sábado, 26 de julio de 2008

Reflexión sobre “Misterios Mayores y Menores” de
Arthur E. Waite, respecto de la
Iniciación Cristiana.
Pbro. Miguel Zavala Múgica+
(Se sugiere leer el texto Misterios Menores y Mayores, de Arthur Waite, que aparece inmediatamente debajo de este artículo).



Waite aborda el asunto de los Misterios de Eleusis (denominación que abarca dos clases de Misterios, los mayores, celebrados en Agra, y los menores, en la propia Eleusis. Una clase de ritos y ceremonias celebrados localmente en Atenas, en la Grecia antigua.
Para Waite, el interés fundamental está en derivar este estudio hacia su explicación del simbolismo y los rituales de la Francmasonería, que se concibe a sí misma como continuadora del Esoterismo de la tradición occidental, sin embargo, esto es interesante para los cristianos así como para los estudiosos del comparativismo religioso, porque –en el siglo I d.C.-, las religiones de misterio (o religiones mistéricas), fueron el caldo de cultivo del Cristianismo, el cual acabó por recibir en su seno muchas prácticas y conceptos aportados por estos sistemas de creencias, dado que la popularidad de estos misterios continuó hasta muy entrada la Era Cristiana.


Como en estas vesperales luces del Mediterráneo libanés: La Epopteía es la visión superior de uno mismo y de la realidad, objetivo espiritual de los Misterios de Eleusis, contemplación "del mundo, como condensado en un destello de sol", entre tinieblas. (FOTO: Sharif Bujanda).


Religiones mistéricas.
En las últimas centurias anteriores a la Era Cristiana, la afluencia de culturas del Oriente (Asia Menor, Egipto, Babilonia, etc.) hacia la Hélade (Grecia), y lo que vino a ser, después, el Imperio Romano, se hizo muy rica y variada, dado el tráfico comercial y militar hacia uno y otro lado del mundo conocido.
Así, algunas que en Oriente eran religiones populares y abiertas a todo el pueblo, al llegar a Grecia y el Imperio Romano, se convertían en asunto de unos cuantos –especie de clubes filosóficos y/o religiosos-, y convivían así con los cultos y religiones oficiales en Occidente. Se trataba de religiones personales, individualistas –exactamente como lo son ahora muchos cultos y religiones de la New Age-, alejadas, aunque no necesariamente contrapuestas al corporativismo o al carácter cívico de las religiones dominantes. A los adeptos a los misterios, rara vez se les exigió (como sí pasaba con el Judaísmo y el Cristianismo) que abjuraran o se alejaran de sus religiones familiares o convencionales.
Técnicamente, estaba prohibido que los ciudadanos romanos participaran en cultos de misterio, puesto que se les exigía la lealtad cívica y religiosa a la religión de Roma; quizá ello halla ayudado a que los festejos públicos –con frecuencia desenfrenados y lascivos-, asociados con estos cultos, haya sido –únicamente en algunos casos-, la manera como muchas de estas religiones llegaran a Roma. Es el caso de Baal-Hadad, Atargatis (ambos, deidades sirias o arameas), o el culto de Mâ , una diosa madre oriunda de Capadocia que más tarde compartiría elementos con la Cibeles, de Frigia, también una diosa madre muy importante.
Podemos comparar esto con los festejos sociales, rodeados de alcohol, vendimias comerciales, prostitución y delincuencia, que eventualmente se desarrollan en torno a las fiestas de algún santo cristiano… ni el mundo ni la humanidad han cambiado gran cosa.
Cuando en la Carta a los Efesios, el autor dice: “…un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos…”, postula la unicidad de opciones del Cristianismo, teniendo en cuenta su contraposición al clima religioso de la época, que permitía una multiplicidad de kýrioi (“señores”), theoí (“dioses”), e iniciaciones (baptísmata).
Vestigios de elementos mistéricos en las liturgias cristianas más antiguas.
Sin embargo, el Cristianismo fue parte –al menos en sus primeros dos siglos-, de aquel mosaico de religiones mistéricas, e incorporó en sí mismo, muchos ritos y ceremonias que caracterizaban a aquéllas. Muchos elementos de las liturgias más antiguas así lo demuestran, como veremos entre las ceremonias del Bautismo, pero también en algunas ceremonias durante la Eucaristía; por ejemplo, la no admisión de los no-bautizados (no-iniciados) a la comunión. En las liturgias ambrosiana y bizantina hay ritos para la exclusión de los no-bautizados después de la instrucción (hoy diríamos: Liturgia de la Palabra) y antes del sacramento o misterio, propiamente dicho, (hoy diríamos, la consagración, o la Liturgia de Comunión).
Rito ambrosiano, en latín (Milán, Italia):
Catechumeni recedant… iudaei, heretici,
pagani…
et omnes cuius cura non est, recedant!
“¡Salgan los catecúmenos…! ¡judíos, herejes, paganos…
y todos aquellos que no tengan asunto , salgan!”

Rito bizantino, en griego:

Oì kathêjouménoi, proélthete! …
’´Osoi kathêjouménoi proélthete!

“¡Catecúmenos, salid!...
¡Todos los catecúmenos salid!”
También podemos ver que en el Cristianismo primitivo –como en las religiones mistéricas-, existía una disciplina de arcano; esto es: no divulgar lo que se había aprendido o conocido, un ejemplo claro está en el koinonikón o himno de comunión de la liturgia bizantina de San Juan Crisóstomo:

Toû deìpnou soû toû mystikoû,
sýmeron Yié Theoû,
koinonòn mé parálabai,
’où mê gàr toîs ’éjthrois soû
toû mystêrion ‘ypò,
’où fýlima soì dôso
-katapér ‘o ’Ioûdas,
’àl’os ‘o lystês ‘omologó soì:
--“Mnêsthiti moû, Kýrie,
’en tê Basileía soû!”
“Mnêsthiti moû, ‘Ágie,
’ótan ’èltheis
’en tê Basileía soû!”
“Mnêsthiti moû, Déspota,
’ótan ’èltheis
’en tê Basileía soû!”
……………………………………..

