entrado en el cuerpo de María, donde se gestó y se formó como un ser humano, y fue dado a luz por ella siendo a la vez Dios y Humano verdadero.
El Concilio de Calcedonia usaba el título de Theotókos para María queriendo aclarar lo que pasaba con la Persona de Jesús. Pero luego vinieron la Reforma del siglo XVI y la Alta Crítica bíblica de los siglos XVIII y XIX. A partir de allí, las ramas evangélica y liberal del Anglicanismo –aún cuando reconocen la Divinidad-Humanidad de Jesús (que a fin de cuentas es lo más importante)-, y comprenden la función histórica y teológica del término Theotókos, han evitado éste por considerar que despierta malos entendidos en el lenguaje contemporáneo.
Es en este sentido, que el título de la Fiesta del 15 de agosto en el Anglicanismo, sea: Santa María Virgen, Madre de Nuestro Señor Jesucristo, entendiéndose que los Anglicanos aceptan a Jesucristo en los términos de los Credos y los Concilios, como: Verdadero Dios / Verdadero Ser Humano. La manera en que cada anglicano considere la muerte, dormición y/o asunción de María, no son asunto de dogma ni obligación de fe, ni pueden enseñarse obligatoriamente en la Iglesia.
La práctica litúrgica ortodoxa.
Ortodoxos y católicos romanos sostienen que –de un modo u otro-, María fue llevada corporalmente al cielo. La creencia ortodoxa que reconoce que María “durmió en el Señor”, queda expresada en los textos litúrgicos para la Fiesta de la Dormición, que es una de las doce Grandes Fiestas de la Iglesia Ortodoxa; no obstante, tampoco esa Iglesia a definido jamás como dogma esta cuestión, ni lo ha convertido en un prerrequisito para el Bautismo.
La observancia de esta festividad entre los Orientales católicos romanos (como Maronitas, Melquitas, Armenios y Etíopes católicos, etc.), se corresponde con la de sus contrapartes del lado no-católico-romano; sin embargo, como católicos romanos que son aquéllos, deben atenerse a la definición dogmática de la Asunción de María.
En muchos lugares del Oriente cristiano, es costumbre bendecir hierbas aromáticas en esta fiesta, así como también la ceremonia de la “Sepultura de la Theotókos”, durante una Vigilia de toda la noche. El orden de este servicio se basa en el del Epitáfios Thrínos, u Oficio de Viernes Santo por la noche (que en realidad es el del Sábado Santo. Un icono del Epitafios de la Theotókos, rico bordado que representa a la Virgen yacente, es llevado en procesión mientras se cantan himnos de lamentación que se alternan con el Salmo 118. El Epitafios se coloca en andas y se lleva de un modo similar al del Epitafios de Cristo durante la Semana Santa.


Ejemplo de ícono bordado del Epitáfios de la Theotókos.

Esta práctica comenzó en Jerusalén, de donde se llevó a Rusia, y se siguió en varias catedrales tituladas como, de la Dormición, en particular, la de Moscú; la práctica se diseminó entre los ortodoxos rusos, si bien no es un servicio que se celebre igual en todas las parroquias ortodoxas, ni en catedrales o monasterios. En Jerusalén, el servicio se canta durante la Vigilia de la Dormición. En algunas iglesias y monasterios rusos, se celebra al tercer día luego de la Fiesta.

La Dormición tiene una Antefiesta y una octava u ocho días de Postfiesta. La Dormición se enmarca y acentúa entre tres fiestas en honor de Cristo conocidas como las “Tres Fiestas del Salvador el Agosto”: la Procesión de la Cruz (01 de agosto), la Transfiguración (el 06), y la fiesta del Icono de Cristo Ajeiropoiêta o “No hecho por mano” (el 16).

Desarrollo de la tradición de la Dormición.


Icono de la Dormición: Teófano el Griego, Escuela de Novgorod, Rusia1392. La Theotókos aparece yacente sobre un lecho rodeada de los Apóstoles.. Al centro, aparece Jesucristo en una mandorla o almendra que indica su condición ascendida y gloriosa, llevándose el alma de la Virgen María (un serafín ardiente, aparece detrás de Cristo). Al centro, ante el lecho mortuorio, arde la llama de la candela del Bautismo. A ambos lados de Cristo, aparecen, los Hieromártires Dionisio el Areopagita e Ignacio el Teóforo quienes, conforme a la tradición sagrada, han sido los transmisores del relato de la Dormición. La Escuela de Novgorod es de una austeridad de trazos y un hieratismo rayano en un simple geometrismo, las figuras se alargan místicamente el cuerpo hasta ocho veces la medida de la cabeza.