“A tu banquete místico,
hoy –oh Hijo de Dios-,
admíteme como partícipe,
Pues a tus enemigos
No revelaré tu misterio;
Ni te daré un beso,
como lo hizo Judas.
Sino –como el ladrón te confesaré:
--‘¡Acuérdate de mí, Señor,
en tu Reino!
¡Acuérdate de mí, Santo,
cuando vengas en tu Reino!”
¡Acuérdate de mí, mi Amo,
cuando vengas en tu Reino!’ ”
El nuevo nacimiento.
Volviendo al tema de las religiones mistéricas, es interesante subrayar que se trata –en general-, de religiones de fertilidad, que implican un mito de muerte y resurrección, y representan el ciclo anual de la naturaleza (como en las religiones de los países orientales de donde procedían); esta base común a muchísimas religiones primitivas, permitió la facilidad en compartir ritos y ceremonias entre estas religiones –el Cristianismo incluido-, como resulta evidente en el esquema del ciclo litúrgico y en el profundo sentido mítico que subyace a los sacramentos del Bautismo y la Eucaristía.
Waite se pregunta si los Misterios de Eleusis habrán incluido acaso la revelación de la doctrina de un Dios único, la “caída” del ser humano, su inmortalidad y el modo de “retornar” a Dios. Menciona también los grados iniciáticos de: Mysta (místico) y Epopta (vidente).
La tradición monástica –tanto latina como bizantina-, heredará el tener un sistema de grados de diversas escuelas de misterios –como los de Eleusis. El contacto entre estos misterios y el Cristianismo está documentado –como señala Waite-, en el escritor cristiano del siglo II: Tertuliano, quien habla de la gradación y de los años que había que pasar el iniciado en un nivel, para poder pasar a otro.
Cuando Waite habla de “lustración”, se refiere al baño de regeneración (o “nuevo nacimiento”) que se ejecutaba en los Misterios Eleusinos, lo mismo que en otras muchas escuelas de misterios. El título “baño de la regeneración”, hasta hoy, sigue siendo la referencia aprobada al Bautismo Cristiano en la Iglesia. El ayuno solía ser parte –también-, de la misma preparación catecumenal al Bautismo, y de la disciplina de arcano hemos hablado ya.
El rito de ablución (inmersión, creo que sería más correcto), en agua salada de mar, se vio sustituido –durante siglos-, por la adición de sal al agua que había de consagrarse para el Bautismo, lo cual hace sentido también con el trasfondo hebreo de la Cristiandad, se recordamos que el agua representa el mar caótico precio a la Creación. El ceremonial del fuego, se concretó a la entrega al neófito, de la candela encendida (en el Cirio Pascual, ya en la Edad Media). Dice Waite: “se supone que las llamas de ciertas antorchas –que eran pasadas de mano en mano–, purificaban al grupo o cohorte de postulantes”. Esto recuerda la manera en que la luz del Cirio Pascual se transmite desde el Cirio, hacia todos los congregantes, en la Vigilia de Pascua.
El ex ópere operato y la decisión personal.
Al decir que: “No había nada ex opere operato”, Waite (como hace Oswald Wirth –otro teórico esoterista francmasón-, en su obra La Iniciación Masónica) se refiere a una expresión latina usada en la Iglesia medieval para referirse a la eficacia inmediata de los ritos y ceremonias sobre la persona que los recibe (recipendiario), doctrina muy discutida y cuestionada en la Iglesia Católica Romana después del Concilio Vaticano II, y desde luego, ausente del Protestantismo. Las Iglesias Anglicanas –fieles a su tradición de via media (muchas veces acusada de ambigua)-, y los sectores más liberales de la Iglesia Católica Romana, guardan una idea balanceada de los sacramentos como signos eficaces per se, en tanto que testimonian la Gracia o voluntad y disposición salvífica de Dios, pero que obligan al creyente a trabajar su propia respuesta a la Gracia. Cierta línea de tradición de la Iglesia Ortodoxa –en algunos Padres Orientales-, llega a señalar que un Bautismo recibido, pero no trabajado por el creyente, queda nulo.
Waite afirma que, para Platón las ceremonias de purificación –en los Misterios de Eleusis-, liberaban de culpa y consecuencias de crímenes, en esta vida y en la otra; añade que las comprendía sacramentalmente (signo exterior de una gracia interior), lo cual es correcto, pero sigue diciendo que “del mismo modo en que se entiende el sacramento de la confesión en la Iglesia Latina –supeditado a la adecuada disposición del penitente y a que haya vuelto su corazón hacia Dios…” Es posible, pero más bien habría que conectarlo directamente con el Bautismo, cuyo lavamiento de pecados queda atestiguado por San Cirilo de Jerusalén en sus Catequesis Mistagógicas o “guías de conducción a los misterios” (¡hasta el nombre resulta análogo a las escuelas mistéricas!), recuérdese que el Bautismo de creyentes (adultos) –quienes tenían que tomar una decisión ante la perspectiva de ser bautizados-, era la norma en la Iglesia Cristiana, aún hasta muy entrado el siglo VII.
Dice Waite que Aristóteles señala que la iniciación no era una enseñanza concreta doctrinal, sino un aprendizaje simbólico por impacto dirigido al entendimiento y a las emociones. ¿Cabría preguntarnos si el Cristianismo gozó de esta cualidad alegórica y simbólica en sus inicios? Parece que sí –a juzgar por el tipo de imágenes usadas en sus primeros tiempos: los graffiti de las catacumbas que representan conceptos, y no a personas propiamente dichas –por ejemplo Noé en el arca no es “Noé”, sino la salvación en la Iglesia, la madre con el niño –tomada de la Virgen María-, más que ser ésta, es la maternidad de la Iglesia respecto de los creyentes (¿la maternidad de Dios, acaso?). La de las catacumbas es una Cristiandad simbólica y pre-dogmática; la Iglesia posterior al Concilio de Nicea (325 d.C.), se define a través de dogmas que se ve obligada a establecer para definir ciertos enfoques doctrinales.
Iluminación o epopteía.
Muestra Waite que, en la iniciación mayor se presentan a la contemplación de los epoptas, mitos más complicados y ajenos a la religión pública, que proporcionaban un mayor conocimiento de la naturaleza interior de los dioses. Epopteía significa una “visión superior” (’epì = “sobre” / ’ópsis = “visión”), autopsía, es la observación de sí mismo (’autòs = “uno mismo” / ’ópsis). De los epoptas se decía que contemplaban a los dioses en su misma esencia.
Con frecuencia la acusación que se hace al Gnosticismo desde el Cristianismo tradicional ortodoxo, es el establecimiento de doctrinas públicas y de misterios reservados a los más conocedores o avanzados. Sin embargo, el propio Jesús hablaba en parábolas a la multitud y reservaba las explicaciones más complejas a sus discípulos, en enseñanza privada. No se trata tanto de una discriminación de personas, sino de una distinción lógica y natural de grados de avance en el conocimiento y el crecimiento espiritual.
Waite usa los términos tó ’on (en griego: “el ser”), y los términos latinos: entia y essentia para hablar del ser y la esencia, ésta no puede verse ‘cara a cara’, como a una persona, pero se trataba de representar –con esas palabras-, el paso de una ceguedad a la contemplación de una iluminación, que aquí la explicación de que al Hades o reino de la muerte, se le represente como una oscuridad profunda, mientras Zeus como fuego amorfo (la luz misma), se trata de lo que los místicos cristianos primitivos llamarían: fylokalía, la “contemplación de la belleza”.
Citando Waite a Apuleyo: “Vi al sol brillar en las altas horas de la noche con un esplendor luminoso”; ¿quién no recuerda aquí las palabras de San Juan en el prólogo de su Evangelio: “La Luz en las tinieblas resplandece”. No puedo menos que recordar el relato de San Gregorio Magno en el II Libro de los Diálogos, acerca de la visión de San Benito en la que éste contemplara el mundo entero “como condensado en un rayo de sol…” Benito también –en lo más oscuro de la noche-, contempla toda la enorme pequeñez del mundo, reducida a un purísimo rayo de luz de un fuego amorfo.
El Bautismo tiene su propio nexo con Jesucristo y su obra de salvación en el mundo; pero la experiencia de iluminación, en particular el alcanzar un nivel de contemplación de sí mismo y de la realidad como condensada en la pureza y la simplicidad de la luz, es algo a lo que está llamada la universa humanidad, desde sus diferentes ámbitos de vida.


U.I.O.G.D.
Misterios Menores y Mayores
Arthur Waite.
Para quienes se preocupan por profundizar en los lazos que unen al cristianismo con otras tradiciones religiosas y filosóficas, aquí hay un escrito muy culto e interesante sobre las religiones mistéricas en el mundo helenístico, que bien pueden mostrarnos el universo de ideas entre el cual nació el cristianismo. Este es un texto NO-religioso, tomado de un enlace de filosofía hermética (tampoco religioso), que recomendamos a los interesados:
http://www.geocities.com/antologia_hermes/095misterios.htm
Este texto (traducido aquí a partir de la edición de Wings Books, Random House, New York 1996) forma parte del acápite "Eleusinian Mysteries" de la obra A New Encyclopædia of Freemasonry, de Arthur E. Waite, destacado masón estadounidense (1857-1942). Una reseña de esta última puede leerse en:
(Traducción: Marc García).