Esta tradición asocia varios lugares geográficos, como Jerusalén –donde se hallan la Tumba de María y la Basílica de la Dormición, y Éfeso, donde está la Casa de la Virgen María, e incluso Constantinopla. Los primeros cuatro siglos de la Era Cristiana, guardan absoluto silencio sobre el destino final de la Virgen María, aunque se asegura –sin que haya documentación-, que esta Fiesta comenzó a celebrarse en Jerusalén poco después del Concilio de Éfeso [3].
A fines del siglo V aparecen las más primitivas tradiciones acerca de la Dormición de María en manuscritos, Stephen Shoemaker ha detectado [4] la repentina aparición de tres diversas tradiciones narrativas que describen el fin de la vida de María: y las ha caracterizado como: los relatos de la “Palmera del Árbol de la Vida” : los “Relatos de Belén”; los “Relatos Coptos” y los “Relatos atípicos”.


Esta delicada ilustración alemana de 1956 en una tarjeta Art Déco de reminiscencias bizantinas, se centra en el hecho mismo de la Dormición-Muerte de la Virgen. El símbolismo bautismal-pascual de la candela encendida es sumamente expresivo y central, de hecho está colocada ocupando el sitio que tradicionalmente se reserva a Cristo en la iconografía. El medio círculo sugiere la mandorla de Cristo, mientras las iniciales griegas de Madre de Dios (Mêter Theoû) cobran una importancia que jamás tienen en la iconografía bizantina. El místico ramo de azucenas dejado -como por descuido-, en una esquina (a la cabeza), no sólo es un ícono de la sencillez de María, sino parece una evocación deliberada de aquellos versos de San Juan de la Cruz: "Quedéme y olvidéme, el rostro recliné sobre el Amado, cesó todo y dejéme -dejando mi cuidado-, entre las azucenas olvidado..." Miguel Zavala+

Notas:
1. ^ En el Ayuno de la Dormición, siempre se canta la Paráklisis Menor. El manual Typikón prescribe que ambas Paráklisis se canten en tardes alternativas: Si el 01 de agosto cae entre semana, el ciclo comienza con la Paráklisis Menor; y si cae en sábado o domingo, se comienza con la Mayor.
2. ^ Obispo Kallistos (Ware) de Diokleia, en: Festal Menaion (Londres: Faber & Faber, 1969), p. 64. (Disponible en la Biblioteca del Padre Miguel Zavala).
3. ^ Un ejemplo representativo de la enseñanza ortodoxa es el que ofrece Sofía Fotópoulou:

“No disponemos de datos históricos que indiquen cuánto tiempo permaneció en la Tierra la Madre de Dios luego de la Ascensión de Cristo a los cielos, ni cuándo ni dónde, ni cómo murió, pues los Evangelios nada dicen de esto. La fundación de la Fiesta de la Dormición ha de hallarse en la Tradición Sagrada de la Iglesia, que data de tiempos apostólicos, en los escritos apócrifos, la fe constante del Pueblo de Dios, y la unánime opinión de los Santos Padres y Doctores de la Iglesia de los primeros mil años del Cristianismo” The
Dormition of the Theotokos
.
4. ^ Stephen J. Shoemaker, 2003. Ancient Traditions of the Virgin Mary's Dormition and Assumption (Oxford University Press).
Consúltese también:

Assumption Cathedral (En Rusia).
Death of the Virgin Este tema en el Arte Occidental.
Lectura subsecuente:
Shoemaker , Stephen J. 2003. Ancient Traditions of the Virgin Mary's Dormition and Assumption (Oxford University Press).
Enlaces externos:

U.I.O.G.D.

2 comentarios:

Sharif Bujanda dijo...

Es curioso,la fiesta principal del monasterio de Nuestra Señora de Balamand es precisamente la Dormición, pero como es en verano, solo hasta este año, el último que estoy aquí, la he podido presenciar. El epitafio es ruso, y por supuesto, magnífico.
Lindo artículo, gracias.

Gener dijo...

Qué increíble acontecimiento. Gracias por dejar toda esta información que muchos cristianos desconocemos. Qué rica es la tradición cristiana.