He dado a entender que se celebraban Misterios Menores y Mayores en Eleusis, y ya que es obvio que los primeros eran en cierto sentido una introducción a los segundos, parece razonable suponer que juntos formaban una unidad, del mismo modo que el grado de Novicio en la alta Orden de Caballería conducía al título de Caballero y estaba incompleto sin él. No obstante, M. Ouvaroff, un escritor francés de principios del siglo diecinueve, afirmó como puntos altamente probables 1) que los Misterios Mayores eran completamente distintos de los Menores; 2) que no hay ninguna prueba de que todos los Mystae pudieran convertirse en Epoptae; 3) que si hubiese sido posible tal progreso indiscriminado, los Misterios Mayores habrían sido traicionados casi con certeza; 4) que había un principio de selección en el trabajo y un muro divisorio en forma de una doctrina doble; 5) que los Misterios Menores no enseñaban nada en conflicto directo con el politeísmo, pero que 6) los Misterios que venían a continuación impartían nociones justas con respecto a la Divinidad, la caída del hombre, su inmortalidad y el modo de retornar a Dios; 7) que –de acuerdo con Galeno–, los hierofantes entregaban ciertos libros secretos a los Epoptas que sólo ellos podían leer.
La hipótesis de Ouvaroff acerca de una puerta sellada entre los dos Ritos y de su apertura sólo a aquellos que eran favorecidos por una elección especial no está sostenida por ninguna evidencia. Unos veinticinco años antes, el Barón de Sainte-Croix afirmaba que la difusión del Cristianismo en Grecia hizo que los Guardianes de Eleusis fueran mucho más cuidadosos con las admisiones a los Misterios Mayores, y esta es la razón por la que –de acuerdo con Tertuliano–, había un intervalo de cinco años entre ambos Ritos, mientras que al parecer en los tiempos antiguos, según el testimonio autorizado de Plutarco, un Mysta podía convertirse en un Epopta un año después de su iniciación.
Preliminares de la Iniciación y la Elevación.
Habiendo visto como la Suggestive Enquiry interpreta las lustraciones de los Misterios y las experiencias trascendentales que se supone que seguían a continuación, hemos de explicar que los Candidatos a los Misterios Menores eran requeridos para bañarse en el río Iliso, tras lo cual el Dadoûjos, oficiante de la ceremonia, hacía que colocasen sus pies sobre las pieles de las víctimas que habían sido sacrificadas a Júpiter. Se trataba, pues, de una observancia simbólica sin una eficacia inherente. La lustración estaba precedida de un ayuno y continuaba con una promesa solemne de secreto. El Candidato a los Misterios Mayores también se preparaba con un ayuno, con un Rito de Ablución en el agua salada del mar, y finalmente, con el fuego; se supone que las llamas de ciertas antorchas –que eran pasadas de mano en mano–, purificaban al grupo o cohorte de postulantes. Éste era nuevamente un procedimiento convencional, al igual que la continencia sexual impuesta en ambos casos antes de la participación en los Ritos. No había nada ex opere operato, aunque hay que entender que la impresión que produjo en los espíritus de Platón o Proclo debió diferir genéricamente de lo que experimentó Alcibíades. Mientras que este último compuso una burla vergonzosa de los secretos procedimientos en estado de embriaguez durante una orgía, Platón afirma que las ceremonias de purificación liberaban a quienes pasaban por ellas de la culpa y las consecuencias de los crímenes, no sólo en la vida terrenal sino también tras la muerte. Por tanto, Platón las comprendió sacramentalmente, como el signo exterior de una gracia interior, o del mismo modo en que se entiende el sacramento de la confesión en la Iglesia Latina –supeditado a la adecuada disposición del penitente y a que haya vuelto su corazón hacia Dios–. Decir otra cosa es desvariar.
Los Ritos de Agra.
Los Misterios Menores tenían lugar en Agra, en las orillas del Iliso, y los Mayores, en Eleusis mismo, al lado del mar. Un comentario curioso acerca de las especulaciones de Ouvaroff es que en los recuerdos del pasado, en términos comparativos, hay bastantes menciones a aquellos Ritos que su hipótesis supone haber estado protegidos por un muro de doble doctrina y una ley estricta de selección, mientras que no hay prácticamente nada sobre el proceder de los Ritos introductorios. Obviamente, éstos eran de una modalidad preparatoria en relación con aquellos que venían a continuación, y de ahí que se los haya descrito en términos que sugieren que sólo implicaban ceremonias de purificación. Hemos visto, no obstante, que los Misterios Mayores estaban precedidos por purificaciones de un tipo mucho más elaborado. Cualesquiera que fuesen las distinciones entre unas y otras, todas estaban ligadas por el nexo de la Leyenda Eleusina, la cual estaba distribuida de manera tal que los Misterios Menores representaban el retorno de Perséfone a la tierra mientras que los Misterios Mayores reflejaban su descenso a las regiones infernales y su experiencia en ellas.
Según Clemente de Alejandría, los primeros constituyeron los cimientos de las doctrinas ocultas y su superestructura fue erigida mediante los segundos. Se ha supuesto que la base de los Misterios tenía que ver con la necesidad de la virtud frente a una Providencia Divina vista como algo situado por encima de la especie de 'esquema de provisión' que podría connotar el mito general del Panteón griego. También se ha dicho que las representaciones de los Misterios Menores estaban diseñadas con el fin de exhibir la condición de un alma impura investida de un cuerpo terrestre “e inmersa en una naturaleza material”. Hasta aquí, en tal caso, eran una instrucción moral, una recomendación de la vida de la razón en oposición a la vida de los simples sentidos y sus apetitos. De acuerdo con Warburton, “no se pretendía exigir al iniciado nada difícil que no se le ayudase a realizar”. Había sacrificios a Deméter y Perséfone, y parece que los neófitos recibían instrucciones que estaban destinadas a ser desarrolladas más completamente en el estadio siguiente. Pueden haber tenido que ver con esa “renovación de vida y nuevo nacimiento en el hombre” que –según Müller– estaba implícita en la leyenda de Perséfone, quien personificaba originalmente “la desaparición y el retorno de la vida vegetal en la sucesión de las estaciones” pero se convirtió en la reina de los muertos o de aquellos que eran introducidos en la tierra y regresaban de su interior. Las representaciones de Agra concluían con la entronización de los Candidatos y la celebración de una danza ritual a su alrededor, según el Barón de Sainte-Croix –aunque la autoridad es Dion Crisóstomo, cuya referencia directa eran, no obstante, los Misterios de Samotracia, y en particular, su escena final.
Los Misterios Mayores.
Los Misterios Menores y los Mayores eran precedidos y sucedidos por una tregua por parte de aquellos que estaban en guerra: se dice que era proclamada en todas las ciudades y que era aceptada y observada por todos. En una palabra, la Hélade externa era puesta en un estado de reposo simbólico que podía dar lugar a las actividades sacramentales de la Hélade mística escondidas en el corazón de su religión. Los Festivales de los Misterios Mayores comprendían un periodo de nueve días sin incluir los Juegos Eleusinos, que naturalmente no formaban parte de los Ritos y se celebraban a intervalos establecidos –aparentemente, cada tercero y quinto año–. Sólo puedo hablar del proceder ceremonial sucintamente.
1) El Primer Día estaba dedicado a las Purificaciones Rituales, y los Candidatos eran reunidos fuera del Templo.
2) El Segundo Día era el de la inmersión en las aguas limpiadoras del mar, en el periodo de luna llena o cerca de él; era contemplado como un Rito de Regeneración, y deduzco que es por ello que los participantes en los Misterios de Eleusis eran llamados Hijos Regenerados de la Luna.
3) El Tercer Día era el del Ayuno Negro del Rito, y –según Plutarco–, era también un día de luto y de observancia ceremonial triste. Proclo dice que esta observancia conmemoraba las lágrimas de Ceres y Proserpina. Además estaba consagrado a la continencia, y encontramos vagas alusiones a un ceremonial del pastos o lecho místico que presumiblemente involucraba alguna prueba de mérito a tal respecto: simbolizaba la resistencia de Proserpina en su noche de bodas en el Hades. Finalmente, cada Candidato sacrificaba un cerdo joven que había sido purificado el día anterior en las aguas del océano.
4) El Cuarto Día era de procesiones, y se infiere de los comentaristas de Aristófanes que también se realizaban danzas místicas en un prado cubierto de flores.
5) El Quinto Día estaba marcado por la ceremonia de las antorchas que ha sido mencionada en relación con el simbolismo de la purificación por el fuego. Los portadores de las antorchas eran, de manera más especial, los Candidatos, quienes entraban en el Templo de Ceres de dos en dos, y se dice que las llamas difundían un aroma inefable. Durante la ceremonia prevalecía un silencio de veneración puesto que se conmemoraba la búsqueda de Deméter, quien encendió una antorcha en la oscuridad sobre los fuegos del Etna y así buscó a Proserpina.
6) Parece que la procesión de antorchas del Quinto Día era una observancia que se cumplía con luz de día; el Sexto Día, no obstante, estaba consagrado a Yaco y se portaban antorchas en la oscuridad al traer su estatua de Atenas. Yaco forma parte de los Ritos de Eleusis siendo hijo de Zeus y Perséfone y habiendo asistido a Deméter en su búsqueda. Éste era el festival más popular de todos los que jalonaban el progreso del Rito. De Atenas a Eleusis, la multitud acudía de todas partes para tomar parte en los sacrificios, las libaciones y las danzas que se celebraban en los santuarios del camino. Todo el mundo llevaba coronas de mirto y los diferentes tipos de instrumentos musicales contribuían con su clamor a la procesión. Se advertirá que, pese a la reserva que caracterizaba a los Misterios en sí, no había ninguna con respecto a sus aspectos exteriores; del mismo modo que los Candidatos procedían de las cuatro partes del mundo conocido, resultaba que todo Atenas tomaba parte en la observancia, saludaba a aquéllos cuyas iniciaciones y elevaciones mantenían la conmemoración nacional y combinaba su bienvenida con burlas. No sé a qué hora salía la procesión de la ciudad –probablemente al despuntar el alba–, pero la media noche ya había caído sobre Eleusis antes de que la comitiva llegase allí, de modo que ésta se había convertido horas antes en una gran procesión de antorchas.
7) La Celebración de los Misterios comenzaba durante la sexta noche. Se ordenaba a los profanos e impuros apartarse del recinto, se abría el Templo de Deméter y los Candidatos entraban con la vista cubierta. También eran desnudados y revestidos con prendas de piel. Habiendo la mayor de las oscuridades, en medio de una furia sonora terrorífica, se mostraba a los Mystae la visión del Tártaro y de sus tormentos por medio de una representación; a continuación venía la visión del Elíseo. Se habla de (a) melodías celestes, (b) un cielo despejado, (c) perfumes fragantes y (d) prados floridos poblados por los Elegidos, quienes –como un escritor moderno se ha atrevido a decir– "danzaban y se divertían con juegos inocentes y pasatiempos". Tal era la vida bendita por venir que ofrecía la iniciación en Eleusis –la Better Land de la Sra. Hemans establecida con menor intensidad.
8) No está claro en los registros, pero es probable que la estatua de Yaco fuese transportada de vuelta a Atenas en el Séptimo Día con las mismas observancias. En cualquier caso, los Candidatos –o al menos, los que eran llamados a participar en el último Grado de los Misterios, el de los Epoptae– se quedaban alrededor del recinto del Templo. Entre esta elevación y la anterior pasaban doce meses completos. Tenía lugar en la Séptima Noche, y ha sido descrita por Hipólito –nuestra única y muy tardía autoridad– como el “Sagrado Matrimonio de Zeus y Deméter”. Estas divinidades eran personificadas por el Hierofante y la Alta Sacerdotisa –también llamada Hierophantide–, quienes se dice que se retiraban a la oscuridad durante un periodo que simbolizaba la noche de bodas y retornaban radiantes con esplendor, llevando el Hierofante una espiga de trigo, “el más perfecto misterio de los Epoptae” según Hipólito. Aquél proclamaba al presentarla el nacimiento de un niño sagrado. En una lectura espiritual de ello –de acuerdo con la ciencia de la Mística–, no cabe duda de que se trata de una simbólica muy alta y plena, pero queda como una cuestión abierta saber en qué modo era comprendida por el común de los Adeptos.
9) Los Misterios Menores se repetían en el Octavo Día, según nos informa Filóstrato, en beneficio de los Candidatos retrasados. Ello se justificaba por la leyenda de Asclepio, quien llegó de Epidauro después de la primera celebración siendo ésta repetida en favor suyo.
10) En el Día Noveno no había más observancia ceremonial que las libaciones de vino, el cual era vertido con dos aguamaniles, uno hacia el sol levante y otro hacia el sol poniente; el sacerdote que oficiaba miraba sucesivamente hacia el cielo y la tierra, el padre y la madre de todas las cosas. Esto está dicho con la autoridad de Proclo.
Una Conclusión General.
Estamos ahora en condiciones de enjuiciar la tesis relativa a los Misterios formulada con palabras de gran solemnidad en la Suggestive Enquiry. El místico no era unido a la Naturaleza Divina por medios divinos; no recibía la iluminación divina ni participaba en la substancia de la Deidad; no era liberado espiritualmente por las lustraciones practicadas en los Ritos; no pasaba por una muerte figurativa inducida por un trance magnético o de otro tipo; ni tampoco lo Divino en su interior era asimilado por lo Divino en el universo.
El encanto romántico de la iniciación es una cosa, pero los hechos recordados son otra y muy distinta, desafortunadamente. Si hubiese podido presentarlos como tales o hubiese podido hacerlo confiando en la visión de otro testigo, habría alcanzado antes y más simplemente la meta de mi investigación. Así, resulta que, en vez de una iluminación comunicada directamente por aquellos que estaban iluminados –Adeptos y Epoptas en el sentido trascendente, o “hierofantes resplandecientes con la Deidad”–, 1) los Candidatos de Eleusis eran testigos o bien participaban de una representación dramática que, a grandes rasgos, es comparable a los procedimientos rituales de la Masonería; 2) que, aparentemente, la iniciación y la elevación tenían lugar de forma multitudinaria, y a ellas acudían los filósofos, los estudiantes pobres y la gente común a pie, mientras que los ricos eran trasladados en carros; 3) que allí se ofrecía –pues lo era– una gran y desordenada variedad de visiones objetivas, representaciones escénicas y más cosas; 4) que era asunto del auditorio extraer provecho de ello o no; 5) que la mayoría de los iniciados se marchaban llevando consigo, principalmente, una instrucción ampliada acerca de “un futuro estado de recompensas y castigos” además de los secretos oficiales y de todo lo que podía haber de recuerdo precioso en los discursos de los hierofantes –acerca de lo cual no sabemos nada en absoluto–; 6) que, en palabras de Isócrates, el premio duradero eran “unas expectativas agradables en lo tocante a la muerte y la eternidad”.
Según Aristóteles, los iniciados no aprendían nada en un sentido concreto sino que sólo recibían impresiones, y el alemán Lobeck, presumiblemente en base a esto, ha afirmado que los Misterios de Eleusis eran, en realidad, “asuntos insignificantes”. Pero si preferimos la evidencia de Platón, los Misterios fueron establecidos “para mejorar la crueldad de la raza, exaltar su moral y refinar sus modos”. Por lo tanto, digámoslo de nuevo, los Misterios eran como la Masonería, un sistema de alegorías y símbolos que encubre una enseñanza ética y espiritual cuyo valor final reside en guiar la vida de la doctrina impartida en su seno.
Doctrina de los Misterios.
Permanecen –por encima de todas los cuestiones tratadas-, aquellas cosas que necesariamente se nos escapan porque los memoriales guardan silencio acerca de ellas, recordando las plegarias de los Misterios. ¿Qué eran aquellas frases inscritas en el Petroma o tabla de piedra que son descritas como una lección terrible? ¿Se enseñaba en Eleusis la doctrina de la unidad en Dios más allá de todas las máscaras e imágenes de la mitología griega, tal como Warburton y otros han creído? ¿Era la doctrina secreta, por el contrario, un invento tardío y vago acerca de aquélla, que trataba de leyes y legisladores, del descubrimiento de la agricultura y de la preparación de la siembra y de la cosecha, tal como el Barón de Sainte-Croix concluye? La veneración por los Misterios que muestran los grandes filósofos espirituales impide esta segunda visión, y a partir de las consideraciones hechas anteriormente, es más razonable inferir que la gran representación no estaba desprovista de un gran significado en su contexto de lugar y periodo.
Warburton parece estar más próximo de la verdad que otros que han expresado dudas acerca de sus hallazgos; o bien la Doctrina de la Unidad Divina entró en la filosofía procedente de los Misterios, o bien la filosofía interpretó los Misterios en el sentido de su propia doctrina. La vía media indicada por Lenormant, donde nadie puede hablar con certeza, es quizás la más sabia. “En la iniciación mayor”, dice, “lo que era presentado a la contemplación de los epoptai debía consistir en mitos más complicados y ajenos a la religión pública, mitos a los cuales se atribuía un significado más profundo y que proporcionaban un mayor conocimiento de la naturaleza interior de los dioses. De aquí deriva su nombre, epopteía y, sobre todo el término más significante de autopsia, el cual indica muy claramente que los epoptai tenían fama de contemplar a los dioses cara a cara en su misma esencia”. Naturalmente, es obvio que to 'ón, la entia y la essentiae no se ven cara a cara, pero tiene un significado simbólico que al dios del inframundo se le represente por medio de una gran oscuridad y a Zeus como un fuego sin forma. Así, también el héroe de Apuleyo, testificando acerca de sí mismo, dice: “Vi al sol brillar en las altas horas de la noche con un esplendor luminoso”. Debemos recordar, no obstante, que en un momento avanzado de los Misterios, los Candidatos contemplaban una imagen de Deméter vestida gloriosamente y manifestada en una luz deslumbrante, y que esto es ver “cara a cara” simbólicamente.
FIN
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U.I.O.G.D.

viernes, 25 de julio de 2008

Lambeth 2008, bajo la mirada del Obispo de Arizona
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http://www.lambethdaily.blogspot.com/

Traducción: Pbro. Miguel Zavala-Múgica+
Viernes 25 de julio, 2008
Día Ocho ...

Ha sido un día bastante tranquilo, no faltó alguna buena conversación. Esta mañana, en el estudio bíblico, algunos miembros de mi grupo nuevamente me aseguraron que no desean ver a la Iglesia Americana disciplinada por alguna forma de Pacto. Estos comentarios me fueron muy bienvenidos, porque ya me había estado sintiendo un poco paranoico de que tal fuera el caso.
Esta tarde tuve oportunidad de platicar con el Obispo de nuestra diócesis compañera en Dar es Salaam, Valentine Mokiwa, ahora Arzobispo de Tanzania. Fue bueno poder estar con él y aclarar algunos malos entendidos. También me di un receso de asuntos directamente relacionados con la Iglesia, y me fui a la presentación del equipo de la Biblioteca de Lambeth. Ya tienen más de la mitad de su amplio acervo, digitalizado y en-línea, y esperan que puedan terminar con el resto en breve. Si es usted una persona interesada en la historia de la Iglesia, este será un invaluable recurso. Y si es usted un exquisito de la arquitectura eclesiástica, querrá usted echar una ojeada a su colección en-línea de centenares de planos y dibujos: encuéntrela en http://www.lambethpalacelibrary.org/

Por la noche hubo una cena (¡esta vez sólo para cien personas!), con el Arzobispo y su esposa; ellos han distribuido a los participantes en la Conferencia en secciones, para invitar a cada una en cada uno de los días de trabajo.
Al retirarnos, obsequiaron a cada invitado con un plato conmemorativo. Me sospecho que después de toda esta comida, tender que pasármela a pan y agua cuando regresemos a casa. Esta noche, Laura aún tuvo que asistir a nuestra última sesión plenaria sobre la crisis ambiental y la responsabilidad de la Iglesia. Escuchamos una excelente presentación a cargo de la persona responsable del Museo Nacional de Ciencias, y de la “Tree Lady” (Dama Árbol) de África (no recuerdo su nombre) quien recién acaba de ganar el Premio Nobel por treinta años de plantar árboles en África. Mañana, más reuniones y ¡nuestra foto de grupo!
Vea el video en el blog del Obispo Kirk…
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Aquí estamos comiéndonos un costoso y –sin duda muy elaborado- almuerzo. ¡Un poquito fuera de lugar cuando apenas habíamos escuchado un discurso sobre de la pobreza en el mundo! Hacía mucho calor dentro de la carpa, así que no resultaba muy agradable pese al aire acondicionado.
Vea el video en el blog del Obispo Kirk…
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Aquí vamos caminando por el Puente de Westminster hacia el Palacio de Lambeth. ¡El Obispo Dean Wolfe, de Kansas se ve como si estuviera listo a saltar!
Vea el video en el blog del Obispo Kirk…
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Veo que aún no hay fotos en línea de nuestra visita a la Reina. Mientras tanto, voy a subir tres videos de la primera parte de nuestra visita a Londres el día de ayer. En éste nos vemos reuniéndonos para la marcha MDG en Londres. ¡Vean a Laura con su sombrero estilo Buckingham Palace!
Jueves 24 de julio, 2008
Día Ocho – Viaje a Londres.
(Sin fotos aún).

Hoy ha sido el “Día de Londres”, que tanto habíamos estado esperando, el día que ocasionó interminables especulaciones entre las esposas acerca de cómo vestirse para ir al Palacio de Buckingham. Es una pena que no tenga fotos qué compartir por ahora, puesto que nuestras cámaras fueron confiscadas en el Palacio, y no las tendremos de regreso hasta mañana.
Ha sido un día cálido y soleado –demasiado calor como para andar de sotana-, pero era la etiqueta requerida. Nos fuimos hacia las 7:30 a.m. para nuestra primera parada, la marcha en el centro de la ciudad, en apoyo a los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Nuestro autobús llegó un poco tarde a causa de un desperfecto menor de camino a Londres. Una pieza del toldo del autobús se zafó y fue a atorarse en una rueda, pero luego de media hora parados en el acotamiento, estuvimos de nuevo en camino.
La marcha fue un tanto decepcionante: hubo cientos de obispos, pero pocos espectadores, pese a que avanzábamos a través del corazón de Londres. Unos pocos nos aplaudieron, pero la mayoría se nos quedaba viendo con ojos de plato, como preguntándose –“¿Quiénes serán estos chicos de morado?”, o enfadados, por estarles parando el tráfico.
Llegamos al Palacio de Lambeth y caminamos por los terrenos, antes de escuchar un galimatías a cargo del Primer Ministro acerca de la pobreza mundial. Entonces, en irónico contraste, nos sirvieron un almuerzo elegantísimo en una enorme carpa dispuesta en los jardines. Yo habría quedado bien con un sándwich y una donación para los fondos del MDG (Objetivos de Desarrollo del Milenio), pero aparentemente, hay muchas personas de los países del Tercer Mundo que esperaban con ansias este regio acontecimiento.
De nuevo al autobús, camino al Palacio de Buckingham. Nuestros autobuses pasaron directo por la primera entrada de recepción, y nos formamos para la revisión de nuestras credenciales. Avanzamos a través del ornamentado salón de recepción, por céspedes y jardines. Pasamos la primera hora disfrutando bebidas y admirando los jardines (recuerden que éramos unas dos mil personas ahí!). Justo antes de las 4: p.m., los alabarderos (beefeaters), abrieron paso entre la multitud, y justo en tiempo aparecieron la Reina y el Príncipe Felipe, ella con un ligero vestido primaveral (desde luego, con pamela y guantes), y él con jaqué y chistera. Los ayudantes invitaron al azar a varias personas a salir de la fila para saludar a la Reina o al Príncipe. A nosotros no nos llamaron, pero hubo un momento en el que estuvimos a escasos metros de ella, con una excelente vista. El Príncipe Felipe se detuvo frente a nosotros para preguntar de dónde veníamos. Después de alrededor de una hora, la Reina pasó a un área cubierta con carpa y tomó el té con un selecto grupo de VIPS. A las 5:30, estábamos de regreso al césped y al Palacio. Quedamos encantados, aunque exhaustos, luego de tantas horas de pie, sudando las sotanas.
De modo que éste ha sido un día para contarle a nuestros nietos, cada cual se alegró lo suficiente. La mayoría se vinieron dormidos en el autobús las dos horas de viaje de regreso.
Haré lo que pueda por conseguir fotos para mañana, pero tengo algunos problemas con mi computadora (estoy escribiendo en la de Laura), de aquí que pueda haber algo de retraso.
La cita del día: -Una persona de las Comisiones de la Iglesia, mirando por lo bajo la enorme pamela de plumas blancas y negras de otra joven invitada:
“Creía yo que cazar cisnes era ilegal en Oxfordshire.”

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U.I.O.G.D.

Catedral de Canterbury
Ensoñación romántica 1836...
Las ilustraciones que siguen, pertenecen al libro Canterbury Cathedral Illustrated impreso y publicado por Henry Ward, Londres, 1836, que contiene diecinueve grabados desde diferentes ángulos, y descripciones históricas de la misma. De sus 106 páginas, muchas son protecciones en blanco anteriores y posteriores a las imágenes.




1. Catedral de Canterbury: Portada sur.

2. Catedral de Canterbury: Vista exterior del extremo occidental.

3. Catedral de Canterbury: Exterior de la Capilla de San Anselmo.

4. Catedral de Canterbury: Vista del ábside (lado oriente).

5. Catedral de Canterbury: Vista exterior de la Sala Capitular (arriba) y el Claustro.

6. Catedral de Canterbury: Interior, el Coro, lado oriente.

7. Catedral de Canterbury: Vista desde Saint Martin's, al oriente.

8. Catedral de Canterbury: Vista exterior del torreón central.

9. Catedral de Canterbury: Capiteles de las columnas de la Capilla de la Trinidad.

1o. Catedral de Canterbury: Vista interior.

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U.I.O.G.D.

jueves, 24 de julio de 2008

¿Monjes Anglicanos?
Abadía Benedictina
de San Gregorio.
Three Rivers, Michigan
Read it in English
http://saintgregorysthreerivers.org/info.html
Traducción del Padre Miguel Zavala-Múgica+

Acerca de la Abadía.


San Benito, quien viviera en el siglo VI, fue un hombre que buscó y amó a Dios, e hizo del servicio de Dios su único objetivo. Su Regla, famosa por su discreción, muestra a un autor dotado de sentido común y una disposición seria pero cariñosa.

Medio siglo después de morir San Benito, San Agustín de Canterbury, un monje enviado por San Gregorio Magno, establecía monasterios benedictinos en Inglaterra, para evangelizar a los paganos anglo-sajones. Por toda Europa, una gran compañía de hombres y mujeres que seguían la Regla de San Benito, ayudaron a rescatar la civilización occidental del caos de los bárbaros, y a establecer su fundamento cristiano.
Nuestro santo padre, proyectó una vía directa hacia Dios, tan pertinente en estos días aciagos, como cuando él la compuso en aquel siglo destrozado por la guerra. El secreto de su espíritu de estabilidad, es el ámor a Dios y a los seres humanos, por amor de Dios, que requiere una vida disciplinada vivida en la línea de la comprehensiva doctrina: “…que en todas las cosas sea Dios glorificado”. Los seguidores de San Benito no son tan conocidos por aquello que intentaron hacer, cuanto por lo que –con la ayuda de Dios-, trataron de ser: cristianos.

Pioneros.
En 1935, el que habría de ser Dom Paul Severance, llevó a un grupo de Episcopales Americanos a Inglaterra, para ser entrenados por los Benedictinos anglicanos de la Abadía de Nashdom, (Burnham en Buckinghamshire). A su debido tiempo, algunos miembros de este grupo regresaron a los Estados Unidos, e hicieron profesión perpetua como monjes (los votos benedictinos de: obediencia, conversión de vida y estabilidad), y formaron en 1939 la Casa San Gregorio (St. Gregory's House), que al poco tiempo se convirtió en el Priorato de San Gregorio, en Valparaiso, Indiana.

Al principio, los monjes ganaban su sustento aceptando el cargo de tres iglesias misioneras en el Norte de Indiana, bajo el Obispo Campbell Gray. Su sucesor, el Obispo Reginald Mallett, llegó a ser visitador de la comunidad que, en 1946 se mudó a un área rural, cerca de Three Rivers, Michigan. Desde entonces, San Gregorio ha sido bendecida con un crecimiento sustancial. La heroica ofrenda de Dom Paul, sus sufrimientos, y su muerte en 1949, jugaron un papel muy importante en el firme establecimiento de la comunidad.

Durante treinta años, el monasterio dependió de la Abadía de Nashdom, confiada al cuidado pastoral de sus abades: al principio, el Abad Martin Collett, y más tarde el Abad Augustine Morris. En 1969, San Gregorio se convirtió en una Abadía independiente, y el Prior de la Comunidad –Benedict Reid-, fue elegido como su primer abad. En 1989, habiendo servido treinta y cuatro años como superior, dimitió, y Andrew Marr fue elegido para sucederle como abad.
Cómo vivimos.
Más abajo puedes ver nuestro horario. Los monjes realizan el quehacer doméstico del monasterio, y según la temporada, hay mucho trabajo del exterior: jardinería, cultivo de huertos, y dar mantenimiento a los terrenos.
La mente trabaja tanto como el cuerpo. Hay clases para los monjes; y hay que responder cartas, escribir sermones, organizar retiros, y especialmente ministerios para los cuáles prepararse. Los miembros de la comunidad, ministran ocasionalmente en iglesias parroquiales o en otras casas religiosas, la Abadía dirige retiros privados o grupo. Las actividades externas, son ocasionales en la vida normal de un monje, y éste se compromete a ellas como en una especie de desbordamiento; su frecuencia se regula debido a la necesidad de preservar la vida familiar benedictina.
Trabajo, estudio y oración, son nuestras principales actividades, y de éstas, la oración es la más importante. El centro de cada día es la Eucaristía conventual (familiar), situada en el marco del Oficio Divino. Aquí se centra nuestra total ofrenda, la cual se une a la oblación de Nuestro Señor en su Santo Sacrificio.
Deseo persistente.
Quizá Dios te este llamando a ofrecerte a Él en el camino de vida benedictino. La piedra angular de la vocación religiosa, es el deseo de darse uno mismo a Dios, de acercarse a él, haciéndose uno más y más consistentemente suyo. Si este deseo crece y persiste, debe entonces llevar a intentos prácticos de reestructurar totalmente la vida de uno. Esta reestructuración se sigue de una segura convicción de que Cristo ha quitado las barreras esenciales entre Dios y nosotros. Solamente a partir de tal convicción podemos acometer nuestras propias faltas y tentaciones.
San Benito estableció cuatro requisitos espirituales para un aspirante: 1) que verdaderamente este buscando a Dios; 2) que este dispuesto para la Obra de Dios, el Oficio Divino; 3) que esté dispuesto a la obediencia; y 4) que acoja las humillaciones (necesarias por causa de nuestro egoísmo) que vienen con este ejercicio. Además, se requiere que el aspirante: sea comulgante de la Iglesia Episcopal en buen estado; que este libre de deudas, o cualesquiera otras obligaciones maritales o contractuales; que provea certificados médicos, dentales y oftalmológicos que demuestren su buena salud; que tenga en su haber –en la mayoría de los casos-, al menos dos años de nivel universitario o de servicio o experiencia laboral de alguna clase; y -normalmente-, tener cuando menos veintiún años de edad, y no más de cuarenta. Requerimos, asimismo, que el aspirante pase por lo menos dos semanas en el Programa Vocacional de Verano de la Abadía antes de que se tome cualquier decisión.
Si fuere aceptado en la Comunidad, será postulante durante aproximadamente seis meses, y después de ello, será novicio por aproximadamente dos años. Entonces, con la aprobación de los miembros más antiguos de la comunidad, podrá pronunciar votos temporales para un periodo de al menos tres años, hasta que –por mutuo acuerdo entre él y los mayores, haga votos perpetuos en el monasterio de por vida.
Dar y recibir.
San Gregorio no tiene fuente de ingresos fija, y depende de una variedad de recursos de apoyo, que incluyen donaciones de aquellos que desean apoyar la vida monástica en la Iglesia Episcopal, los donativos de los visitantes, los ingresos por los terrenos de la Abadía, y los estipendios por compromisos ocasionales en el exterior. Junto con todos los cristianos, nosotros vivimos por fe y en honesta ofrenda de nuestros servicios para las necesidades de la gente.
Los miembros de la Confraternidad de la Abadía, son hombres y mujeres con un especial interés por apoyar la vida del monasterio. Pueden obtenerse detalles de membresía a petición expresa. La Comunidad publica el boletín Abbey Letter, que se envía gratuitamente a quienes lo pidan.
Bienvenidos Huéspedes.
Recibimos huéspedes siempre que tengamos espacio disponible; el Hospedero ayudará con los arreglos necesarios. El Director de Vocaciones puede dar información sobre el Programa Vocacional de Verano , y puede consultarse al Abad respecto a otros asuntos.
Dirección postal de la Abadía:
St. Gregory's Abbey
56500 Abbey Road
Three Rivers, MI 49093-9595
Teléfono: (269) 2-44-58-93
Por favor, llame entre 9:30 a.m. y 11:30 a.m. o de 2:15 p.m. a 4:30 p.m. (hora del Este).
De lunes a Sábado (salvo Fiestas Mayores de la Iglesia).

Nuestro Horario.

Entre semana.

4:00 a.m. Maitines
6:00 a.m. Laudes
Desayuno (a cualquier hora después de Maitines, y hasta las 7:30 a.m.)
8:15 a.m. Tercia, Eucaristía, Capítulo, Periodo de Trabajo
11:30 a.m. Sexta (y Ensayo de Coro)
12:00 p.m. Comida
Periodo de descanso
2:00 p.m. Nona
Periodo de Trabajo
4:30 p.m. Té
5:00 p.m. Vísperas y Meditación
6:00 p.m. Cena
7:45 p.m. Completas.

(Martes y jueves, los monjes rezan Completas privadamente y no en comunidad en la capilla.
Las Completas son a las 8:00p.m. en miércoles ordinarios).


Domingos y Días Festivos.

5:30 a.m. Maitines y Laudes.
Desayuno (a cualquier hora, hasta las 7:45 a.m.)
8:30 a.m. Tercia, Eucaristía, Capítulo (el Capítulo se tiene después de Laudes en domingo)
12:00 p.m. Sexta y Nona
12:30 p.m. Comida
Periodo de descanso
4:00 p.m. Té
5:00 p.m. Vísperas y Meditación
6:30 p.m. Cena
7:45 p.m. Completas.

Si estás interesado(a) en visitar la Abadía, por favor contacta al Hospedero por teléfono, correo regular mail, o correo-e. La información para huéspedes está disponible en el sitio web.
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U.I.O.G.D.
Rapidísimas Julio 24 de 2008.
Por Onell A. Soto, obisposoto@aol.com
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En Cantórbery, Inglaterra, siguen las reuniones de la Conferencia de Lambeth que reúne a los obispos anglicanos del mundo y que se celebra cada 10 años. Hasta ahora los obispos se han dedicado a conocerse mutuamente después de un retiro espiritual de tres días. El tema general de la conferencia es “Equipando a los obispos para la misión”. Las reuniones tienen lugar en la Universidad de Kent a poca distancia de la histórica Catedral de Cantórbery donde se realizó la eucaristía inaugural el domingo 20 de julio. Un pequeño problema se suscitó cuando a la prensa acreditada no le fue permitida la entrada en los salones donde funcionan los grupos de trabajo. Algo similar ocurrió en las conferencias anteriores. “Alimentarnos solamente de las conferencias de prensa, no es suficiente”, dijo un reportero. Según observadores, el Arzobispo de Cantórbery, Rowan Williams, parece más animado después de estar asechado por amenazas de cisma en la Comunión Anglicana y la ausencia masiva de participantes. “Se le ve confiado y contento”, dijo un obispo.
+ Justo González, escritor e historiador eclesiástico cubano, nos escribe desde Atlanta: “Mientras más éxito tenga Obama, más peligroso será, y más necesario será ponerle coto. Hoy voto por él; pero mañana, si es que gana y llega a ser presidente, trataré de estar alerta para criticar todo desliz hacia la demagogia, el servicio de intereses creados, o el mesianismo”. Como bien dijo Sancho tras la muerte del Quijote: "Nunca más he de servir a señor que se me pueda morir”.
+ José Agustín González, obispo episcopal de Cuba entre 1967 y 1982, falleció el 20 de julio en North Bergen, New Jersey. Tenía 94 años. Natural de Colón en la antigua provincia de Matanzas, hizo sus estudios de bachillerato en el Colegio Presbiteriano La Progresiva de Cárdenas y los teológicos en Estados Unidos. Su esposa Graciela falleció en marzo de este año. Su episcopado coincidió con una etapa particularmente difícil de la historia de Cuba. Por años el gobierno no le permitió la salida a eventos fuera de Cuba. La diócesis sobrevivió gracias a su extremada austeridad administrativa.
+ Cash Luna, el joven predicador evangélico guatemalteco, ha llenado por segunda ocasión un estadio deportivo en Santa Cruz, Bolivia, donde cientos de personas dan testimonio de haber sido sanados de sus dolencias. “Antes no podía caminar y ahora si puedo”, fue una frase que se escuchó con frecuencia. El parlamentario de Santa Cruz, Carlos Klinsky, expresó su gratitud a Luna por su “valioso aporte al fortalecimiento social y espiritual de la sociedad cruceña y boliviana”.
+ El gobernante venezolano, Hugo Chávez, dijo en Moscú, según un despacho de la agencia rusa Interfax, que estaba comprando armamentos rusos por valor de 30,000 millones de dólares para rearmar su ejército en prevención de un ataque militar extranjero. La decisión debe alarmar tanto a los países vecinos como a Estados Unidos y Europa, dijo la prensa de Caracas.
+ Juan Abelardo Mata, obispo católico romano de Estelí, Nicaragua, ha calificado de “ridículo” y “blasfemo” al gobernante venezolano Hugo Chávez por comparar a Fidel Castro con Jesucristo en un discurso pronunciado en Managua celebrando el 29 aniversario de la revolución sandinista. Refiriéndose a Castro, Chávez dijo: “Padre nuestro que estas en la tierra, en el agua y en el aire”. Mata consideró que esas palabras eran “un manoseo de las cosas sagradas”.
+ Con diversos actos el pueblo ruso ha conmemorado el 90 aniversario de la masacre del zar Nicolás II y su familia a manos de los bolcheviques. Los actos incluyeron servicios religiosos y procesiones, conferencias, conciertos y discusiones a cerca del arrepentimiento, la rehabilitación y el recuerdo. El Patriarca ortodoxo Alejo II dijo que “ese terrible asesinato marcó el principio de los trágicos eventos que sufrimos y soportamos durante el siglo XX”.
+ Mario Casanella, pastor bautista cubano, falleció el 17 de julio a la edad de 93 años en la ciudad de Miami. Fue directivo de la Convención Bautista Oriental y misionero en Nicaragua. Su esposa Ena Maristany falleció hace varios años.
+ La semana pasada terminó en Madrid un encuentro interreligioso, afirmando que la libertad religiosa es fundamental en la vida de la humanidad. El encuentro, mayoritariamente musulmán, fue convocado y patrocinado por el rey Abdalá de Arabia Saudita que actuó como representante de la Liga Musulmana Mundial.
+ Al Sharpton, el clérigo activista por los derechos civiles, está solicitando al gobierno cubano que le permita ir a la isla en un viaje humanitario para “visitar al doctor Óscar Elías Biscet y algunos otros encarcelados” que recibieron severas penas en 2003 por oponerse al régimen. Sharpton tiene gran popularidad en Estados Unidos por su constante defensa de la minoría negra del país.
VERDAD: Dime de lo que presumes y te diré lo que te falta.

miércoles, 23 de julio de 2008

Lambeth 2008, bajo la mirada del Obispo de Arizona

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Miércoles, 23 de julio, 2008
Día Siete—Obispos menos felices…

Acabo de terminar de escuchar esta tarde la Continuación del Reporte Windsor. He adjuntado un video en el que el Obispo Americano participante en ese comité, Gary Lillebridge, de West Texas, introduce el reporte. Pueden ustedes ver por la gran audiencia, que muchos de nosotros estábamos MUY interesados en lo que aquí se estaba diciendo. Este pequeño comité fue nombrado por el Arzobispo de Canterbury como una manera de monitorear el progreso en la implementación del Reporte Windsor (documento que técnicamente no tiene autoridad en primera instancia).
Muchos en la Cámara (de Obispos) Americana lamentan la existencia de este grupo como cosa sospechosa, y ha quedado claro que la mayoría de quienes hablaron en la audiencia de hoy, se oponen a él y a sus conclusiones acerca de que necesitamos reforzar la autoridad de los “instrumentos de comunión”, en particular, el Arzobispo de Canterbury, la Reunión de Primados y la Conferencia de Lambeth.
La tesis del reporte, es que la antigua descripción de la Comunión Anglicana como constituida por provincias con “autonomía en comunión”, no es ya suficiente para mantener unidas las cosas, y que lo que necesitamos es “comunión con autonomía y responsabilidad”, lo cual me parece a mí un lenguaje en código cifrado para: “comunión con disciplina y exclusión” para aquellos que no se atengan a la línea que marquen los instrumentos de comunión.




Reunión de Primados de la Comunión Anglicana después de Vísperas en la Catedral de Armagh, Irlanda del Norte, el 22 de Febrero de 2005. (Foto: ACNS).
Foto añadida por M. Zavala+

La gran mayoría de obispos que tomaron el micrófono, parecen estar de acuerdo conmigo. Aparte de los veinte que hablaron, solo uno aprobó el Reporte del Comité. Existe la sospecha de parte de algunos –incluyéndome a mí-, de que este Reporte y el Pacto al cual convoca (como queda establecido en su actual forma de borrador), son intentos por concentrar poder en el Arzobispo de Canterbury y en los Primados, y centralizar la autoridad en ellos. ¡Esto me parece una manera nada anglicana de proceder! Sospecho que tendremos que llegar a alguna clase de Pacto, pero uno que sea mucho menos exclusivo y autoritario de lo que hasta ahora se ha sugerido. Así que pueden ustedes ver que estamos un poco más decididos, aunque el ambiente en nuestros pequeños grupos siga abierto y amistoso.

Anoche, el Arzobispo de Sudán provocó malestar al sugerir que Gene Robinson debía renunciar por el bien de la Comunión. La Iglesia del Sudán ha estrechado lazos con muchas diócesis americanas (incluida la nuestra), y esta consideración ha causado una buena dosis de consternación. ¡Y la Iglesia Episcopal había planeado una recepción para los Obispos sudaneses para este Sábado!: No pasará de ser una interesante conversación sobre el vino blanco!
Mañana será el GRAN DÍA en que viajaremos a Londres. Saldremos a las siete de la mañana, y (algunos de nosotros) tomaremos parte antes en una marcha al centro en apoyo a los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Marcharemos desde Westminster al Palacio de Lambeth, al otro lado del Támesis. Allí comeremos antes de abordar los autobuses para ir a tomar el té en el Palacio de Buckingham. No se permitirán cámaras ni teléfonos en el área, de modo que tendrán ustedes que esperar a un relato verbal. Se supone que el clima esté parcialmente cálido y nublado. …Ojalá mi sotana púrpura tuviera aire acondicionado.
Arriba: El Revdmo. Daniel Deng Bul, Arzobispo de Juba y Primado del Sudán, durante su controversial alocución del 22 de julio a la Conferencia de Lambeth (http://geoconger.wordpress.com/category/anglican-church-news/episcopal-church-of-the-sudan/). Foto añadida por M. Zavala+
U.I.O.G.D.